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Calculadora de Preaprobación de Crédito de Vivienda

Calcula la tasa de esfuerzo y la relación préstamo-valor de un crédito de vivienda y muestra una orientación sobre la preaprobación.

Un hogar que destina el 40% de su ingreso neto mensual al pago de cuotas tiene una tasa de esfuerzo de 40%, y si financia el 80% del valor del inmueble, su relación préstamo-valor es de 80%. Esos dos porcentajes son los que la entidad financiera suele revisar en primer lugar cuando un hogar pide una preaprobación para un crédito de vivienda, y esta calculadora los obtiene de forma inmediata a partir de los datos del hogar.

En la práctica, la preaprobación mide si el hogar puede asumir una nueva cuota sin comprometer el resto de sus gastos, y si la parte del valor del inmueble que queda por financiar es razonable frente al tamaño de la cuota inicial. La tasa de esfuerzo compara la suma de todas las cuotas mensuales, incluida la del nuevo crédito, con el ingreso neto del hogar. La relación préstamo-valor compara el monto que se va a prestar con el valor del inmueble. Cuando ambos indicadores quedan en rangos de prudencia, la probabilidad de avanzar a la siguiente etapa del estudio de crédito aumenta de forma clara. Cuando uno de ellos se sale de ese rango, la entidad suele pedir ajustes antes de continuar, como una cuota inicial mayor, un plazo más corto o un codeudor.

El problema es que muchos hogares solo conocen esa respuesta después de reunir papeles, pedir citas y esperar a que el banco haga el estudio. Esta calculadora anticipa el resultado. Basta con introducir el ingreso neto mensual del hogar, las cuotas de los créditos vigentes, el valor del inmueble que se quiere comprar, el ahorro disponible para la cuota inicial, el plazo y la tasa de interés estimada. Con eso se obtienen los dos indicadores lado a lado, la cuota estimada del nuevo crédito y una orientación sobre la probabilidad de preaprobación.

Sirve para quien empieza a buscar apartamento y quiere saber qué presupuesto es realista antes de visitar inmuebles en Bogotá, Medellín o Cali. También sirve para quien ya tiene una oferta de compra y necesita comprobar si su perfil financiero soporta el crédito que pide o si conviene mejorar primero las condiciones. Y es útil para probar escenarios: cuánto cambia el resultado si la cuota inicial aumenta, si el plazo se reduce o si se cancela una deuda pequeña antes de presentar la solicitud.

El resultado se actualiza automáticamente.

Suma de los ingresos netos de todos los titulares, después de impuestos y Seguridad Social

Total mensual de hipoteca, préstamo de coche, préstamo personal y tarjetas fraccionadas

Precio de compra o valor estimado de la vivienda

Importe que se paga al contado, reduciendo el capital a financiar

Duración total de la nueva hipoteca, en años

TIN esperado para la nueva hipoteca

Tasa de esfuerzo (DTI) resultante

39,1%

Relación entre los pagos mensuales totales, incluida la nueva cuota, y los ingresos netos del hogar

Resultado de la preaprobación
Dentro de los límites recomendados
Cuota estimada de la nueva hipoteca
$ 739
Importe de financiación necesario
$ 184.000
Relación préstamo/valor (LTV)
80,0 %
Importe máximo aprobable según la tasa de esfuerzo
$ 219.022
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Cómo funciona

1

Indique el ingreso neto mensual del hogar, sumando los ingresos de todos los titulares después de descuentos de nómina y aportes a salud y pensión.

2

Sume las cuotas mensuales de los créditos ya vigentes, incluidas las tarjetas pagadas a plazos y los créditos de vehículo o de libre inversión.

3

Escriba el valor del inmueble que pretende comprar y el ahorro disponible para la cuota inicial.

