Calculadora de interés simple
Calcula los intereses simples de un capital, tasa y plazo, con el valor final y la evolución período a período.
Con una tasa del 2% mensual durante 12 meses, los intereses simples equivalen al 24% del capital inicial. En el interés simple, el crecimiento es siempre proporcional al tiempo, porque los intereses se calculan sobre el mismo capital de partida y los intereses ya generados no producen nuevos intereses. Cada mes suma exactamente el 2% del capital original, sin importar cuántos meses lleven acumulados. Es lo opuesto al interés compuesto, donde los intereses se incorporan al capital y la curva de crecimiento se empina a medida que pasa el tiempo.
Esta calculadora determina los intereses simples y el valor final de cualquier capital, tasa y plazo que ingreses, y muestra la evolución período a período durante todo el horizonte elegido. Sirve para simular colocaciones de corto plazo, como muchos plazos fijos con vencimientos breves, y también para estimar el costo de un descubierto bancario o de un préstamo de corta duración. Además, se usa con frecuencia para calcular intereses por mora sobre pagos atrasados, un caso habitual en alquileres y en deudas con proveedores.
La diferencia entre ambos métodos se nota sobre todo en plazos largos. Con una tasa del 2% mensual, a 6 meses el interés simple equivale al 12% del capital, mientras que el compuesto da cerca de un 12,6%. A 36 meses, el simple llega al 72% y el compuesto supera el 100%. Por eso conviene saber qué método aplica cada producto antes de comparar simulaciones.
Aunque es más sencillo que el compuesto, el interés simple sigue siendo la base de muchos cálculos reales. Cuando una entidad financiera aplica intereses proporcionales al tiempo, sin capitalización intermedia, sea en un plazo fijo, en un descubierto o en una penalización por atraso, es esta fórmula la que está detrás del cálculo.
Si el producto es un crédito, conviene además mirar el [costo financiero total (CFT)](https://www.bcra.gob.ar/noticias/los-bancos-deberan-destacar-el-costo-financiero-total-en-los-contratos/), que el Banco Central de la República Argentina (BCRA) exige informar en los contratos. El CFT incluye, además de la tasa, otros cargos previstos en la normativa, como comisiones y seguros, así que no conviene comparar solo la tasa nominal.
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Tipo de interés simple aplicado al capital, en porcentaje anual
Duración de la inversión o el préstamo, en la unidad elegida al lado
Intereses calculados
Intereses simples acumulados a lo largo de todo el plazo, sin capitalización
- Capital inicial
- $ 5.000,00
- Valor final
- $ 5.200,00
Evolución de los intereses a lo largo del plazo
| Periodo | Intereses acumulados | Valor total |
|---|---|---|
| 1 | $ 16,67 | $ 5.016,67 |
| 2 | $ 33,33 | $ 5.033,33 |
| 3 | $ 50,00 | $ 5.050,00 |
| 4 | $ 66,67 | $ 5.066,67 |
| 5 | $ 83,33 | $ 5.083,33 |
| 6 | $ 100,00 | $ 5.100,00 |
| 7 | $ 116,67 | $ 5.116,67 |
| 8 | $ 133,33 | $ 5.133,33 |
| 9 | $ 150,00 | $ 5.150,00 |
| 10 | $ 166,67 | $ 5.166,67 |
| 11 | $ 183,33 | $ 5.183,33 |
| 12 | $ 200,00 | $ 5.200,00 |
Cómo funciona
Fórmula
Cómo funciona el cálculo
Cómo funciona el cálculo del interés simple
Quien contrata un plazo fijo de corto plazo, un préstamo personal o un descubierto bancario se encuentra con frecuencia con el concepto de interés simple. Es la forma más directa de calcular intereses: se aplica siempre sobre el capital inicial, sin que los intereses de cada período se sumen a ese capital para generar intereses nuevos.
Esta calculadora determina el monto de los intereses y el valor final de cualquier capital, tasa y plazo, y muestra cómo crecen los intereses período a período a lo largo de todo el plazo elegido. El resultado es una estimación matemática, no una oferta de una entidad concreta.
La lógica detrás de la fórmula
El interés simple multiplica tres factores: el capital inicial, la tasa de interés correspondiente a un período y la cantidad de períodos que transcurren. Como la base de cálculo nunca cambia, cada período suma exactamente el mismo monto de intereses al total acumulado. Representado en un gráfico, el crecimiento es siempre una recta, nunca una curva.
