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Calculadora DSTI y ratio de endeudamiento

Calcula el DSTI del hogar con el nuevo crédito y compara el ratio actual con el ratio con tasa agravada.

El DSTI es la proporción del ingreso neto mensual que se destina a pagar cuotas de deudas: se suman todas las cuotas del hogar y se divide ese total entre el ingreso neto del mismo hogar. Si las cuotas se comen la mitad de lo que entra al final del mes, el DSTI es de 50%. Un hogar de Arequipa cuyas cuotas actuales equivalen al 30% de su ingreso neto, y cuya cuota nueva añadiría otros 20 puntos, tiene un DSTI de 50%.

La cuenta es sencilla, pero la cifra que maneja la entidad de crédito suele ser más alta que la de esa cuenta directa. La razón está en la evaluación de la capacidad de pago. La cuota del crédito que se solicita no se toma por su valor contractual: se recalcula con una tasa de interés hipotética superior, y el aumento puede ser mayor cuanto más largo sea el plazo. Cuando el contrato termina después de la edad de jubilación, puede añadirse un segundo ajuste que anticipa la caída de ingresos en esa etapa. El resultado es un ratio de estrés, más conservador que la foto del mes en curso.

Esta calculadora sigue ese mismo camino. Conviene introducir el ingreso neto del hogar, el total de las cuotas ya contratadas y las condiciones del nuevo crédito. Con esos datos se calcula la cuota del préstamo nuevo por el sistema francés, el método de cuotas constantes que se usa en la mayoría de créditos hipotecarios y de consumo, y se repite el cálculo con la tasa agravada. El resultado muestra los dos ratios lado a lado: el que corresponde hoy al hogar y el que probablemente considerará la entidad en su análisis.

Sirve para quien prepara una solicitud de crédito hipotecario, para quien quiere saber cuánto margen queda antes de pedir un crédito vehicular y para quien ya tiene varias deudas y necesita saber en qué punto se encuentra antes de sumar otra. Si el préstamo tiene tasa variable, la referencia habitual es la tasa de referencia del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP). Conviene introducir la tasa de interés anual del contrato, no la TCEA, que incorpora comisiones y gastos y suele ser más alta.

El resultado se actualiza automáticamente.

Suma de los ingresos netos de todos los titulares, tras impuestos y cotizaciones

Total mensual de hipoteca, préstamo de coche, préstamo personal y tarjetas aplazadas

Capital que se desea financiar en el nuevo contrato

Duración total del nuevo contrato, en años

Tipo nominal anual previsto para el nuevo contrato

Puntos porcentuales sumados al tipo para simular una subida futura, como exige el análisis de solvencia

DSTI con recargo

52.2%

Relación entre el servicio de la deuda y los ingresos netos, con la cuota del nuevo préstamo ya recargada

Cuota del nuevo préstamo
S/ 709.57
Cuota con recargo
S/ 849.16
Total de cargas mensuales
S/ 1,149.16
DSTI sin recargo
45.9 %
DSTI de los préstamos actuales
13.6 %
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Cómo funciona

1

Introducir el ingreso mensual neto del hogar, sumando los ingresos de todos los titulares después de impuestos y aportes al sistema de pensiones.

2

Indicar el total de las cuotas mensuales de los créditos ya contratados, incluidas las compras en cuotas con tarjeta y las responsabilidades como fiador o avalista.

3

Completar las condiciones del nuevo crédito: monto, plazo en años y tasa de interés anual esperada.

Fórmula

DSTI = ((ΣPa + Pn) / R) × 100, com Pn = M × i / (1 − (1 + i)⁻ⁿ)
DSTI — Ratio entre el servicio de la deuda y el ingreso, expresado en porcentaje
ΣPa — Suma de las cuotas mensuales de los créditos ya contratados por el hogar
Pn — Cuota mensual del nuevo crédito, calculada por el sistema francés con la tasa ya incrementada por la prueba de estrés. Si la tasa incrementada es cero, Pn es igual a M dividido entre n
R — Ingreso mensual neto del hogar, después de impuestos y aportes al sistema de pensiones
M — Monto del nuevo crédito, que debe ser positivo; con un monto de cero, la cuota nueva también es cero
i — Tasa de interés mensual, obtenida dividiendo la tasa anual incrementada entre doce; si la tasa es cero, la cuota se obtiene como M dividido entre n
n — Número total de cuotas, igual al plazo en años multiplicado por doce; debe ser al menos una, porque con cero cuotas no hay cuota que calcular