Fórmula

M = V − E; LTV = (M / V) × 100; P = M × i / (1 − (1 + i)⁻ⁿ); TE = ((Pa + P) / R) × 100
V — Valor del inmueble que se pretende adquirir (con V igual a cero, la relación préstamo-valor no está definida)
E — Ahorro disponible para la cuota inicial
M — Monto del crédito necesario, igual al valor del inmueble menos la cuota inicial
LTV — Relación entre el monto financiado y el valor del inmueble, expresada en porcentaje
P — Cuota mensual del nuevo crédito, calculada con el sistema de amortización francés (tabla Price); con i igual a cero, la cuota es M dividido entre n
i — Tasa de interés mensual, obtenida dividiendo entre doce la tasa nominal anual (si la entidad informa una tasa efectiva anual, véase la explicación)
n — Número total de cuotas, igual al plazo en años multiplicado por doce (con n igual a cero la fórmula no es válida)
Pa — Suma de las cuotas mensuales de los créditos que el hogar ya tiene
R — Ingreso mensual neto del hogar (con R igual a cero, la tasa de esfuerzo no está definida)
TE — Tasa de esfuerzo: relación entre el total de cuotas mensuales y el ingreso neto, expresada en porcentaje

Cómo funciona el cálculo

Preaprobación de crédito de vivienda: los dos indicadores que pesan más

Para muchos hogares en Colombia, la preaprobación es el primer paso serio antes de buscar apartamento. Sin embargo, la palabra suele usarse sin precisar qué revisa exactamente la entidad financiera en esa fase. No es una promesa de crédito ni una aprobación. Es una primera lectura de la capacidad de pago del hogar y del peso del préstamo sobre el valor del inmueble. Esta calculadora reproduce esa lectura con los dos indicadores principales, antes de cualquier reunión presencial.

Cómo evalúa la entidad el primer indicador

La tasa de esfuerzo mide la fracción del ingreso neto mensual del hogar que queda comprometida con cuotas de crédito. Se calcula sumando la cuota del nuevo préstamo a todas las cuotas que el hogar ya paga y dividiendo ese total entre el ingreso neto. Un hogar con ingresos altos pero varias cuotas pequeñas en curso puede tener más dificultades con este indicador que otro con ingresos más modestos y ninguna deuda vigente. Por eso conviene incluir las tarjetas pagadas a plazos, los créditos de libre inversión y los créditos de vehículo, aunque cada uno parezca pequeño.

El segundo indicador: la relación préstamo-valor

La relación préstamo-valor, conocida por la sigla LTV, compara el monto que se va a financiar con el valor del inmueble. Cuanto mayor sea la cuota inicial, menor es la parte financiada y menor el riesgo que asume la entidad si tiene que ejecutarse la garantía hipotecaria. Una cuota inicial reducida empuja el indicador hacia el límite de prudencia de la entidad, aunque la tasa de esfuerzo del hogar sea cómoda. En la práctica, la entidad mira los dos indicadores en conjunto, y un buen resultado en uno puede compensar parcialmente una cifra más ajustada en el otro.

Qué regula la supervisión y qué no regula

La Superintendencia Financiera de Colombia supervisa a las entidades que otorgan crédito. El Banco de la República, por su parte, fija la política monetaria y publica indicadores de referencia, como el IBR, que sirven de base a algunas tasas de crédito. Cada entidad define sus propios criterios de riesgo y sus rangos de prudencia para la tasa de esfuerzo y la relación préstamo-valor, y esos rangos pueden variar según el perfil del cliente, el tipo de inmueble y el momento del mercado. Por eso el resultado de esta calculadora es una orientación, y la cifra que aplica cada banco puede ser distinta.

Qué cambia entre la preaprobación y la aprobación final

La preaprobación suele hacerse con pocos documentos: colillas de pago recientes, la declaración de renta más reciente, extractos bancarios y el reporte de endeudamiento de las centrales de información financiera. Con esa información, la entidad estima los dos indicadores y devuelve una respuesta indicativa, con validez limitada, que ayuda a fijar un presupuesto antes de visitar inmuebles.

