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Calculadora de Presupuesto de Refacción por Ambiente

Calculá el costo de una refacción ambiente por ambiente, con superficie en m² y margen para imprevistos.

Para un departamento de 62 m² repartido en seis ambientes (living-comedor de 20 m², dos dormitorios de 12 m² y 10 m², cocina de 7 m², baño de 4 m² y pasillo de 9 m²), el presupuesto de refacción se calcula multiplicando la superficie de cada ambiente por su precio por m², sumando los resultados y agregando un margen de 10% para imprevistos.

Esta forma de calcular evita un error frecuente en los presupuestos de refacción: aplicar un único precio por metro cuadrado a toda la casa. Con ese método el living, que lleva sobre todo pintura y piso, queda sobrevaluado, y el baño, donde hay cañerías, impermeabilización y revestimientos, queda subestimado. En departamentos de Caballito, Almagro o Villa Crespo, donde abundan edificios con décadas de antigüedad, esa diferencia suele ser todavía mayor.

Cada ambiente se trata por separado. Dormitorios, living y pasillos son espacios secos: el trabajo consiste en muros, pisos, carpintería y electricidad de superficie. Cocina y baño son espacios húmedos, con desagües, agua caliente, gas en muchos casos, impermeabilización y revestimiento cerámico. La herramienta asigna a cada tipo de espacio un precio por m² propio, y así el resultado refleja la complejidad real de cada parte de la obra.

Conviene leer el resultado como una estimación para planificar y comparar escenarios, no como un presupuesto cerrado. Un constructor matriculado elabora la planilla de cómputo y presupuesto a partir de un relevamiento del inmueble, y esa es la cifra que sirve para contratar. Esta calculadora sirve para decidir antes qué ambientes entran en la obra, qué nivel de refacción conviene y cuánta reserva dejar para imprevistos.

El resultado se actualiza automáticamente.

El nivel define los precios por defecto de cada estancia — ajustables en los campos de área.

Incluye el comedor si es open space.

Suma del área de todos los dormitorios. Ej: 2 dormitorios de 12 m² = 24 m².

Área del suelo de la cocina, sin contar office o despensa.

Suma del área de todos los baños. Ej: 2 baños de 5 m² = 10 m².

Incluye el hall de entrada y todos los pasillos de distribución.

Deja 0 si no incluyes garaje o trastero en esta obra.

Se recomienda un 10 a 15% en obras de reforma interior.

Presupuesto estimado total

~$ 21.175

64 m² (área total) · coste medio ~$ 331/m²

Estimación por estancia

Salón / sala de estar
$ 4.400
Dormitorios
$ 4.800
Cocina
$ 5.220
Baños
$ 3.750
Vestíbulo y pasillos
$ 1.080
Imprevistos (10%)
$ 1.925
Total estimado
~$ 21.175
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Cómo funciona

1

Elegí el nivel de refacción: básica, intermedia o completa.

2

Ingresá la superficie en m² de cada ambiente. Dejá en 0 los ambientes que no entran en la obra.

3

Definí el margen para imprevistos. El valor inicial es 10%, pero conviene subirlo en inmuebles antiguos o deteriorados.

Fórmula

T = (Σ Sᵢ × Pᵢ) × (1 + M/100)
T — Presupuesto total estimado de la obra, en pesos argentinos
Sᵢ — Superficie del ambiente i (m²)
Pᵢ — Precio por m² del ambiente i según el nivel de refacción elegido
M — Margen para imprevistos (%)

Cómo funciona el cálculo

Presupuesto de refacción por ambiente: cómo estimar los costos

Esta calculadora descompone la refacción de un inmueble en sus ambientes. En lugar de aplicar un único precio por metro cuadrado a toda la casa, asigna a cada espacio un precio acorde con el trabajo que suele requerir: no cuesta lo mismo renovar una cocina que pintar un dormitorio, y un baño nuevo exige un presupuesto muy superior al de un pasillo. El resultado es una estimación más cercana al costo total que la que se obtiene con una cifra promedio, sobre todo cuando la obra mezcla ambientes secos y húmedos.