Cómo funciona el cálculo

DSTI: el ratio que decide si el crédito se aprueba

Quien pide un crédito en el Perú acaba por descubrir que hay un número que pesa más que los demás. Se llama DSTI, sigla inglesa de debt service to income, y en el uso cotidiano se conoce como ratio de endeudamiento o relación cuota-ingreso. Mide qué parte del ingreso neto mensual queda comprometida con el pago de cuotas de deuda. Un ratio de 40% significa que 40 de cada 100 partes del ingreso neto ya tienen destino fijo: el pago de deudas.

Las entidades de crédito calculan este ratio antes de decidir, y lo hacen con más exigencia que la cuenta simple que la mayoría de personas hace en casa. La diferencia está en el escenario que se simula. La cuota que entra en el ratio no es la de hoy, sino la que resultaría con una subida de la tasa de interés. Por eso es frecuente que una persona note que tiene margen en sus cuentas y, aun así, reciba una respuesta negativa. Esta calculadora reproduce las dos cuentas, la corriente y la agravada, para mostrar la distancia entre ambas.

En el Perú, la Superintendencia de Banca, Seguros y AFP (SBS) es el regulador de las entidades financieras. El ratio que usa cada institución depende de su política interna de riesgo, dentro del marco que establece ese regulador.

Qué entra en el numerador y en el denominador

El numerador suma todo lo que se paga cada mes por concepto de crédito: crédito hipotecario, crédito vehicular, préstamos personales, saldos de tarjeta pagados en cuotas y líneas de crédito asociadas a la cuenta. Cuentan las cuotas de todos los titulares del hogar, no solo las de quien firma el nuevo contrato. También cuentan las responsabilidades asumidas como fiador o avalista, porque el riesgo existe aunque el pago lo haga otra persona.

El denominador es el ingreso mensual neto del hogar, es decir, lo que efectivamente llega a la cuenta después de impuestos y aportes al sistema de pensiones. Entran sueldos netos, pensiones, rentas de alquiler recibidas y otros ingresos regulares y declarados. No entran ingresos ocasionales ni trabajo no declarado, porque normalmente no se aceptan como base de análisis. Las gratificaciones de julio y diciembre suelen tratarse aparte del ingreso mensual regular, aunque forman parte del ingreso anual de quien las recibe.

Un detalle cambia mucho el resultado. Una pareja en Arequipa en la que solo uno de los dos aparece como titular presenta un ratio bastante más alto que la misma pareja con ambos como cotitulares, porque el segundo ingreso queda fuera del denominador. Antes de presentar la solicitud conviene probar ambas configuraciones, aunque la decisión sobre qué titulares incluir depende de quién firma el contrato y de cómo lo evalúe cada entidad.

Por qué el ratio de la entidad puede ser más alto

La calculadora simula la cuota del nuevo contrato con una tasa de interés superior a la pactada, que es la lógica de la prueba de estrés. La razón es directa: un préstamo a tasa variable sigue la referencia del mercado, y esa referencia puede subir. Si el hogar solo aguanta la cuota en el escenario más favorable, el crédito es frágil. Cuantos más años dure el contrato, más tiempo queda expuesto a una subida, por lo que el incremento simulado puede ser mayor en los plazos largos.

Puede existir un segundo ajuste ligado a la edad. Cuando el contrato termina después de la edad de jubilación, el análisis puede anticipar la reducción de ingresos que suele acompañar a ese momento. El ratio deja de apoyarse solo en el ingreso actual y puede considerar el ingreso previsible al final del plazo. Por eso alargar el plazo no siempre mejora la posición de quien pide: baja la cuota, pero empuja el contrato hacia una etapa de la vida con menos ingresos.

