Calculadora de interés simple: fórmula y ejemplo
Calcula el interés simple de un capital, una tasa y un plazo, con el monto final y la evolución periodo a periodo.
Con una tasa anual del 6% durante 3 años, el interés simple equivale al 18% del capital inicial. Ese resultado se obtiene multiplicando la tasa por el número de años, porque los intereses se calculan siempre sobre el mismo capital y los intereses de los años anteriores no generan nuevos intereses.
Esta calculadora determina el interés simple y el monto final de cualquier capital, tasa y plazo, y muestra la evolución periodo a periodo durante todo el horizonte elegido. Sirve para simular inversiones y créditos de corto plazo, así como para estimar intereses moratorios sobre pagos atrasados, dos contextos en los que este método sigue apareciendo en la vida financiera cotidiana de México.
En México, muchos créditos a tasa variable toman como referencia la TIIE que publica el Banco de México (Banxico), a la que cada institución suma su propio margen. Una tasa puede expresarse en términos anuales, mensuales o diarios, y la fórmula solo funciona si la tasa y el plazo comparten la misma unidad de tiempo. Además, algunos contratos calculan los días con un año comercial de 360 días y otros con un año natural de 365, así que conviene verificar esa base antes de comparar resultados.
Frente al interés compuesto, que se capitaliza en cada periodo, el interés simple crece en línea recta. La diferencia se nota sobre todo en plazos largos, y por eso este método se reserva habitualmente para productos de corto plazo. Antes de contratar, las autoridades supervisoras como la CNBV y la Condusef ofrecen información pública sobre productos financieros que vale la pena consultar, junto con las condiciones completas del contrato.
El resultado de esta simulación depende por completo de los datos introducidos, por lo que cualquier cambio en la tasa, en el plazo o en la unidad de tiempo modifica de inmediato los intereses y el monto final mostrados.
El resultado se actualiza automáticamente.
Importe que inviertes o pides prestado
Tipo de interés simple aplicado al capital, en porcentaje anual
Duración de la inversión o el préstamo, en la unidad elegida al lado
Intereses calculados
Intereses simples acumulados a lo largo de todo el plazo, sin capitalización
- Capital inicial
- $5,000.00
- Valor final
- $5,200.00
Evolución de los intereses a lo largo del plazo
| Periodo | Intereses acumulados | Valor total |
|---|---|---|
| 1 | $16.67 | $5,016.67 |
| 2 | $33.33 | $5,033.33 |
| 3 | $50.00 | $5,050.00 |
| 4 | $66.67 | $5,066.67 |
| 5 | $83.33 | $5,083.33 |
| 6 | $100.00 | $5,100.00 |
| 7 | $116.67 | $5,116.67 |
| 8 | $133.33 | $5,133.33 |
| 9 | $150.00 | $5,150.00 |
| 10 | $166.67 | $5,166.67 |
| 11 | $183.33 | $5,183.33 |
| 12 | $200.00 | $5,200.00 |
Cómo funciona
Fórmula
Cómo funciona el cálculo
Cómo funciona el cálculo del interés simple
Quien contrata un depósito a plazo de corto vencimiento, un préstamo puntual o cierto crédito de consumo en México puede encontrarse con frecuencia el concepto de interés simple. Es la forma más directa de calcular intereses, porque se aplica siempre sobre el capital inicial, sin que los intereses de cada periodo se sumen a ese capital para generar nuevos intereses.
Esta calculadora determina el interés generado y el monto final de cualquier capital, tasa y plazo que se introduzcan, y muestra también cómo crecen los intereses periodo a periodo a lo largo de todo el plazo elegido. Así se puede ver con claridad en qué momento el interés acumulado alcanza un determinado porcentaje del capital.
La lógica detrás de la fórmula
El interés simple multiplica tres factores: el capital inicial, la tasa de interés correspondiente al periodo de tiempo elegido y el número de periodos que transcurren. La fórmula del interés se escribe como I = C × i × t, y el monto final como VF = C × (1 + i × t). Como la base de cálculo nunca cambia, cada periodo suma exactamente la misma cantidad de intereses al total acumulado. Por eso, la representación gráfica del crecimiento es una línea recta y no una curva.
