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Calculadora de DSTI y carga financiera con test de estrés

Calcula la carga financiera del grupo familiar con el ajuste de tasa que exige la evaluación de capacidad de pago. Compara el indicador actual con el de estrés.

Si las cuotas mensuales de todos los créditos del grupo familiar suman la mitad del ingreso líquido, el DSTI es del 50%. La división es sencilla, pero la cifra que registra la institución financiera casi siempre queda por encima de la que sale de esta cuenta directa.

La razón está en la forma en que se evalúa la capacidad de pago. Al analizar una solicitud, muchas instituciones no usan la cuota con la tasa pactada, sino una tasa de interés hipotéticamente más alta. El ajuste suele ser mayor cuanto más largo sea el plazo, porque hay más años de exposición a una subida. Algunas instituciones aplican además un segundo ajuste cuando el contrato termina después de la edad de jubilación, anticipando la caída de ingresos de esa etapa. El resultado es un indicador de estrés, más conservador que la fotografía del mes en curso.

Esta calculadora sigue ese mismo camino. Se introducen el ingreso líquido del grupo familiar, el total de cuotas ya contratadas y las condiciones del nuevo crédito. A partir de ahí se calcula la cuota del nuevo préstamo con el sistema francés, un método de amortización de cuota constante muy usado en el crédito hipotecario, y el cálculo se repite con la tasa ajustada. El resultado muestra los dos indicadores lado a lado: el que el grupo familiar tiene hoy y el que la institución probablemente registrará en su análisis.

Sirve para quien prepara una postulación a un crédito hipotecario, para quien quiere saber cuánto margen queda antes de pedir un crédito automotriz o de libre disponibilidad, y para quien ya tiene varias deudas y quiere saber dónde está antes de pedir otra. También sirve para quien paga compras en cuotas y nunca ha sumado cuánto de su ingreso se lleva ese compromiso cada mes.

El resultado se actualiza automáticamente.

Suma de los ingresos netos de todos los titulares, tras impuestos y cotizaciones

Total mensual de hipoteca, préstamo de coche, préstamo personal y tarjetas aplazadas

Capital que se desea financiar en el nuevo contrato

Duración total del nuevo contrato, en años

Tipo nominal anual previsto para el nuevo contrato

Puntos porcentuales sumados al tipo para simular una subida futura, como exige el análisis de solvencia

DSTI con recargo

52,2%

Relación entre el servicio de la deuda y los ingresos netos, con la cuota del nuevo préstamo ya recargada

Cuota del nuevo préstamo
$710
Cuota con recargo
$849
Total de cargas mensuales
$1.149
DSTI sin recargo
45,9 %
DSTI de los préstamos actuales
13,6 %
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Cómo funciona

1

Ingresa el ingreso mensual líquido del grupo familiar, sumando los sueldos de todos los titulares después de los descuentos previsionales, de salud e impuestos.

2

Indica el total de las cuotas mensuales de los créditos ya contratados, incluidas las compras en cuotas con tarjeta y las deudas en las que figuras como aval o codeudor.

3

Completa las condiciones del nuevo crédito: monto, plazo en años y tasa de interés anual esperada.

Fórmula

DSTI = ((ΣCa + Cn) / R) × 100, con Cn = M × i / (1 − (1 + i)⁻ⁿ)
DSTI — Razón entre el servicio de la deuda y el ingreso, expresada en porcentaje
ΣCa — Suma de las cuotas mensuales de los créditos ya contratados por el grupo familiar
Cn — Cuota mensual del nuevo crédito, calculada con el sistema francés y con la tasa ya ajustada por el test de estrés; si la tasa vale cero, Cn = M / n
R — Ingreso mensual líquido del grupo familiar, después de descuentos previsionales, de salud e impuestos
M — Monto del nuevo crédito; el cálculo solo se aplica con M mayor que cero
i — Tasa de interés mensual, obtenida dividiendo la tasa anual ajustada por doce; el cálculo solo se aplica con i mayor que cero, y con i igual a cero la cuota se obtiene como M / n
n — Número total de cuotas, igual al plazo en años multiplicado por doce; el cálculo solo se aplica con n mayor que cero

Cómo funciona el cálculo

DSTI: el indicador que decide si el crédito se aprueba

Para quien pide un crédito en Chile, hay un número que pesa más que cualquier otro. En la documentación técnica de supervisión financiera se conoce como DSTI, por la sigla inglesa de debt service to income. En el lenguaje cotidiano se habla de carga financiera. Mide la parte del ingreso mensual líquido que queda comprometida con el pago de cuotas de crédito.

Las instituciones financieras calculan este indicador antes de decidir, y lo hacen de forma más exigente que la cuenta sencilla que la mayoría de las personas hace en casa. La diferencia está en el ajuste de tasa: la cuota que entra en el indicador no es la de hoy, sino la que resultaría en un escenario de subida de las tasas de interés. Por eso una familia puede concluir que tiene holgura y recibir después una respuesta negativa. Esta calculadora reproduce las dos cuentas, la corriente y la ajustada por estrés.

