Calculadora de Interés Simple: Fórmula y Ejemplos
Calcula los intereses simples de un capital, una tasa y un plazo, con el valor final y la evolución período a período.
Con una tasa anual del 5% durante 3 años, los intereses simples equivalen al 15% del capital inicial. Esa proporción se mantiene igual en cada año, porque el cálculo parte siempre del mismo capital y nunca incorpora los intereses ya generados.
En el interés simple, los intereses vencidos en cada período no se suman al capital para producir nuevos intereses. El crecimiento es lineal: cada período añade la misma cantidad de intereses al total. Este método aparece en depósitos a plazo de corto vencimiento, en algunos créditos de consumo de duración breve y en el cálculo de los intereses por mora cuando una deuda no se paga en la fecha acordada.
La diferencia con el interés compuesto solo se vuelve significativa en plazos largos. Con horizontes cortos, ambos métodos producen resultados muy parecidos, pero cuando el plazo se alarga el interés compuesto se separa y acelera, porque los intereses pasan a generar intereses. Por eso, antes de comparar ofertas de ahorro o de crédito, conviene saber qué método aplica realmente cada producto y qué dice el contrato.
Esta calculadora sirve para simular un depósito, estimar el costo de una deuda de corto plazo o revisar un estado de cuenta que mencione intereses. Basta con introducir el capital, la tasa y el plazo para obtener los intereses, el valor final y el detalle período a período.
El resultado es matemático. No incluye comisiones, seguros, impuestos ni penalizaciones por pago anticipado, que pueden cambiar el costo real de un producto. La fórmula no cambia según el tipo de producto; lo que cambia son las condiciones que la institución añade. Por eso la simulación sirve como punto de partida para comparar, no como sustituto de la oferta formal de la institución financiera.
El resultado se actualiza automáticamente.
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Tipo de interés simple aplicado al capital, en porcentaje anual
Duración de la inversión o el préstamo, en la unidad elegida al lado
Intereses calculados
Intereses simples acumulados a lo largo de todo el plazo, sin capitalización
- Capital inicial
- $5.000,00
- Valor final
- $5.200,00
Evolución de los intereses a lo largo del plazo
| Periodo | Intereses acumulados | Valor total |
|---|---|---|
| 1 | $16,67 | $5.016,67 |
| 2 | $33,33 | $5.033,33 |
| 3 | $50,00 | $5.050,00 |
| 4 | $66,67 | $5.066,67 |
| 5 | $83,33 | $5.083,33 |
| 6 | $100,00 | $5.100,00 |
| 7 | $116,67 | $5.116,67 |
| 8 | $133,33 | $5.133,33 |
| 9 | $150,00 | $5.150,00 |
| 10 | $166,67 | $5.166,67 |
| 11 | $183,33 | $5.183,33 |
| 12 | $200,00 | $5.200,00 |
Cómo funciona
Fórmula
Cómo funciona el cálculo
Cómo funciona el cálculo del interés simple
En Chile, el concepto de interés simple aparece con frecuencia en depósitos a plazo de corto vencimiento, en préstamos puntuales y en ciertos créditos de consumo de duración breve. Es la forma más directa de calcular intereses: se aplica siempre sobre el capital inicial, sin que los intereses de cada período se sumen a ese capital para generar nuevos intereses.
Esta calculadora determina el valor de los intereses y el valor final de cualquier capital, tasa y plazo introducidos. También muestra cómo se acumulan los intereses período a período durante todo el horizonte elegido, de modo que se puede ver no solo el resultado final, sino también el ritmo al que crece.
La lógica detrás de la fórmula
El interés simple multiplica tres factores: el capital inicial, la tasa de interés correspondiente al período y la cantidad de períodos transcurridos. Como la base de cálculo nunca cambia, cada período suma exactamente la misma cantidad de intereses al total acumulado. Representado en un gráfico, ese crecimiento es una recta y no una curva.
Esta característica distingue al interés simple del interés compuesto, donde los intereses de un período pasan a formar parte de la base del período siguiente. En los primeros períodos ambos métodos dan resultados muy parecidos. Cuando el plazo se alarga, la diferencia entre la recta del interés simple y la curva del interés compuesto se vuelve cada vez más visible.
La fórmula de los intereses es I = C × i × t, y el valor final se obtiene sumando los intereses al capital: VF = C × (1 + i × t). Cada símbolo tiene una lectura concreta: C es el capital, i la tasa por período, t el número de períodos e I el interés total acumulado al final del plazo. Si la tasa o el plazo son cero, el interés resultante también es cero, porque no hay base que produzca rendimiento ni período que lo acumule.
