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Calculadora de Preaprobación de Crédito Hipotecario

Permite calcular la relación de esfuerzo y el LTV de un crédito hipotecario y estimar la probabilidad de preaprobación en México.

La preaprobación de un crédito hipotecario depende de dos porcentajes que la institución evalúa en conjunto. Por ejemplo, un hogar que destina 35% de su ingreso neto mensual a pagos de deudas, incluido el nuevo crédito, y que financia 80% del valor de la vivienda, presenta dos indicadores que el analista revisa de forma simultánea. El primero es la relación de esfuerzo y el segundo la relación préstamo-valor, conocida como LTV por su sigla en inglés. Cuando ambos quedan dentro del margen que la institución considera prudente, la probabilidad de avanzar a la fase siguiente sube de forma clara.

La relación de esfuerzo mide la fracción del ingreso neto mensual que queda comprometida con pagos de crédito, sumando la mensualidad del nuevo préstamo a todo lo que ya está activo. Un hogar con ingresos altos pero varias deudas pequeñas en curso puede tener más dificultades con este criterio que otro con ingresos moderados y sin deudas pendientes. La relación préstamo-valor compara el monto que se pide prestado con el valor de la vivienda. Cuanto mayor es el enganche, menor es esa proporción y menor es el riesgo que asume la institución si fuera necesario ejecutar la garantía.

En México, las instituciones de crédito aplican sus propios criterios de capacidad de pago, que la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) supervisa como regulador del sistema financiero. El Banco de México (Banxico) fija la política monetaria y publica la Tasa de Interés Interbancaria de Equilibrio (TIIE), que sirve de referencia para algunas tasas variables. Por eso la tasa que se introduce en la calculadora debe entenderse como una estimación que puede cambiar a lo largo del plazo. Los programas de vivienda de organismos públicos, como el INFONAVIT o el FOVISSSTE, tienen reglas propias y no se reproducen en esta herramienta.

La calculadora sirve para quien empieza a buscar casa en Guadalajara, Monterrey o la Ciudad de México y quiere saber qué presupuesto es realista antes de visitar inmuebles. También sirve para quien ya tiene una propuesta en mano y quiere comprobar si su perfil financiero soporta el crédito solicitado o si conviene ajustar primero las condiciones. Permite además probar escenarios, como cuánto cambia el resultado si el enganche crece, si el plazo se acorta o si se liquida un crédito pequeño antes de presentar la solicitud.

El resultado se actualiza automáticamente.

Suma de los ingresos netos de todos los titulares, después de impuestos y Seguridad Social

Total mensual de hipoteca, préstamo de coche, préstamo personal y tarjetas fraccionadas

Precio de compra o valor estimado de la vivienda

Importe que se paga al contado, reduciendo el capital a financiar

Duración total de la nueva hipoteca, en años

TIN esperado para la nueva hipoteca

Tasa de esfuerzo (DTI) resultante

39.1%

Relación entre los pagos mensuales totales, incluida la nueva cuota, y los ingresos netos del hogar

Resultado de la preaprobación
Dentro de los límites recomendados
Cuota estimada de la nueva hipoteca
$739.29
Importe de financiación necesario
$184,000
Relación préstamo/valor (LTV)
80.0 %
Importe máximo aprobable según la tasa de esfuerzo
$219,022
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Cómo funciona

1

Introducir el ingreso neto mensual del hogar, sumando los ingresos de todos los titulares después de impuestos y cuotas de seguridad social.

2

Indicar el total de pagos mensuales de los créditos ya contratados, incluidas las compras a plazos con tarjeta y los créditos automotrices o personales.

3

Capturar el valor de la vivienda que se pretende adquirir y el monto disponible para el enganche.