La primera expresión, J = C × i × t, da los intereses acumulados al final del plazo. La segunda, VF = C × (1 + i × t), da el valor final, que es el capital inicial más esos intereses. Tomando un capital de 100, una tasa del 2% mensual y un plazo de 6 meses, los intereses son 100 × 0,02 × 6 = 12 y el valor final es 112.
Esta característica distingue al interés simple del compuesto, donde los intereses de un período pasan a formar parte de la base de cálculo del siguiente. En los primeros períodos, ambos métodos dan resultados parecidos. A medida que el plazo se alarga, la recta del interés simple se separa de la curva del compuesto, y la diferencia se vuelve visible en el resultado final. Con un capital de 100 y una tasa del 2% mensual, a 6 meses el interés simple da 12 y el compuesto da aproximadamente 12,6; a 36 meses, el simple da 72 y el compuesto, aproximadamente 104.
La unidad de tiempo, el error más habitual
Un detalle que genera confusión con frecuencia es la unidad de tiempo. La tasa tiene que estar expresada en la misma unidad que el plazo. Una tasa anual del 24% no se multiplica directamente por un plazo de 18 meses, porque el resultado sobrestimaría los intereses doce veces (un 432% en lugar de un 36%). Primero hay que pasar la tasa a base mensual, dividiéndola por 12, lo que da un 2% mensual, y recién después multiplicar por los 18 meses.
Si la tasa es anual y el plazo está expresado en días, la conversión se hace dividiendo la tasa por el número de días del año que corresponda según la convención pactada en el contrato. La calculadora realiza esta conversión de forma automática cuando se elige la unidad del plazo, pero conviene entender el procedimiento para revisar cualquier simulación ajena.
Dónde se usa el interés simple en Argentina
El interés simple aparece sobre todo en productos de corto plazo, donde la diferencia con el compuesto es pequeña y la simplicidad del cálculo compensa. Es el caso de algunos plazos fijos con vencimientos breves, de descubiertos bancarios y de ciertas líneas de crédito personal de corta duración, en las que la entidad aplica intereses proporcionales al tiempo sin capitalización intermedia. Conviene revisar en el contrato si los intereses se liquidan de forma simple o compuesta, porque ese dato cambia el resultado final.
También es un método de cálculo habitual para los intereses por mora, es decir, los intereses que se devengan cuando un pago no se realiza en la fecha acordada. El Código Civil y Comercial de la Nación (Ley 26.994) regula los intereses moratorios en su artículo 768: en primer lugar se aplica la tasa que acordaron las partes y, solo a falta de acuerdo y de ley especial, las tasas que fijen las reglamentaciones del Banco Central. Cuando la tasa pactada se aplica sin capitalización, el monto adeudado genera intereses proporcionales a los días o meses de atraso, siguiendo la misma lógica lineal de esta calculadora. Muchos contratos fijan una tasa punitoria o por mora, por lo que conviene verificar cómo está redactada la cláusula.
Cuando el producto es un crédito, el BCRA exige informar el costo financiero total (CFT) en el contrato. Además de la tasa, el CFT incluye otros cargos previstos en la normativa, como comisiones y seguros, por lo que ofrece una visión más completa del costo que la tasa nominal sola. Para situar una tasa de simulación frente a lo que ha practicado el mercado, el BCRA publica series diarias de tasas de interés, entre ellas la BADLAR, en su portal de estadísticas. Consultarlas permite ver cómo han evolucionado las tasas a lo largo del tiempo y juzgar si una oferta concreta es razonable.
Fuera del sector financiero, el interés simple sirve también como herramienta didáctica. Por ser más fácil de visualizar que el compuesto, suele ser el primer concepto de matemática financiera que se enseña antes de introducir la capitalización.
Cuándo conviene usar esta calculadora y cuándo no
Conviene usarla para estimar intereses de operaciones cortas, para comprobar si una simulación bancaria aplica correctamente el método simple y para calcular intereses por mora cuando el contrato indica expresamente que se liquidan de forma lineal. También sirve para entender la diferencia de crecimiento entre dos productos antes de comparar sus condiciones.
No conviene usarla para productos de largo plazo con capitalización, como fondos que reinvierten los rendimientos o planes de ahorro con capitalización periódica. En esos casos, el interés compuesto o la tasa efectiva anual describen mejor el crecimiento real. Tampoco sustituye el cálculo de un contrato que incluya comisiones, seguros o cargos variables, porque esos conceptos no forman parte de la fórmula matemática pura.
