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Calculadora de cloro para piscina (dosis)

Calcula la cantidad de cloro para la piscina a partir del volumen y del nivel actual. Admite granulado, pastillas de tricloro y cloro líquido.

En una piscina de 48 m³ (48.000 litros) con 0,5 ppm de cloro libre y un objetivo de 3 ppm, usando granulado con 65% de cloro activo (valor de ejemplo), la dosis ronda los 185 gramos de producto. Con cloro líquido al 14% (también de ejemplo), la misma corrección requiere unos 780 mL. La calculadora aplica esta misma relación a cualquier volumen y a cualquier nivel medido, para los tres tipos de cloro más usados en piscinas.

Mantener el cloro en el rango adecuado es la base del tratamiento del agua de la piscina. El cloro destruye bacterias, algas y otros microorganismos que proliferan en agua templada expuesta al sol. Si el nivel es bajo, aparecen algas; si es excesivo, se irritan los ojos y la piel y el revestimiento se deteriora con el tiempo. Por eso el cálculo parte de dos datos concretos: el volumen real de agua y el nivel medido, nunca una estimación a ojo.

En ciudades como Caracas, Maracaibo o Valencia, las altas temperaturas y la radiación solar consumen cloro con rapidez, sobre todo en piscinas de uso familiar durante la temporada de calor. En esas condiciones conviene medir el nivel con más frecuencia y repetir el cálculo en cada corrección, en lugar de agregar producto por costumbre.

La calculadora no sustituye la medición. El resultado solo es fiable si el cloro libre se midió con un kit de prueba DPD y si el volumen corresponde a la piscina real, no al tamaño nominal del vaso. Si el pH está fuera de rango, el cloro pierde eficacia y la dosis calculada no refleja lo que ocurre en el agua, así que conviene corregir el pH antes de agregar cloro.

Los tres productos cubiertos son el granulado, las pastillas de tricloro y el cloro líquido (hipoclorito de sodio). Cada uno tiene una concentración distinta de cloro activo, por lo que la calculadora pide el tipo de producto. Si se indica además el precio, se obtiene una estimación del costo de la dosis.

El resultado se actualiza automáticamente.

Usa la calculadora de volumen de piscina para obtener este valor.

Medido con un kit de prueba DPD. Usa 0 si no lo sabes.

1 a 3 ppm para mantenimiento normal; 5 a 10 ppm para tratamiento de choque.

Producto a agregar

185g de producto

para 48.000 L de agua, aumento de 2,5 ppm

Volumen de agua
48.000 L
Cloro activo en el producto
65%
Diferencia de cloro
2,5 ppm
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Cómo funciona

1

Introducir el volumen de la piscina en m³ (si no se conoce, calcularlo con la calculadora de volumen de piscina).

2

Indicar el nivel de cloro libre actual en ppm, medido con un kit de prueba DPD.

3

Definir el nivel de cloro deseado según la referencia indicada en la ficha técnica del producto o del kit de análisis.

Fórmula

D = (V × ΔCl) / (P × 10) | D_mL = D / ρ (para cloro líquido)
D — Dosis de producto a agregar (g)
V — Volumen de agua de la piscina (litros)
ΔCl — Diferencia entre el cloro deseado y el actual (ppm = mg/L)
P — Porcentaje de cloro activo en el producto (ej.: 65 para granulado al 65%)
D_mL — Dosis de producto líquido a agregar (mL)
ρ — Densidad del cloro líquido (g/mL), indicada en la ficha técnica del producto

Cómo funciona el cálculo

¿Cuánto cloro necesita la piscina?

Mantener el cloro dentro de los valores correctos es la base de un buen tratamiento de piscina. El cloro destruye bacterias, algas y otros microorganismos que se multiplican en agua templada expuesta al sol, y es lo que mantiene el agua segura para el baño. Con poco cloro, las algas ganan terreno; con demasiado, se irritan los ojos y la piel, y el revestimiento se deteriora con el paso del tiempo.

La calculadora determina la cantidad exacta de producto necesaria para llevar el nivel de cloro desde el valor medido hasta el valor deseado, sea cual sea el tipo de producto disponible.