La calculadora no sustituye la política de cada entidad. Los criterios de evaluación, los límites internos y las excepciones varían de una institución a otra y cambian con el tiempo. Lo que sí reproduce es la lógica general: el ratio se calcula sobre el ingreso neto, con la cuota del crédito nuevo en su versión agravada.

Cómo se calcula la cuota del crédito nuevo

La cuota del préstamo nuevo se calcula por el sistema francés, en el que la cuota es constante durante todo el plazo y cada pago se reparte entre intereses y amortización de capital. Al principio la mayor parte de la cuota son intereses; con el tiempo, la amortización gana peso. La fórmula parte del monto, de la tasa mensual y del número total de cuotas, y devuelve la cuota constante que cancela la deuda al final del plazo.

La tasa mensual se obtiene dividiendo la tasa anual incrementada entre doce. Esa tasa es nominal y no incluye todos los costes del contrato. La TCEA, en cambio, suma comisiones y gastos además de la capitalización de intereses, y por eso no se introduce en la calculadora. Si lo que se quiere comparar son dos ofertas, la TCEA es el indicador más útil para hacerlo, y la tasa nominal sirve para entender el peso de la cuota.

El plazo también pesa en el cálculo. Un crédito a veinte años tiene 240 cuotas, y el ajuste de tasa se aplica durante todo ese tiempo. Por eso el mismo monto puede resultar aceptable con un plazo corto y quedar al límite con uno largo, aunque la cuota mensual sea más baja. La cuota baja, pero el ratio con prueba de estrés puede no mejorar tanto como se espera.

Hay tres casos límite. Si la tasa incrementada es cero, la fórmula de la cuota queda indeterminada y la cuota se obtiene dividiendo el monto entre el número de cuotas. Un monto de cero produce una cuota nueva de cero, de modo que el ratio solo recoge las cuotas ya contratadas. Un plazo de cero cuotas o un monto negativo no son valores válidos para el cálculo.

Errores comunes a evitar

El primer error es usar el ingreso bruto. El ratio se calcula sobre lo que entra en la cuenta, y la distancia entre el bruto y el neto basta para convertir un resultado cómodo en uno ajustado.

El segundo es olvidar las deudas pequeñas. Una compra en cuotas con tarjeta o un crédito para electrodomésticos parecen irrelevantes por separado, pero suman al numerador y quedan registradas en las centrales de riesgo, que las entidades consultan antes de decidir.

El tercero es confundir el ratio con el presupuesto familiar. El DSTI mide deuda y nada más. No incluye el alquiler, la cuota de mantenimiento del edificio, la educación, el transporte ni la alimentación. Dos hogares con el mismo ratio pueden tener holguras muy distintas, porque lo que sobra en términos absolutos depende del nivel de ingreso. Un hogar de Trujillo con ingresos modestos puede quedarse sin margen con un ratio que en otro hogar sería cómodo.

El cuarto es tratar las gratificaciones como si fueran parte del sueldo mensual. Son importantes para el presupuesto del año, pero la evaluación suele trabajar con el ingreso regular mensual. Sumarlas al ingreso mensual puede dar una imagen más favorable de la que la entidad va a considerar.

Cuándo conviene hablar con un profesional

Esta calculadora reproduce el método con fidelidad, pero no sustituye el análisis de la entidad. La decisión final pondera también el historial de pagos, la estabilidad y el tipo de contrato laboral, la relación entre el monto y el valor de la garantía, y la antigüedad de la relación con la entidad. Cuando el ratio queda cerca del límite que aplique la entidad, o cuando hay varias deudas activas y no está claro cuál bloquea la aprobación, compensa hablar con un asesor financiero independiente que compare propuestas de varias entidades.

Para una compra de vivienda, esa conversación conviene que ocurra antes de firmar cualquier compromiso de compra, no después. Si el ratio sale cerca del límite, es mejor reducir deudas o aumentar la cuota inicial antes de presentar la solicitud que pelear por una excepción una vez presentada.

El BCRP publica las tasas de referencia y las series de tasas de interés del sistema financiero, y esas series permiten contrastar las tasas que ofrecen las entidades con las del mercado.

Preguntas frecuentes

¿Qué significa DSTI y es lo mismo que ratio de endeudamiento?