Esta característica distingue al interés simple del interés compuesto, en el que los intereses de un periodo pasan a formar parte de la base del periodo siguiente. En los primeros periodos ambos métodos producen resultados parecidos, pero a medida que el plazo se alarga, la diferencia entre la recta del interés simple y la curva del interés compuesto se vuelve cada vez más visible.
Dos ejemplos ilustran el punto. Con una tasa anual del 6% durante 2 años, el interés simple representa el 12% del capital inicial. Con la misma tasa durante 10 años, representa el 60%. Con interés compuesto y esa misma tasa, el crecimiento a 10 años alcanzaría alrededor del 79% del capital, porque los intereses de cada año también generan intereses en los años siguientes.
La unidad de tiempo, el error más frecuente en el cálculo manual
Un detalle que genera confusión es la unidad de tiempo. La tasa de interés debe estar expresada en la misma unidad que el plazo: una tasa anual se multiplica por un número de años, y nunca directamente por un número de meses o de días sin antes convertir el plazo a esa misma base temporal. Si se multiplica una tasa anual del 6% por un plazo de 18 meses sin convertirlo, el resultado sería del 108% del capital, cuando en realidad 18 meses equivalen a 1.5 años y el interés correcto es del 9%.
Cuando el plazo se expresa en días, la conversión depende de la base de días que use el contrato. Con un año comercial de 360 días, 90 días equivalen a un cuarto de año, y el interés de una tasa anual del 6% es del 1.5% del capital. Con un año natural de 365 días, la misma operación produce un interés ligeramente menor, de alrededor del 1.48%. La calculadora convierte el plazo a la misma base de la tasa, pero conviene verificar qué base de días usa el contrato, porque el resultado cambia ligeramente.
Dónde se usa el interés simple en México
El interés simple aparece sobre todo en productos financieros de corto plazo, donde la diferencia frente al interés compuesto es pequeña y la sencillez del cálculo compensa. Es el caso de algunos instrumentos de inversión con vencimientos breves, de ciertos saldos deudores en cuenta y de algunos créditos de consumo de duración corta, en los que la institución aplica intereses proporcionales al tiempo sin capitalización intermedia.
Otro contexto habitual son los intereses moratorios, es decir, los que se generan cuando un pago no se realiza en la fecha acordada. En esos casos, el monto vencido se incrementa con intereses proporcionales a los días o meses de atraso. La lógica es la misma que la de esta calculadora, aunque el contrato puede fijar una tasa distinta o una base de días específica.
En muchos créditos a tasa variable, la referencia es la TIIE, tasa de interés interbancaria de equilibrio, que el Banco de México (Banxico) publica. A esa referencia se suma un margen que fija cada institución. Conocer la referencia ayuda a entender cómo puede cambiar el costo de un crédito con el tiempo, aunque esta calculadora supone una tasa fija introducida de forma manual.
Fuera del ámbito financiero, el interés simple sirve también como herramienta pedagógica. Por ser más fácil de visualizar y de calcular a mano, suele ser el primer concepto de matemáticas financieras que se enseña antes de introducir la capitalización.
Errores comunes a evitar
El error más frecuente es confundir este cálculo con el del interés compuesto, sobre todo en plazos largos. Un capital colocado a interés simple durante muchos años produce siempre menos que el mismo capital sujeto a interés compuesto con la misma tasa nominal, precisamente porque los intereses intermedios no se capitalizan.
Otro error habitual es no convertir el plazo a la misma base que la tasa, como se explicó antes. Tampoco conviene olvidar la base de días del contrato, ya que un año de 360 días y un año de 365 días producen resultados distintos aunque la tasa sea la misma.
También es frecuente ignorar que los productos financieros reales pueden combinar el interés simple con otras condiciones contractuales, como comisiones de apertura, seguros asociados o penalizaciones por pago anticipado. Estos elementos no forman parte de la fórmula matemática pura y pueden alterar de forma sustancial el costo efectivo. Para compararlos, conviene pedir a la institución el Costo Anual Total (CAT) del producto y tenerlo presente junto con el resultado de esta calculadora.