Errores comunes a evitar
El error más frecuente es confundir el cálculo con el de interés compuesto, sobre todo en plazos largos. Un capital colocado a interés simple durante muchos años rinde siempre menos que el mismo capital sujeto a interés compuesto con la misma tasa nominal, precisamente porque no hay capitalización de los intereses intermedios. Aplicar la fórmula simple a un producto que capitaliza periódicamente subestima, por tanto, el crecimiento real.
Otro error habitual es olvidar convertir la unidad del plazo antes de multiplicar, como se explicó más arriba. Ingresar una tasa anual junto con un plazo en meses, sin hacer la conversión, produce un resultado incorrecto, casi siempre sobrestimado.
Tampoco conviene ignorar que los productos reales pueden combinar el interés simple con otras condiciones, como comisiones de apertura, seguros asociados o cargos por cancelación anticipada. Ninguno de estos conceptos entra en la fórmula matemática pura, y todos pueden modificar el costo efectivo del producto. Por eso, el CFT suele ser más útil que la tasa nominal para comparar ofertas.
Cuándo consultar a un profesional
Esta calculadora determina solo el valor matemático de los intereses simples sobre un capital, una tasa y un plazo que se ingresan a mano. No reemplaza la simulación oficial de ninguna entidad financiera ni tiene en cuenta comisiones, seguros o condiciones contractuales específicas de cada producto.
Antes de contratar un plazo fijo, un préstamo o cualquier otro producto que utilice interés simple, conviene confirmar con la entidad qué método de cálculo aplica y cuáles son las condiciones completas. En operaciones de montos elevados o de compromiso a largo plazo, buscar asesoramiento financiero independiente y matriculado es el paso más prudente.
Preguntas frecuentes
¿Qué es el interés simple?
Es un método de cálculo en el que los intereses se calculan siempre sobre el capital inicial, sin que los intereses ya generados se sumen a ese capital para producir nuevos intereses. Por eso el crecimiento es proporcional al tiempo transcurrido y se mantiene constante en cada período. La fórmula básica es J = C × i × t, donde C es el capital, i la tasa por período y t la cantidad de períodos.
¿Cuál es la diferencia entre interés simple e interés compuesto?
En el interés simple, los intereses se calculan siempre sobre el capital inicial y crecen de forma lineal. En el interés compuesto, los intereses se suman al capital y generan a su vez intereses en los períodos siguientes, por lo que el crecimiento se acelera con el paso del tiempo. En plazos cortos la diferencia es pequeña; en plazos largos se vuelve mucho más notoria.
¿Cuándo se usa el interés simple en lugar del compuesto?
Es habitual en operaciones de corto plazo, como algunos plazos fijos con vencimientos breves, descubiertos bancarios y préstamos de corta duración. También se aplica al cálculo de intereses por mora sobre pagos atrasados, según lo que establezca el contrato. En plazos largos, el interés compuesto suele ser el método más frecuente en ahorro e inversión, así que conviene revisar cómo capitaliza cada producto antes de contratarlo.
¿Cómo se convierte una tasa anual a otro período de tiempo?
La tasa y el plazo deben estar expresados en la misma unidad de tiempo antes de multiplicar. Una tasa anual se pasa a mensual dividiéndola por doce, y a diaria dividiéndola por la cantidad de días del año que corresponda según la convención pactada. Por ejemplo, una tasa del 24% anual equivale a un 2% mensual. Esta calculadora hace la conversión automáticamente según la unidad que elegís.
¿El interés simple se aplica a préstamos o solo a ahorros?
Se aplica a ambos casos. En ahorro, determina el rendimiento de un capital colocado sin capitalización intermedia. En crédito, determina el costo de los intereses sobre un monto prestado o adeudado, incluidos los intereses por mora por pago atrasado. En los préstamos, el costo total también depende de comisiones, seguros y otros cargos, por lo que conviene comparar el costo financiero total (CFT), que el BCRA exige informar en los contratos, y no solo la tasa nominal.
¿Cuándo conviene consultar a un profesional antes de contratar un producto financiero?
Siempre que el producto involucre montos elevados, plazos largos o condiciones que no queden claras, como comisiones, seguros asociados o cargos por cancelación anticipada. Un asesor financiero matriculado puede evaluar esas condiciones y la adecuación del producto a tu situación, algo que una simulación matemática no reemplaza. Antes de firmar, pedí por escrito el cronograma de pagos y el CFT.
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Esta calculadora brinda una estimación con fines informativos y no constituye asesoramiento financiero. Los valores reales dependen de las condiciones de cada entidad y de la situación de cada persona. Antes de decidir, consultá a la entidad correspondiente o a un profesional matriculado.