DSTI es la sigla inglesa de debt service to income, que se traduce como servicio de la deuda sobre ingreso. En el lenguaje cotidiano del Perú se habla más de ratio de endeudamiento o de relación cuota-ingreso. Los tres términos designan el mismo indicador: la parte del ingreso neto mensual que se destina al pago de cuotas de crédito. La sigla DSTI aparece con frecuencia en documentos de análisis financiero, mientras que el término ratio de endeudamiento es el que suele usar quien pide el crédito.

¿Cómo se calcula el DSTI?

Se suman todas las cuotas mensuales de crédito del hogar, incluida la cuota del nuevo préstamo, y ese total se divide entre el ingreso mensual neto del hogar. El resultado se multiplica por cien para expresarlo en porcentaje. La cuota del nuevo crédito se calcula por el sistema francés, con cuota constante a lo largo del plazo, y entra en el cálculo con la tasa ya incrementada por la prueba de estrés. Por eso el ratio con prueba de estrés suele ser más alto que el ratio con la tasa contratada.

¿Qué ingresos y qué cuotas entran en el cálculo?

En el ingreso entra todo lo que es regular, declarado y neto: sueldos después de impuestos y aportes al sistema de pensiones, pensiones, rentas de alquiler recibidas y otros ingresos estables de todos los titulares. En las cuotas entran todos los créditos activos, desde el hipotecario hasta el personal, el vehicular y los saldos de tarjeta pagados en cuotas. Los gastos del hogar, como el alquiler que se paga, la cuota de mantenimiento del edificio o la educación, quedan fuera, porque el ratio mide endeudamiento y no presupuesto familiar.

¿Por qué la entidad calcula un ratio más alto que el mío?

Porque no usa la cuota con las condiciones de hoy. Puede aplicar un incremento a la tasa del nuevo contrato para comprobar que el hogar puede pagar también en un escenario de subida, y ese incremento puede ser mayor en los plazos largos. Si el contrato termina después de la edad de jubilación, puede considerar además la reducción de ingresos prevista para entonces. También suma responsabilidades que muchas personas olvidan, como los créditos en los que figura como fiador o fiadora. Cada entidad fija su propia política, así que su ratio exacto no se puede reproducir con certeza.

¿Cómo se puede bajar el DSTI antes de pedir un crédito?

Las vías más eficaces son reducir el numerador o aumentar el denominador. Cancelar primero las deudas de costo alto y plazo corto, como los saldos de tarjeta y los créditos personales pequeños, libera margen de forma inmediata. Aumentar la cuota inicial en el crédito hipotecario reduce el monto financiado y, con él, la cuota. Sumar un segundo titular con ingresos declarados eleva el ingreso considerado. Reunir varias deudas en un solo contrato baja la cuota mensual, aunque normalmente aumenta el costo total de los intereses, así que conviene comparar ambos números.

¿Cuándo conviene consultar a un profesional?

Cuando el ratio queda cerca del límite que aplica la entidad, o cuando hay varias deudas activas y no está claro cuál impide la aprobación. Un asesor financiero independiente puede comparar propuestas de distintas entidades y explicar qué ajustes tienen más efecto en cada caso. En un crédito hipotecario, esta conversación conviene que ocurra antes de firmar cualquier compromiso de compra, no después, porque las condiciones pueden cambiar según el momento de la solicitud.

¿La TCEA sustituye a la tasa de interés en la calculadora?

No. La calculadora trabaja con la tasa de interés anual del contrato, que es la que determina la cuota. La TCEA es un indicador de costo total que incorpora comisiones y gastos, además de la capitalización de intereses, así que suele ser más alta que la tasa de interés. Para comparar ofertas de distintas entidades conviene mirar la TCEA, pero para calcular la cuota mensual y el ratio se introduce la tasa de interés anual.

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Por RivoCalc · Revisado según la metodología editorial · Actualizado el 15 de agosto de 2026

Esta calculadora ofrece una estimación con fines informativos y no constituye asesoría financiera. Los resultados reales dependen de las políticas de cada entidad de crédito y de la situación concreta de cada hogar. Antes de tomar una decisión de crédito, conviene consultar a un profesional calificado o a la entidad con la que se quiera contratar.