La unidad de tiempo: el error más silencioso
Un detalle que genera confusión es la unidad de tiempo. La tasa y el plazo tienen que estar expresados en la misma unidad. Una tasa anual se multiplica por una cantidad de años. Si el plazo está en meses o en días, primero hay que convertirlo a la base temporal de la tasa. Por ejemplo, 8 meses equivalen a 8/12 de año, y esa fracción es la que se multiplica por la tasa anual.
La conversión a días requiere una decisión adicional, porque el año puede tomarse como de 360 o de 365 días según la convención pactada en el contrato. Esa elección cambia el resultado de forma directa, por lo que conviene revisar qué base aplica la institución antes de comparar dos simulaciones.
Ejemplos numéricos con tasa anual
Con una tasa anual del 6% colocada durante 8 meses, la fracción de año es 8/12, así que el interés equivale al 4% del capital inicial. Si el mismo capital permanece 16 meses, el interés equivale al 8%, es decir, el doble. Esa proporcionalidad es la prueba práctica de que el método es lineal.
Si el contrato usa una base de 360 días y el plazo es de 90 días, la fracción de año es 90/360, es decir, un cuarto de año. Con la misma tasa anual del 6%, el interés equivale al 1,5% del capital. Con una base de 365 días, la misma operación daría 90/365 de año, un valor algo menor, y el interés equivaldría a aproximadamente el 1,48% del capital.
Un tercer caso ilustra la confusión entre tasas: una tasa mensual del 0,5% durante 12 meses produce un interés del 6% del capital, lo que coincide con una tasa anual del 6%.
Dónde se usa el interés simple en Chile
El interés simple aparece sobre todo en productos de corto plazo, donde la diferencia frente al interés compuesto es pequeña y la simplicidad del cálculo compensa. Es el caso de algunos depósitos a plazo con vencimientos breves, de ciertos sobregiros y avances en cuenta corriente y de algunas modalidades de crédito de consumo de corta duración, en las que la institución aplica intereses proporcionales al tiempo sin capitalización intermedia.
También es la base para calcular los intereses por mora, es decir, los que se generan cuando una obligación de dinero no se paga en la fecha acordada. En Chile, los límites de estos intereses están regulados por la Ley N° 18.010 sobre operaciones de crédito y otras obligaciones de dinero, por lo que el cálculo práctico debe respetar esos límites. Esta calculadora solo aplica la lógica lineal y no comprueba si una tasa concreta supera un límite legal.
Fuera del sector financiero, el interés simple sirve como herramienta pedagógica. Por ser más fácil de visualizar que el interés compuesto, suele ser el primer concepto de matemática financiera que se enseña antes de introducir la capitalización.
Referencias oficiales de tasas
Las tasas de interés que se practican en Chile tienen referencias públicas. El Banco Central de Chile fija la tasa de política monetaria (TPM) y publica series estadísticas de tasas de interés en sus bases de datos. La Comisión para el Mercado Financiero (CMF) publica la tasa activa bancaria (TAB) y las tasas de interés corriente, que sirven para situar una tasa de simulación frente a lo que el mercado ha practicado. Consultar estas fuentes permite comprobar si una oferta es razonable antes de simularla.
Errores comunes a evitar
El error más frecuente es confundir el resultado con el de un interés compuesto, sobre todo en plazos largos. Un capital colocado a interés simple durante muchos años rinde siempre menos que el mismo capital sujeto a interés compuesto con la misma tasa nominal, porque no hay capitalización de los intereses intermedios.
Otro error habitual es no convertir el plazo a la misma unidad de la tasa. Si se introduce una tasa anual y un plazo en meses sin esa conversión, el resultado queda distorsionado, normalmente sobrestimando los intereses de forma considerable. Lo mismo ocurre al confundir una tasa mensual con una anual.
También es frecuente olvidar que los productos reales pueden combinar el interés simple con otras condiciones, como comisiones de apertura, seguros asociados, cargos administrativos o penalizaciones por pago anticipado. Estos elementos no forman parte de la fórmula matemática pura, pero alteran el costo real del producto. Por eso conviene considerar el costo total del crédito, que en Chile se expresa como Carga Anual Equivalente (CAE) e incluye costos adicionales a la tasa de interés.
Casos límite
Si el plazo es cero, el interés también es cero, porque no ha transcurrido ningún período. Si la tasa es cero, el valor final coincide con el capital inicial. Con plazos muy largos, el resultado del interés simple sigue creciendo de forma lineal, mientras que el interés compuesto habría crecido mucho más. Esa diferencia es precisamente lo que conviene vigilar al comparar productos.