Fórmula

M = V − E; LTV = (M / V) × 100; P = M × i / (1 − (1 + i)⁻ⁿ); DSTI = ((Pa + P) / R) × 100
V — Valor de la vivienda que se pretende adquirir; debe ser mayor que cero para calcular el LTV
E — Enganche disponible, es decir, el ahorro destinado a la entrada
M — Monto del crédito necesario, igual al valor de la vivienda menos el enganche; si el enganche iguala o supera el valor, no hay monto que financiar
LTV — Relación entre el monto financiado y el valor de la vivienda, expresada en porcentaje
P — Pago mensual del nuevo crédito, calculado con el sistema de amortización francés (cuota fija)
i — Tasa de interés mensual, obtenida dividiendo la tasa anual entre doce; si es cero, P se reduce a M / n
n — Número total de pagos mensuales, igual al plazo en años multiplicado por doce; debe ser mayor que cero
Pa — Suma de los pagos mensuales de los créditos ya contratados por el hogar
R — Ingreso mensual neto del hogar; debe ser mayor que cero para calcular la relación de esfuerzo
DSTI — Relación entre el total de pagos mensuales y el ingreso neto, expresada en porcentaje

Cómo funciona el cálculo

Preaprobación hipotecaria en México: los dos criterios que pesan

Quien empieza a buscar vivienda en México escucha pronto el término preaprobación, pero pocas personas saben con precisión qué revisa la institución de crédito en esa fase. No es una promesa de financiamiento. Es una primera lectura de la elegibilidad del hogar frente a dos indicadores que pesan más que cualquier otro factor aislado: la relación de esfuerzo y la relación préstamo-valor. Esta calculadora reproduce esa lectura antes de cualquier reunión presencial, con las mismas fórmulas que se usan para estimar la capacidad de pago.

Cómo se calcula la relación de esfuerzo

La relación de esfuerzo, conocida por su sigla en inglés DSTI, expresa la fracción del ingreso neto mensual del hogar que queda comprometida con pagos de crédito. El cálculo suma dos componentes: los pagos mensuales de los créditos que ya están activos y la mensualidad estimada del crédito que se quiere contratar. El total se divide entre el ingreso mensual neto y se multiplica por cien.

Para seguir el cálculo sin valores monetarios, supongamos que el ingreso neto mensual del hogar equivale a 100 unidades. Si los créditos vigentes suman 10 unidades al mes y la mensualidad del nuevo préstamo es de 25 unidades, la relación de esfuerzo es (10 + 25) / 100 × 100, es decir, 35%. Ese resultado se lee como la proporción del ingreso que el hogar dedicaría a deudas si el nuevo crédito se aprobara.

El ingreso que se introduce debe ser el neto, es decir, el que llega efectivamente a la cuenta después de impuestos y cuotas de seguridad social. Si se usa el ingreso bruto, el resultado baja de forma artificial y la calculadora da una imagen más favorable de la que tendrá la institución.

Cómo se calcula la relación préstamo-valor

La relación préstamo-valor, o LTV, compara el monto que se pide prestado con el valor de la vivienda. El monto necesario es el valor del inmueble menos el enganche disponible, y el LTV es ese monto dividido entre el valor, multiplicado por cien.

Con el mismo ejemplo de referencia, supongamos un inmueble con valor de 100 unidades y un enganche de 20 unidades. El monto a financiar es de 80 unidades, y el LTV resulta en 80%. Cuanto mayor es el enganche, menor es el LTV, y la institución asume una exposición menor si el crédito deja de pagarse y la garantía tiene que ejecutarse.

Un LTV reducido no compensa automáticamente una relación de esfuerzo alta, ni al revés. Las instituciones evalúan ambos indicadores en conjunto, por eso un perfil con ingresos sólidos puede verse limitado por una entrada mínima, y un perfil con enganche generoso puede verse limitado por pagos mensuales elevados.

El papel de la tasa, el plazo y la cuota fija

La mensualidad del nuevo crédito se calcula con el sistema de amortización francés, también llamado de cuota fija. La fórmula P = M × i / (1 − (1 + i)⁻ⁿ) devuelve el pago constante que liquida el monto en n meses. La tasa mensual i se obtiene dividiendo la tasa anual entre doce, y n es el plazo en años multiplicado por doce.

Un ejemplo ilustra el efecto del plazo. Con una tasa anual de 10% y un plazo de 20 años, cada 100 unidades financiadas generan una mensualidad de aproximadamente 0.97 unidades. Si el mismo crédito se contrata a 30 años, la mensualidad baja, pero el costo total de los intereses sube de forma considerable, porque el saldo se mantiene más tiempo. Por eso la calculadora permite comparar plazos antes de decidir.