Qué entra en el numerador y en el denominador

El numerador suma todo lo que se paga al mes por concepto de crédito: crédito hipotecario, crédito automotriz, crédito de consumo, crédito de libre disponibilidad, saldos de tarjetas pagados en cuotas y líneas de crédito asociadas a una cuenta corriente. Se consideran las cuotas de todos los integrantes del grupo familiar, no solo las de quien firma el nuevo contrato. También se consideran las obligaciones asumidas como aval o codeudor, porque el riesgo existe aunque el pago lo haga otra persona.

El denominador es el ingreso mensual líquido del grupo familiar, es decir, lo que efectivamente llega a la cuenta después de los descuentos previsionales, de salud e impuestos. Entran los sueldos líquidos, las pensiones, las rentas de arriendo recibidas y otros ingresos regulares y acreditables. No entran los ingresos ocasionales, los apoyos puntuales ni el trabajo no declarado, porque ninguna institución los acepta como base de análisis.

Un detalle cambia mucho el resultado. Un matrimonio en Valparaíso en el que solo uno de los cónyuges aparece como titular presenta un indicador bastante más alto que el mismo matrimonio con ambos como codeudores, porque el segundo ingreso queda fuera del denominador. Antes de presentar la solicitud conviene probar las dos configuraciones.

Por qué el indicador del banco es siempre más alto

En la evaluación de capacidad de pago, las instituciones suelen simular la cuota del nuevo contrato con una tasa de interés superior a la pactada. La lógica es directa: un crédito con tasa variable acompaña la referencia del mercado, y esa referencia puede subir. Si el grupo familiar solo aguanta la cuota en el escenario más favorable, el crédito es frágil. El ajuste es mayor en los plazos largos, porque hay más años de exposición a una subida.

Algunas instituciones aplican además un segundo ajuste, ligado a la edad. Cuando el contrato termina después de la edad de jubilación, el análisis anticipa la reducción de ingresos que suele producirse en esa etapa. El indicador deja de basarse solo en el ingreso actual y pasa a considerar el ingreso previsible al final del plazo. Por eso alargar el plazo no siempre mejora la posición de quien pide: baja la cuota, pero empuja el contrato hacia una etapa de la vida con menos ingresos.

No existe un límite único de carga financiera para todos los créditos en Chile. Cada institución define sus propios criterios de endeudamiento, y por eso un mismo grupo familiar puede recibir respuestas distintas de bancos distintos. La Comisión para el Mercado Financiero (CMF) supervisa a las instituciones financieras, así que conviene consultar en la propia CMF el marco vigente antes de tomar una decisión. En la práctica, el análisis suele mirar la capacidad de pago a lo largo de todo el plazo y no solo en el mes en curso.

Muchos créditos hipotecarios en Chile se expresan en unidades de fomento (UF), una unidad de cuenta que se reajusta con la inflación. Conviene que las cuotas y los ingresos estén expresados en la misma unidad antes de comparar los indicadores, porque mezclar unidades distintas produce un resultado que no corresponde a la realidad del contrato.

Casos límite de la fórmula

La fórmula solo tiene sentido con un monto positivo (M mayor que cero) y con un plazo de al menos una cuota (n mayor que cero). Con un monto cero o negativo no hay crédito que evaluar, y con plazo cero el denominador 1 − (1 + i)⁻ⁿ se anula, así que el cálculo no se puede hacer.

El caso de tasa cero es distinto. Si la tasa que entra en la fórmula, ya ajustada por el test de estrés, vale cero, numerador y denominador se anulan y la expresión queda indeterminada. En ese caso el monto se reparte en partes iguales entre las cuotas y la cuota se calcula como Cn = M / n. Con un ajuste de estrés positivo la tasa ya no es cero, así que este caso solo aparece cuando la tasa base y el ajuste de estrés son ambos nulos.

Errores comunes que conviene evitar

El primero es usar el ingreso bruto. El indicador se calcula sobre el líquido, y la distancia entre ambos basta para convertir un resultado cómodo en uno ajustado.

El segundo es olvidar los créditos pequeños. Una compra en cuotas con tarjeta o un crédito para electrodomésticos parecen irrelevantes por separado, pero suman al numerador y quedan registrados en los sistemas de información sobre deudas que las instituciones consultan antes de decidir.

El tercero es confundir la carga financiera con el presupuesto familiar. El indicador mide solo crédito. No incluye el arriendo, los gastos comunes, la mensualidad del colegio, el transporte ni la alimentación. Dos grupos familiares con el mismo indicador pueden tener holguras muy distintas, porque lo que sobra en términos absolutos depende del nivel de ingreso. Un grupo familiar de Antofagasta con ingreso modesto puede quedarse sin margen con un indicador que en otro hogar sería tranquilo.