Cómo funciona el cálculo

La fórmula es T = (Σ Sᵢ × Pᵢ) × (1 + M/100). Cada Sᵢ es la superficie del ambiente i en m², Pᵢ es el precio por m² que corresponde a ese ambiente según el nivel de refacción elegido y M es el margen para imprevistos en porcentaje. La sumatoria recorre todos los ambientes que se incluyen en la obra, y el subtotal se multiplica por 1,10 cuando el margen es de 10%.

Un ejemplo con solo tres ambientes ayuda a seguir el cálculo: un living de 20 m², un dormitorio de 12 m² y un baño de 4 m². Multiplicás cada superficie por su precio por m², sumás los tres productos para obtener el subtotal e incrementás ese subtotal en el margen elegido. Si dejás el dormitorio fuera de la obra, basta con poner 0 en su campo: el ambiente desaparece del cálculo sin alterar los demás.

La fórmula trabaja con la superficie de cada ambiente, no con los m² totales de la vivienda. Por eso conviene medir cada espacio por separado, tomando las dimensiones de muros terminados, y no usar la superficie de una publicación de venta, que suele incluir balcones, cocheras o espacios comunes. Si no sabés cuál es la superficie útil de cada ambiente, el mejor punto de partida es medir con cinta métrica o con un medidor láser.

Por qué cada ambiente tiene un precio distinto

Los ambientes secos (living, comedor, dormitorios, pasillos y vestidores) concentran trabajos de acabado: pintura de muros y cielorrasos, reemplazo de pisos o parquet, zócalos, carpintería de puertas y ventanas, y revisión de la instalación eléctrica de superficie. La mano de obra es sobre todo de pintor, carpintero y colocador de pisos, y los materiales son de uso frecuente, por lo que el precio por m² queda comparativamente bajo.

Los ambientes húmedos (cocina y baño) requieren oficios especializados. El plomero se ocupa de la provisión y el desagüe de agua, el gasista matriculado de cualquier conexión a gas y el electricista matriculado de los circuitos dedicados a artefactos de alto consumo. A eso se suman la impermeabilización de pisos y paredes, los revestimientos cerámicos, los sanitarios, las canillas, los muebles de cocina y la extracción de humos. Todo esto eleva el precio por m² de forma notable.

Un ejemplo ayuda a verlo. Un living de 20 m² en un departamento de Caballito puede resolverse con pintura, un piso nuevo y la revisión de los enchufes. Una cocina de 7 m² en una casa de Córdoba puede incluir demolición de muebles existentes, cañerías nuevas por dentro de los muros, revestimiento cerámico hasta el techo y artefactos de empotrar. Aunque la cocina sea mucho más chica, su trabajo por metro cuadrado es sensiblemente mayor, y por eso la calculadora la trata aparte.

Niveles de refacción: qué incluye cada uno

El nivel básico abarca trabajos cosméticos: pintura de muros y cielorrasos, reemplazo de pisos, colocación de zócalos, cambio de artefactos de iluminación y de herrajes. No se modifican las cañerías de agua, las instalaciones de gas ni la instalación eléctrica embutida. Es la opción adecuada cuando el inmueble está en buen estado y el objetivo es actualizar la imagen.

El nivel intermedio incluye la renovación completa de cocina y baño, el reemplazo parcial o total de las instalaciones eléctricas y de agua, nuevos revestimientos cerámicos y acabados de calidad media. Es el nivel más frecuente en departamentos de muchas décadas de antigüedad, donde las instalaciones originales ya no responden a lo que hoy se espera de una vivienda.

El nivel completo corresponde a una reforma integral: cambio de tabiques interiores no portantes, reemplazo de todas las instalaciones, mejora de la aislación térmica y acústica y pisos de gama alta. En cuanto a acabados, equivale a una obra nueva. Si la intervención toca muros portantes, necesitás un cálculo estructural firmado por un profesional habilitado. El código de edificación local lo exige cuando la obra modifica la estructura, y el cálculo se verifica con los reglamentos CIRSOC del INTI. Una estimación de este tipo no puede reemplazar ese cálculo.

Margen para imprevistos: por qué la reserva importa

El margen existe porque en edificios antiguos es frecuente encontrar sorpresas que no aparecen en ningún plano: cañerías de hierro galvanizado obstruidas o corroídas, instalaciones eléctricas sin conductor de protección, humedades de capilaridad o filtraciones desde una terraza, contrapisos deteriorados o un muro que resulta ser portante. Cada uno de estos hallazgos obliga a un trabajo adicional que no estaba en el alcance original.