Cuándo no usar esta calculadora
No sirve para calcular el rendimiento de inversiones de largo plazo que capitalizan intereses, como muchos fondos o depósitos con reinversión automática. Tampoco sirve para determinar el costo total de un crédito con comisiones y seguros, ni para evaluar productos con tasas variables a lo largo del tiempo. En esos casos conviene usar métodos específicos y revisar las condiciones del contrato.
Cuándo consultar a un profesional
Esta calculadora determina solo el valor matemático de los intereses simples sobre un capital, una tasa y un plazo introducidos manualmente. No sustituye la simulación oficial de ninguna institución financiera ni considera comisiones, seguros o condiciones contractuales específicas.
Antes de contratar un depósito, un crédito o cualquier otro producto que use interés simple, conviene confirmar con la institución qué método de cálculo se aplica y cuáles son las condiciones completas del contrato. Si el monto es elevado o el compromiso se extiende por muchos años, es recomendable buscar asesoría financiera calificada e independiente. Para consultas o reclamos sobre productos de instituciones financieras, la Comisión para el Mercado Financiero (CMF), que supervisa a esas instituciones, es el organismo al que se puede recurrir.
Preguntas frecuentes
¿Qué es el interés simple?
Es un método de cálculo de intereses en el que estos se determinan siempre sobre el capital inicial, sin que los intereses de cada período se sumen a ese capital. El crecimiento es proporcional al tiempo transcurrido y no se acelera. Por ejemplo, con una tasa del 5% anual, un capital genera el mismo interés cada año mientras no cambie. Se usa en depósitos de corto plazo, en algunos créditos breves y en el cálculo de intereses por mora.
¿Cuál es la diferencia entre interés simple e interés compuesto?
En el interés simple, los intereses se calculan siempre sobre el capital inicial y crecen de forma lineal. En el interés compuesto, los intereses vencidos se suman al capital y generan intereses en los períodos siguientes, por lo que el crecimiento se acelera con el tiempo. Con plazos cortos la diferencia es pequeña, pero en plazos largos el interés compuesto produce un resultado claramente mayor con la misma tasa nominal. Esta calculadora trabaja solo con el método simple.
¿Cuándo se usa el interés simple en lugar del compuesto?
Es habitual en productos de corto plazo, como algunos depósitos a plazo con vencimientos breves, avances y sobregiros en cuenta corriente, y ciertos créditos de consumo de duración corta. También se usa para calcular intereses por mora sobre pagos atrasados, con los límites que fija la Ley N° 18.010. En ahorro e inversión a largo plazo es más frecuente el interés compuesto. Conviene revisar siempre el contrato para confirmar el método aplicado.
¿Cómo se convierte una tasa anual a otro período de tiempo?
Antes de multiplicar, la tasa y el plazo deben estar en la misma unidad. Para pasar una tasa anual a meses, se divide entre 12. Para pasarla a días, se divide entre el número de días de la base que establezca el contrato, según la convención pactada, comúnmente 360 o 365. Por ejemplo, una tasa anual del 6% equivale a una tasa mensual del 0,5%, y 90 días con base de 360 días representan un cuarto de año. Esta calculadora hace la conversión automáticamente según la unidad seleccionada.
¿El interés simple se aplica a créditos o solo a ahorros?
Se aplica a ambos. En el ahorro, determina el rendimiento de un capital colocado sin capitalización intermedia. En el crédito, determina el costo de los intereses sobre un monto prestado o adeudado, incluidos los intereses por mora cuando una obligación no se paga a tiempo. En los créditos de consumo, la Carga Anual Equivalente (CAE) informa el costo total, incluyendo comisiones y seguros, y no debe confundirse con la tasa de interés simple.
¿Cuándo conviene consultar a un profesional antes de contratar un producto financiero?
Cuando el producto implique montos elevados, plazos largos o condiciones que no estén del todo claras, como comisiones, seguros asociados o penalizaciones por pago anticipado. Un asesor financiero calificado puede evaluar esas condiciones y la adecuación del producto a la situación particular de cada persona, algo que una simulación matemática no reemplaza. Ante dudas sobre un contrato, también puede recurrirse a la Comisión para el Mercado Financiero (CMF), que supervisa a las instituciones financieras y atiende consultas y reclamos.
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Por RivoCalc · Revisado según la metodología editorial · Actualizado el 2 de septiembre de 2026
Esta calculadora ofrece una estimación con fines informativos y no constituye asesoría financiera. Los valores reales dependen de las condiciones de cada institución y de la situación particular de cada persona. Para decisiones financieras, conviene consultar a un profesional calificado o a la institución correspondiente.