El cuarto es sumar aguinaldos y bonos como si fueran sueldo mensual. Los pagos que no son regulares no transforman el ingreso mensual, y el análisis trabaja sobre el ingreso regular y acreditable.

Cuándo conviene hablar con un profesional

Esta calculadora reproduce el método de forma transparente, pero no sustituye el análisis de la institución. La decisión final considera también el historial de pagos, la estabilidad y el tipo de contrato laboral, la relación entre el monto del crédito y el valor de la garantía en un crédito hipotecario, y la antigüedad de la relación con la institución.

Cuando el indicador calculado queda cerca del límite que aplica la institución, conviene hablar con un intermediario de crédito que compare propuestas de varias instituciones y detecte cuál tiene margen para el perfil en cuestión. En un crédito hipotecario, esta conversación conviene tenerla antes de firmar la promesa de compraventa, no después.

La Comisión para el Mercado Financiero supervisa a las instituciones financieras, y el Banco Central de Chile publica en su base estadística la Tasa de Política Monetaria (TPM) y las series de tasas de interés del crédito. Ambas fuentes permiten seguir cómo evolucionan las tasas que sirven de referencia al ajuste de estrés, y el texto vigente de la normativa conviene revisarlo directamente en la CMF antes de tomar una decisión.

Preguntas frecuentes

¿Qué significa DSTI y es lo mismo que carga financiera?

DSTI es la sigla inglesa de debt service to income, que se traduce como servicio de la deuda sobre ingreso. En la práctica, el mismo indicador se conoce en Chile como carga financiera. Los dos términos designan la misma razón: la parte del ingreso mensual líquido comprometida con cuotas de crédito. La sigla aparece sobre todo en documentos técnicos de supervisión, mientras que carga financiera es el término de uso diario.

¿Cómo se calcula el DSTI?

Se suman todas las cuotas mensuales de crédito del grupo familiar, incluido el nuevo crédito que se quiere contratar, y ese total se divide por el ingreso mensual líquido del grupo familiar. El resultado se multiplica por cien para expresarlo en porcentaje. La cuota del nuevo crédito se calcula con el sistema francés, de cuota constante durante todo el plazo, y entra en el cálculo con la tasa ya ajustada por el test de estrés que aplica la evaluación de capacidad de pago.

¿Qué ingresos y qué cuotas entran en el cálculo?

En el ingreso entra todo lo que es regular, acreditable y líquido: sueldos después de descuentos previsionales, de salud e impuestos, pensiones, rentas de arriendo y otros ingresos estables de todos los integrantes del grupo familiar. En las cuotas entran todos los créditos activos, desde el hipotecario hasta el de consumo, el automotriz y las compras en cuotas con tarjeta. El arriendo que se paga, los gastos comunes, la educación y los servicios básicos quedan fuera, porque el indicador mide endeudamiento y no presupuesto familiar.

¿Por qué el banco calcula un indicador más alto que el mío?

Porque la institución no usa la cuota en las condiciones actuales. Aplica un ajuste a la tasa de interés del nuevo contrato para probar la capacidad de pago en un escenario de subida, ajuste que suele ser mayor en los plazos más largos. Algunas instituciones consideran además la reducción de ingresos esperada si el contrato termina después de la edad de jubilación, y pueden sumar responsabilidades como los créditos en los que figura como aval o codeudor. Cada institución fija sus propios criterios, por eso los resultados pueden variar de un banco a otro.

¿Cómo se puede bajar el DSTI antes de pedir un crédito?

Las vías más eficaces son reducir el numerador o aumentar el denominador. Pagar créditos de corto plazo y costo elevado, como las compras en cuotas o los créditos de consumo pequeños, libera margen de inmediato. Aumentar el pie en un crédito hipotecario reduce el monto financiado y, con él, la cuota. Incluir a un segundo titular con ingreso declarado eleva el ingreso considerado. Consolidar deudas en un solo crédito puede bajar la cuota mensual, aunque suele aumentar el costo total de los intereses.

¿Cuándo conviene consultar a un profesional?

Cuando el indicador calculado queda cerca del límite que aplica la institución, o cuando hay varias deudas activas y no está claro cuáles bloquean la aprobación. Un intermediario de crédito compara propuestas de varias instituciones y conoce el margen de flexibilidad de cada una para un perfil determinado. En un crédito hipotecario, esta conversación conviene tenerla antes de firmar la promesa de compraventa, no después.

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Por RivoCalc · Revisado según la metodología editorial · Actualizado el 15 de agosto de 2026

Esta calculadora entrega una estimación con fines informativos y no constituye asesoría financiera. Los resultados reales dependen de los criterios de cada institución y de la situación específica de cada grupo familiar. Para decisiones de crédito, consulta a un profesional o a la institución financiera.