Cómo se calcula la dosis

El razonamiento es directo: cuanta más agua tiene la piscina, más producto hace falta para subir el nivel de cloro. La fórmula base es la siguiente:

D = (V × ΔCl) / (P × 10)

donde D es la dosis en gramos, V el volumen en litros, ΔCl la diferencia entre el nivel deseado y el actual en ppm (equivalente a mg/L) y P el porcentaje de cloro activo del producto.

Por ejemplo, en una piscina de 48 m³ (48.000 litros), con cloro actual de 0,5 ppm, cloro deseado de 3 ppm y un granulado con 65% de cloro activo (valor de ejemplo), la dosis es:

D = (48.000 × 2,5) / (65 × 10) = 120.000 / 650 ≈ 185 g

Para el cloro líquido (hipoclorito de sodio al 14%, también como valor de ejemplo), la dosis se expresa en volumen. Primero se calcula la masa de producto con el mismo principio, sustituyendo el 65% por el 14%: (48.000 × 2,5) / (14 × 10) ≈ 857 g. Después se divide por la densidad del producto, D_mL = D / ρ. En el ejemplo se supone una densidad de 1,1 g/mL, lo que da unos 780 mL. La densidad real figura en la ficha técnica del producto y es el valor que debe introducirse en la calculadora.

El método supone que el producto se reparte de forma uniforme y que no hay pérdidas apreciables. En piscinas con lluvia reciente, rellenadas parcialmente o con agua de otra procedencia, el volumen real puede diferir del calculado, y conviene volver a medir tras cada corrección.

La calculadora no sirve para reducir el cloro. Si el nivel medido ya supera el deseado, no hay dosis que agregar y lo que procede es esperar a que el cloro baje de forma natural.

Tipos de producto y cuándo usar cada uno

Granulado: es el más versátil. Se disuelve con rapidez y resulta adecuado para dosis puntuales y tratamientos de choque. Es el producto más usado en piscinas particulares. Debe disolverse en un balde con agua de la piscina antes de agregarse al vaso.

Pastillas de tricloro: suelen tener mayor concentración de cloro activo que el granulado, por lo que se usa una cantidad menor por piscina. Son de liberación lenta y se adaptan al mantenimiento continuo con un dosificador flotante. Como su pH es ácido, conviene vigilar el pH del agua con regularidad cuando se usan.

Cloro líquido (hipoclorito de sodio): es más habitual en piscinas públicas, aunque también se encuentra para uso doméstico. Su concentración de cloro activo es más baja que la de los productos sólidos, por lo que el volumen de dosis es considerablemente mayor. Tiene una vida útil corta una vez abierto, así que conviene usarlo con frecuencia para no perder eficacia.

La concentración de cloro activo de cada producto figura en la etiqueta o en la ficha técnica del fabricante, y es ese valor el que debe introducirse en la calculadora.

Cloro libre: mantenimiento y tratamiento de choque

El cloro libre es el cloro realmente disponible para desinfectar el agua. El nivel de mantenimiento adecuado se indica en la ficha técnica del producto o del kit de análisis, y se expresa en ppm (mg/L). Con un nivel por debajo de esa referencia, el agua pierde capacidad desinfectante. Con un exceso, pueden irritarse la piel y los ojos.

El tratamiento de choque eleva temporalmente el cloro por encima del nivel de mantenimiento, hasta el valor que indique la ficha del producto de choque. Se utiliza cuando el agua adquiere un tono verdoso por presencia de algas, después de tormentas o de períodos de uso intensivo, o al inicio de la temporada tras un cierre prolongado. Terminado el choque, conviene esperar a que el cloro libre vuelva al nivel de mantenimiento, medido con el kit DPD, antes de volver a bañarse.

El método más fiable para medir el cloro libre es el kit DPD (N,N-dietil-p-fenilenodiamina), disponible en tiras reactivas o en reactivos líquidos. Estos kits se venden en tiendas especializadas en piscinas y son el método habitual para cualquier medición doméstica.

El pH condiciona la eficacia del cloro

El cloro solo actúa con eficacia cuando el pH del agua se mantiene dentro del rango recomendado en la ficha técnica del producto o del kit de análisis. Con un pH demasiado alto, el cloro pierde eficacia aunque la concentración sea elevada, y la dosis calculada no produce el efecto esperado. Por eso, ajustar el pH antes de corregir el cloro es una práctica básica de cualquier mantenimiento bien hecho.