La tasa es una variable clave. En muchos créditos hipotecarios con tasa variable, el interés se referencia a la TIIE publicada por el Banco de México, de modo que la mensualidad real puede cambiar durante la vida del préstamo. La calculadora usa una tasa fija estimada, así que sirve como punto de partida y no como proyección de largo plazo.

Qué cambia entre la preaprobación y la aprobación final

La preaprobación suele apoyarse en pocos documentos: comprobantes de ingresos recientes, declaración fiscal, estados de cuenta bancarios y el reporte de crédito de las sociedades de información crediticia. Con ellos, la institución estima los dos indicadores y devuelve una respuesta indicativa, válida durante un periodo limitado, que ayuda a definir un presupuesto realista antes de visitar inmuebles.

La aprobación final exige más. La institución encarga un avalúo del inmueble concreto, solicita prueba de la situación laboral y, en algunos casos, documentación adicional sobre el origen del enganche. También entran factores que la preaprobación no capta con detalle, como el historial de pagos o la antigüedad en el empleo. Por eso la preaprobación orienta la búsqueda, pero no sustituye el proceso completo.

Errores frecuentes antes de pedir la preaprobación

El primer error es usar el ingreso bruto en lugar del neto. La diferencia entre ambos suele ser suficiente para convertir un resultado cómodo en uno ajustado, y la institución trabaja siempre sobre el ingreso que el hogar recibe realmente.

El segundo error es olvidar los créditos pequeños, como una compra a plazos con tarjeta o un crédito para electrodomésticos. Cada uno parece irrelevante por separado, pero suma al numerador de la relación de esfuerzo y aparece en el reporte de crédito que consulta la institución.

El tercer error es subestimar el peso del enganche. Un hogar en Monterrey con ahorro suficiente para una entrada amplia puede compensar una relación de esfuerzo más apretada, porque el LTV baja y da margen a la institución para aceptar el expediente. Lo contrario también ocurre: un enganche mínimo puede frenar una solicitud aunque el ingreso sea holgado.

Casos límite y valores no válidos

Hay combinaciones de datos que no producen un resultado interpretable, y conviene conocerlas antes de leer los indicadores.

Si la tasa anual es cero, el denominador de la fórmula de la mensualidad se anula. En ese caso la mensualidad se obtiene como el límite matemático de la fórmula cuando la tasa tiende a cero, que es el monto dividido entre el número de pagos (M / n). Por ejemplo, 100 unidades financiadas en 12 pagos mensuales dan 8.33 unidades al mes, sin interés.

El plazo también debe ser mayor que cero. Si n es cero, el denominador de P se anula y no existe mensualidad que calcular. Si n es uno, la fórmula sigue siendo válida y la mensualidad equivale al monto más el interés de ese único periodo, es decir, M × (1 + i).

Si el enganche es igual o mayor que el valor de la vivienda, el monto a financiar M es cero o negativo. No hay crédito que estimar, así que el LTV y la mensualidad que resultan de la fórmula no representan una propuesta real y no deben leerse como preaprobación.

Si el valor de la vivienda es cero, el LTV no puede calcularse, porque la fórmula divide entre cero. Lo mismo sucede con el ingreso neto: si R es cero, la relación de esfuerzo no tiene sentido, porque no hay ingreso con el que comparar los pagos.

Estos casos no se resuelven cambiando la fórmula, que se mantiene tal como se describe arriba. Para obtener un resultado válido, el valor del inmueble debe ser mayor que cero, el enganche menor que ese valor, el ingreso neto mayor que cero y el plazo mayor que cero.

Cuándo no usar esta calculadora como referencia única

La herramienta reproduce el método con fidelidad, pero simplifica la realidad. No incluye el historial de pagos, la antigüedad laboral, la situación de los trabajadores independientes con ingresos variables ni las condiciones específicas de cada producto. Tampoco conoce el valor de avalúo, que solo se fija cuando un perito visita el inmueble. Para una decisión de compra, el resultado debe contrastarse con la evaluación de una institución.