La aprobación final exige más. Hace falta el avalúo del inmueble concreto, que realiza un perito, la prueba de la situación laboral y, en algunos casos, documentos sobre el origen de la cuota inicial. Es en esta etapa cuando entran factores que la preaprobación no capta con detalle, como el historial de pagos, la antigüedad del contrato laboral o la forma en que se obtienen los ingresos de un trabajador independiente. Por eso la preaprobación orienta la búsqueda de vivienda, pero no reemplaza el estudio completo.

Cómo se calcula la cuota en esta calculadora

La cuota se obtiene con el sistema de amortización francés, en el que la cuota mensual es constante durante todo el plazo. La fórmula usa la tasa mensual, que se obtiene dividiendo entre doce la tasa nominal anual, y el número de cuotas, que es el plazo en años multiplicado por doce. Este método es una aproximación habitual para estimar la cuota. Si la entidad informa una tasa efectiva anual (E.A.), la conversión exacta a tasa mensual es (1 + r)^(1/12) − 1, donde r es la tasa efectiva anual. Como la calculadora divide entre doce, al introducir una tasa efectiva anual la cuota estimada queda algo por encima de la real. La tasa final del contrato depende de las condiciones de cada entidad, por lo que conviene confirmarla en la oferta antes de tomar decisiones.

Casos límite de la fórmula

Algunos valores de entrada dejan sin definir una parte del cálculo. Con una tasa de interés igual a cero, la expresión de la cuota se reduce a cero dividido entre cero, y el resultado correcto es el monto del crédito dividido entre el número de cuotas, es decir, una cuota sin intereses. Con un plazo igual a cero no hay cuotas que calcular y el resultado no tiene sentido. Con un valor del inmueble igual a cero, la relación préstamo-valor no está definida, y con un ingreso neto igual a cero tampoco lo está la tasa de esfuerzo. Antes de interpretar el resultado, conviene revisar que el valor del inmueble, el plazo, la tasa y el ingreso neto son mayores que cero. La cuota inicial y las cuotas de créditos vigentes sí pueden ser cero.

Errores comunes antes de pedir la preaprobación

El primer error es usar el ingreso bruto en lugar del neto. La distancia entre ambos valores, marcada por los descuentos de nómina y los aportes a salud y pensión, es suficiente para convertir un resultado cómodo en un resultado ajustado. La entidad trabaja siempre sobre el ingreso neto que puede acreditar.

El segundo error es olvidar deudas pequeñas, como una tarjeta de crédito con compras a cuotas, un crédito de electrodomésticos o una libranza. Parecen irrelevantes por separado, pero suman al numerador de la tasa de esfuerzo y aparecen en el reporte de endeudamiento que la entidad consulta.

El tercer error es subestimar el peso de la cuota inicial. Un hogar en Medellín con ahorro suficiente para una entrada generosa puede compensar una tasa de esfuerzo más apretada, porque la relación préstamo-valor baja y deja margen a la entidad para aceptar la solicitud. Lo contrario también ocurre: una cuota inicial mínima puede frenar un caso aunque el ingreso alcance de sobra.

El cuarto error es elegir el plazo más largo sin mirar el costo total. Un plazo amplio reduce la cuota y, por tanto, la tasa de esfuerzo, pero incrementa de forma notable el total de intereses. Conviene simular al menos dos plazos antes de decidir.

Cuándo no usar esta calculadora como única referencia

La calculadora no sirve para decidir por sí sola si conviene un crédito. No tiene en cuenta el historial de pagos, la estabilidad de la relación laboral, los ingresos variables de los independientes que no se promedian de forma sencilla, ni los seguros que la entidad pueda exigir. Tampoco calcula el avalúo del inmueble, que solo puede conocerse cuando un perito visita la propiedad. Si el hogar tiene ingresos muy irregulares, si uno de los titulares trabaja por cuenta propia con declaraciones de renta complejas o si existen procesos de reestructuración de deudas, conviene pedir una valoración directa a la entidad.