Por eso la calculadora propone un 10% como valor inicial, pero ese valor es solo un punto de partida. Conviene subirlo cuanto más antiguo y deteriorado sea el inmueble y cuanto más invasiva sea la obra, sobre todo si se abren muros o se cambian todas las instalaciones. En obras sobre instalaciones recientes, una reserva menor puede ser razonable. No existe una cifra única válida para todos los casos, y la decisión debe basarse en el estado real que revele el relevamiento.

Refacción por etapas frente a obra global

Otra decisión es hacer la refacción de una sola vez o por etapas. Empezar por la cocina y el baño tiene sentido porque son los ambientes que más afectan la vida cotidiana y los que más contribuyen al valor del inmueble. Después se pueden renovar los ambientes secos con más calma y ajustar el plan con la experiencia de la primera etapa.

La desventaja es que cada etapa implica montar obrador, protecciones y andamios, además de nuevas visitas de la cuadrilla. También se pierden sinergias: pasar cañerías y cables con los muros abiertos para la cocina podría resolver al mismo tiempo el dormitorio contiguo. Por eso, antes de dividir la obra, conviene pedir al constructor que indique qué trabajos se pueden agrupar sin rehacer nada.

Normativa, permisos y seguridad

Los trámites dependen de cada municipio. En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, el Código de Edificación (Ley 6.100) define qué intervenciones requieren un aviso de obra y cuáles necesitan un permiso de obra. Los trabajos interiores que no alteran la fachada ni la estructura suelen tener un trámite más sencillo, pero los cambios en muros portantes, en la fachada o en el uso del inmueble pueden exigir documentación técnica firmada por un profesional habilitado. En el resto del país y en los municipios del Gran Buenos Aires, cada municipio aplica su propio código de edificación, por lo que conviene consultarlo antes de empezar.

En cuanto a las normas técnicas, las estructuras de hormigón armado se rigen por los reglamentos CIRSOC 201 para estructuras de hormigón, y las cargas se verifican con el CIRSOC 101, ambos del INTI, en su edición vigente. Las instalaciones eléctricas en inmuebles siguen la reglamentación AEA 90364 de la Asociación Electrotécnica Argentina. Las instalaciones de gas se rigen por las normas NAG del ENARGAS, en particular la NAG-200 para instalaciones internas domiciliarias. Esta calculadora asume una alimentación monofásica de 220 V, que es la tensión habitual en departamentos y casas, y no sustituye el cálculo de secciones de cable ni de protecciones que debe hacer un electricista matriculado.

Cuándo consultar a un profesional

Esta herramienta da una estimación de planificación, útil para decidir si un proyecto es viable antes de pedir presupuestos formales. Para una obra concreta conviene reunir al menos tres propuestas de constructores o empresas con matrícula profesional vigente, visitar obras anteriores de esos profesionales y verificar que cuenten con seguro de responsabilidad civil y con cobertura por accidentes de trabajo para su personal.

Un buen punto de partida es pedir a todos los oferentes la misma planilla de cómputo y presupuesto, con las mismas superficies, los mismos alcances y las mismas especificaciones. Si cada uno presupuesta sobre una base distinta, la comparación no sirve. Los planos de arquitectura y de especialidades, como electricidad, gas y cañerías, son necesarios en obras de cierta complejidad y pueden ser exigidos por el municipio para el trámite.

Errores frecuentes y casos límite

Hay errores que aparecen una y otra vez. El primero es olvidar los ambientes de paso, como pasillos, halls, toilette y lavadero, que también llevan pintura, piso e instalaciones. El segundo es medir mal: usar la superficie de un plano comercial o contar balcones como si fueran interiores distorsiona el resultado. El tercero es tratar una cocina abierta al living como dos espacios sin pensar en la continuidad del piso y del revestimiento, lo que puede obligar a cambiar también el living.