Cuándo consultar a un profesional

Conviene hablar con un asesor hipotecario cuando la relación de esfuerzo o el LTV quedan cerca del límite que aplica la institución, o cuando existen varias deudas activas y no está claro cuál condiciona la aprobación. Un asesor independiente compara propuestas de distintas instituciones y puede explicar qué margen tiene cada una para un perfil concreto. Antes de firmar un contrato de promesa de compraventa, también es útil revisar las condiciones del crédito con calma.

La supervisión de las instituciones de crédito corre a cargo de la CNBV, mientras que Banxico define la política monetaria. La CONDUSEF atiende consultas y reclamaciones de los usuarios de servicios financieros y publica información comparativa sobre productos de crédito. Estas instituciones públicas son una fuente gratuita para contrastar lo que indica cualquier simulador.

Preguntas frecuentes

¿Qué es la preaprobación de un crédito hipotecario?

Es una revisión inicial que la institución de crédito hace a la situación financiera del hogar antes de que exista un inmueble concreto o un contrato firmado. Se apoya sobre todo en la relación de esfuerzo y en la relación préstamo-valor, y devuelve una indicación del monto que el hogar podría financiar con probabilidad razonable. No es una decisión final de crédito. Funciona como punto de partida para orientar la búsqueda de vivienda y evitar visitar inmuebles fuera del presupuesto realista.

¿Cómo se calcula si un hogar puede obtener la preaprobación?

Se calculan dos indicadores en paralelo. La relación de esfuerzo suma los pagos mensuales de los créditos ya contratados a la mensualidad del nuevo crédito, calculada con cuota fija, y divide ese total entre el ingreso neto mensual del hogar. La relación préstamo-valor divide el monto a financiar entre el valor de la vivienda. Cuando ambos indicadores quedan dentro del margen que la institución considera prudente, la probabilidad de avanzar a la siguiente fase aumenta de forma clara. Esta calculadora reproduce ese cálculo con la misma fórmula.

¿Qué documentos suelen pedir las instituciones de crédito en esta fase?

Normalmente se piden comprobantes de ingresos recientes, como recibos de nómina de los últimos meses, la declaración fiscal más reciente y estados de cuenta bancarios. También se consulta el reporte de crédito emitido por las sociedades de información crediticia. Los trabajadores independientes suelen presentar además declaraciones fiscales de los últimos ejercicios y estados financieros de su actividad, porque sus ingresos se comprueban de otra manera.

¿La preaprobación garantiza que el crédito final se aprueba?

No. La preaprobación es indicativa y tiene una validez limitada en el tiempo. La aprobación final depende del avalúo del inmueble concreto, del historial de pagos del hogar y de la estabilidad de su situación laboral, factores que solo se analizan a fondo cuando existe una propuesta de compra. Una preaprobación favorable reduce la incertidumbre de la búsqueda, pero no sustituye la evaluación completa que hace la institución antes de firmar.

¿Qué hacer cuando los indicadores quedan por encima del límite recomendado?

Las vías más eficaces son aumentar el enganche, que reduce el LTV, o disminuir los pagos de créditos existentes antes de solicitar el nuevo, lo que alivia la relación de esfuerzo. Ampliar el plazo baja la mensualidad, pero incrementa el costo total de los intereses, por lo que conviene comparar las alternativas antes de decidir. Si el perfil tiene varias deudas pequeñas, liquidar algunas puede ser más eficaz que atacar una sola de gran tamaño.

¿Cuándo conviene consultar a un profesional?

Conviene hacerlo cuando los indicadores quedan cerca del límite que aplica la institución, o cuando existen varias responsabilidades de crédito activas y no está claro cuál condiciona la aprobación. Un asesor hipotecario independiente compara propuestas de distintas instituciones y conoce el margen disponible para cada perfil en ese momento. La CONDUSEF también ofrece orientación gratuita sobre productos financieros y permite contrastar información antes de firmar cualquier contrato.

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Por RivoCalc · Revisado según la metodología editorial · Actualizado el 18 de agosto de 2026

Esta calculadora ofrece una estimación con fines informativos y no constituye asesoría financiera. Los resultados reales dependen de las condiciones de cada institución de crédito y de la situación específica del hogar. Para decisiones de crédito, conviene consultar a un asesor financiero calificado o a la institución de crédito.