Cuándo conviene consultar a un profesional

Cuando los indicadores quedan cerca del rango de prudencia de la entidad, conviene hablar con un asesor financiero independiente antes de firmar una promesa de compraventa. Un asesor puede comparar propuestas de varias entidades y explicar qué margen tiene cada una para un perfil concreto, algo que una herramienta de cálculo no puede saber. Del mismo modo, si el hogar tiene varios créditos activos y no es claro cuál condiciona la aprobación, un profesional puede ayudar a priorizar qué deuda conviene cancelar primero.

La Superintendencia Financiera de Colombia supervisa a las entidades de crédito y el Banco de la República es la autoridad monetaria del país. Ambas instituciones enmarcan el contexto en el que se toman estas decisiones, pero la cifra final la fija cada entidad al evaluar el caso completo.

Preguntas frecuentes

¿Qué es la preaprobación de un crédito de vivienda?

Es un estudio previo que la entidad financiera hace sobre la situación económica del hogar antes de que exista un inmueble concreto o un contrato firmado. Se basa sobre todo en la tasa de esfuerzo y en la relación préstamo-valor, y produce una indicación del monto que el hogar podría financiar con probabilidad razonable. No es una aprobación definitiva del crédito. Sirve como punto de partida para definir un presupuesto realista antes de buscar inmueble.

¿Cómo se calcula si un hogar puede obtener una preaprobación?

Se calculan dos indicadores en paralelo. La tasa de esfuerzo suma las cuotas de los créditos vigentes a la cuota del nuevo crédito, calculada con el sistema de amortización francés, y divide el total entre el ingreso neto mensual del hogar. La relación préstamo-valor divide el monto necesario entre el valor del inmueble. Cuando ambos quedan dentro de los rangos de prudencia que cada entidad aplica, la probabilidad de preaprobación aumenta de forma considerable, aunque la decisión final depende de otros factores.

¿Qué documentos suelen pedir las entidades financieras en esta etapa?

Normalmente piden certificados de ingresos recientes, como colillas de pago de los últimos meses o certificado laboral, la declaración de renta más reciente, extractos bancarios de varios meses y el reporte de endeudamiento consultado en las centrales de información financiera. Los trabajadores independientes deben acreditar sus ingresos con los soportes que la entidad determine, y cada entidad puede pedir documentos adicionales.

¿La preaprobación garantiza que el crédito final será aprobado?

No. La preaprobación es indicativa y tiene una vigencia limitada. La aprobación final depende del avalúo del inmueble concreto que realiza un perito, del historial crediticio del hogar y de la estabilidad del vínculo laboral. Estos factores se analizan con detalle cuando ya existe una oferta de compra y la entidad dispone de toda la documentación. Por eso conviene usar la preaprobación para orientar la búsqueda, no como una confirmación del préstamo.

¿Qué hacer si los indicadores quedan por encima del rango recomendado?

Las vías más eficaces son aumentar la cuota inicial, lo que reduce la relación préstamo-valor, o reducir o cancelar las cuotas de créditos vigentes antes de solicitar el nuevo, lo que mejora la tasa de esfuerzo. Ampliar el plazo baja la cuota mensual, pero aumenta de forma notable el total de intereses pagados, así que conviene simular varias alternativas antes de decidir. También puede ser útil consultar si existen programas públicos de subsidio para vivienda, cuyas condiciones varían según el hogar.

¿Cuándo conviene consultar a un profesional?

Conviene hacerlo cuando los indicadores quedan cerca del rango de prudencia de la entidad, o cuando hay varias deudas activas y no está claro cuál condiciona la aprobación. Un asesor financiero independiente puede comparar las propuestas de varias entidades y orientar sobre el margen que cada una aplica a un perfil concreto. Hacerlo antes de firmar una promesa de compraventa evita sorpresas.

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Por RivoCalc · Revisado según la metodología editorial · Actualizado el 18 de agosto de 2026

Esta calculadora ofrece una estimación con fines informativos y no constituye asesoría financiera. Los resultados reales dependen de las políticas de cada entidad financiera y de la situación particular del hogar. Para decisiones de crédito, consulte con un profesional calificado o con la entidad financiera.