Otro caso frecuente es comparar presupuestos con alcances distintos: uno incluye la pintura de cielorrasos y otro no, uno incluye el traslado de muebles y otro no. Por último, conviene recordar que la calculadora trabaja con la superficie de cada ambiente, no con su equipamiento. Un baño de 4 m² con un solo artefacto y otro de 4 m² con ducha, bañera y lavatorio pueden tener costos muy distintos. Cuando el alcance cambia de forma sustancial, lo más útil es volver a calcular con una superficie o un nivel de refacción distintos.

Preguntas frecuentes

¿Cómo funciona esta calculadora de presupuesto por ambiente?

La calculadora multiplica la superficie de cada ambiente por el precio por m² que corresponde a su tipo y al nivel de refacción elegido. Después suma todos los resultados para obtener el subtotal de la obra y le aplica el margen para imprevistos. Los ambientes húmedos, como la cocina y el baño, tienen un precio por m² más alto que los secos, porque requieren cañerías, impermeabilización y oficios especializados. Si un ambiente no entra en la obra, se deja en 0 y queda excluido del cálculo.

¿Por qué el baño y la cocina tienen un precio por m² más alto?

Porque concentran la mayor parte de las instalaciones del inmueble. El baño necesita desagües, provisión de agua caliente, impermeabilización de pisos y paredes, revestimiento cerámico y sanitarios. La cocina suma muebles, extracción de humos y, en muchos casos, una conexión de gas. Todo esto requiere la intervención de plomeros, gasistas o electricistas matriculados, lo que eleva el costo por metro cuadrado frente a un dormitorio o un living, donde el trabajo es sobre todo de pintura y piso.

¿Cuál es la diferencia entre refacción básica, intermedia y completa?

La básica cubre trabajos cosméticos como pintura, pisos, zócalos, iluminación y herrajes, sin tocar cañerías, gas ni la instalación eléctrica embutida. La intermedia incluye la renovación completa de cocina y baño, el reemplazo parcial o total de las instalaciones eléctricas y de agua, y nuevos revestimientos. La completa corresponde a una reforma integral, con cambio de tabiques no portantes, instalaciones nuevas, mejora de la aislación y acabados de gama alta. Si la obra toca muros portantes, requiere cálculo estructural firmado por un profesional habilitado.

¿Por qué conviene prever un margen para imprevistos?

En edificios antiguos es frecuente encontrar cañerías deterioradas, instalaciones eléctricas sin protección adecuada, humedades ocultas o contrapisos en mal estado. Ninguno de estos problemas aparece en un plano, y cada uno obliga a un trabajo extra. La calculadora propone 10% como valor inicial, pero conviene subirlo cuando el inmueble es antiguo, está deteriorado o la obra abre muros. En una vivienda con instalaciones recientes puede alcanzar un margen menor. La decisión final debe basarse en el relevamiento del estado real.

¿Necesito permiso municipal para refaccionar el interior de mi departamento?

Depende del municipio y del alcance de la obra. En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, el Código de Edificación (Ley 6.100) distingue entre aviso de obra y permiso de obra según el tipo de intervención. Los trabajos interiores que no modifican la fachada, los muros portantes ni las instalaciones de gas pueden alcanzar con un aviso. Los cambios estructurales o en el frente del edificio suelen requerir permiso con documentación técnica firmada. En los municipios del Gran Buenos Aires y en las ciudades del interior, cada código de edificación local fija sus propias exigencias, así que conviene consultarlo antes de empezar.

¿Cuándo conviene contratar un profesional matriculado?

Para refacciones intermedias o completas conviene contratar a un profesional o empresa con matrícula vigente. Las conexiones de gas deben hacerlas gasistas matriculados, conforme a las normas NAG del ENARGAS, y las instalaciones eléctricas, electricistas matriculados, conforme a la reglamentación AEA 90364. Si hay cambios en muros portantes, el cálculo estructural debe firmarlo un profesional habilitado, según exige el código de edificación local. Antes de elegir, pedí tres presupuestos sobre la misma planilla de cómputo y verificá que cuenten con seguro de responsabilidad civil y de accidentes de trabajo.

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Por RivoCalc · Revisado según la metodología editorial · Actualizado el 24 de julio de 2026

Esta calculadora ofrece una estimación orientativa para planificar la obra. Los costos reales dependen del estado del inmueble, la zona, los materiales elegidos y la mano de obra disponible. Las instalaciones eléctricas y de gas deben ejecutarse por profesionales matriculados.