Cuándo consultar a un profesional
Esta calculadora determina solo el valor matemático del interés simple sobre un capital, una tasa y un plazo introducidos de forma manual. No sustituye la simulación de ninguna institución financiera y no tiene en cuenta comisiones, seguros ni condiciones contractuales específicas de cada producto.
Antes de contratar un depósito, un crédito o cualquier otro producto que utilice interés simple, conviene confirmar con la institución el método de cálculo aplicado, la base de días y las condiciones completas del contrato. En operaciones de montos elevados o compromisos de largo plazo, buscar asesoría financiera calificada e independiente es el paso más prudente. La CNBV y la Condusef ofrecen información pública sobre productos financieros y canales para presentar consultas o reclamaciones, lo que puede servir de apoyo antes de tomar una decisión.
Preguntas frecuentes
¿Qué es el interés simple?
Es un método de cálculo en el que el interés se obtiene siempre sobre el capital inicial, sin que los intereses de cada periodo se sumen a ese capital. Por eso el crecimiento es proporcional al tiempo transcurrido y avanza en línea recta. Se utiliza tanto para estimar el rendimiento de una inversión como el costo de un préstamo, según la operación de que se trate. En la fórmula básica, el capital se multiplica por la tasa y por el número de periodos, de modo que cada periodo aporta siempre la misma cantidad de intereses.
¿Cuál es la diferencia entre interés simple e interés compuesto?
En el interés simple, los intereses se calculan siempre sobre el capital inicial y crecen de forma lineal. En el interés compuesto, los intereses generados se suman al capital y producen nuevos intereses en los periodos siguientes, por lo que el crecimiento se acelera con el tiempo. En plazos cortos la diferencia es pequeña, pero se amplía a medida que el plazo aumenta. Antes de comparar dos ofertas, conviene confirmar en el contrato cuál de los dos métodos se aplica.
¿Dónde se usa el interés simple en México?
Aparece con frecuencia en instrumentos de inversión a corto plazo, en algunos créditos de consumo de plazo breve y en el cálculo de intereses moratorios por pagos atrasados. Conviene que el contrato describa el método aplicado y la tasa utilizada. Las autoridades supervisoras, como la CNBV y la Condusef, publican información de referencia sobre productos financieros que sirve para situar una oferta frente al mercado. Por eso conviene identificar el método antes de comparar productos.
¿Cómo se convierte una tasa anual a otro periodo de tiempo?
La tasa y el plazo deben estar en la misma unidad de tiempo antes de multiplicar. Una tasa anual se convierte a meses dividiéndola entre doce. Para convertirla a días, se divide entre el número de días del año de referencia, que puede ser 360 o 365 según el contrato. Por ejemplo, una tasa anual del 6% equivale a una tasa mensual del 0.5%, y en un plazo de 90 días con base de 360 días produce un interés del 1.5% del capital. La calculadora hace esta conversión de forma automática según la unidad elegida.
¿Sirve el interés simple para calcular intereses por un pago atrasado?
En muchos casos, sí. Los intereses moratorios suelen calcularse de forma proporcional a los días o meses de atraso sobre la cantidad vencida, lo que equivale a la lógica lineal de esta calculadora. Sin embargo, el monto exacto depende de lo que establezca el contrato, de la tasa pactada y de la base de días utilizada. Antes de aceptar un cargo por atraso, conviene revisar la cláusula correspondiente. Si existe desacuerdo, la Condusef atiende consultas y reclamaciones de personas usuarias de servicios financieros.
¿Cuándo conviene consultar a un profesional antes de contratar?
Conviene hacerlo cuando el monto es elevado, el plazo es largo o las condiciones no están del todo claras, como comisiones, seguros asociados o penalizaciones por pago anticipado. Un asesor financiero independiente puede evaluar esas condiciones y la adecuación del producto a la situación de cada persona, algo que una simulación matemática no sustituye. También conviene pedir a la institución el Costo Anual Total (CAT) del producto y compararlo con el resultado de esta calculadora.
Por RivoCalc · Revisado según la metodología editorial · Actualizado el 2 de septiembre de 2026
Esta calculadora ofrece una estimación con fines informativos y no constituye asesoría financiera. Los resultados reales dependen de las condiciones de cada institución y de la situación de cada persona. Para decisiones financieras, conviene consultar a un profesional calificado o a la institución correspondiente.