Errores frecuentes

Agregar cloro sin conocer el volumen. Si no se sabe cuántos litros tiene la piscina, cualquier dosis es una estimación. La calculadora de volumen de piscina de RivoCalc permite obtener ese dato en pocos minutos.

Ignorar el pH. Corregir el cloro con el pH fuera de rango gasta producto sin un resultado visible, y puede llevar a dosis repetidas que dañan el agua.

Echar el granulado directamente en el vaso. El granulado no debe lanzarse en seco sobre el revestimiento, porque puede decolorar o dañar el vinilo o la fibra. Siempre debe disolverse antes en un balde con agua.

Mezclar productos de cloro entre sí o con otros químicos. Los productos de cloro no deben combinarse entre sí ni con ácidos u otros productos de mantenimiento, porque pueden desprender gases peligrosos. Cada producto se disuelve y se agrega por separado, con abundante agua.

Cuándo no usar esta calculadora

La calculadora está pensada para piscinas de tratamiento manual o con dosificación puntual. En piscinas con electrólisis salina o clorador automático, el equipo genera cloro de forma continua y el cálculo solo sirve como corrección puntual. Tampoco sirve para agua de consumo, de riego o de otros usos, donde los requisitos son distintos.

Cuándo consultar a un profesional

Para piscinas particulares, el mantenimiento periódico por una empresa especializada es recomendable cuando aparecen algas de forma recurrente, cuando el pH no se estabiliza o cuando el revestimiento presenta signos de deterioro. Si la intervención incluye obra asociada, como la instalación de equipos de tratamiento o la reforma del vaso, conviene encargarla a una empresa especializada con experiencia en este tipo de trabajos.

En piscinas de uso público, conviene consultar las exigencias que las autoridades sanitarias locales hayan establecido para el agua de baño, ya que pueden fijar valores propios.

Preguntas frecuentes

¿Con qué frecuencia debe tratarse la piscina con cloro?

En temporada de uso, conviene medir y corregir el cloro dos o tres veces por semana, sobre todo después de un uso intenso o en épocas de calor. Una piscina usada a diario consume cloro más rápido. En períodos sin uso, una vez por semana suele bastar para mantener el agua en condiciones. La frecuencia real depende de la radiación solar, la temperatura, el número de bañistas y la materia orgánica que entra en el agua.

¿Cuál es el nivel de cloro ideal para una piscina particular?

La referencia para el cloro libre en mantenimiento normal figura en la ficha técnica del producto o del kit de análisis, y se expresa en ppm (mg/L). Por debajo de esa referencia, el agua pierde capacidad desinfectante. Un exceso de cloro puede causar irritación en los ojos y en la piel. Conviene medir con un kit DPD antes de cada tratamiento para evitar sobredosificar y ajustar la dosis al nivel real del agua.

¿Se puede usar blanqueador doméstico en lugar de cloro para piscinas?

No se recomienda. El blanqueador doméstico tiene una concentración de hipoclorito variable, suele contener perfumes y otros aditivos, y se degrada con rapidez. Los productos específicos para piscinas tienen una concentración controlada y están formulados para uso en agua de baño. Además, con un producto doméstico no se conoce con precisión la concentración real de cloro activo, por lo que el cálculo de la dosis pierde fiabilidad.

¿Cuál es la diferencia entre el granulado y las pastillas de tricloro?

El granulado tiene una concentración de cloro activo más baja que las pastillas de tricloro y se disuelve rápidamente, por lo que sirve para correcciones puntuales. Las pastillas de tricloro tienen mayor concentración de cloro activo y se liberan lentamente, lo que las hace adecuadas para el mantenimiento continuo con dosificador. Como tienen pH ácido, el pH del agua debe revisarse con regularidad cuando se usan. La concentración indicada en la etiqueta del producto es siempre el valor que debe introducirse en la calculadora.

¿Qué es el tratamiento de choque y cuándo se hace?

Consiste en elevar el cloro libre por encima del nivel de mantenimiento durante varias horas, con la bomba de filtrado en funcionamiento continuo. Se usa para eliminar algas, bacterias resistentes y cloraminas, que son las responsables del olor intenso a cloro. El nivel de choque y el tiempo de actuación dependen de la concentración del producto y de lo que indique su ficha técnica. Después del choque, hay que esperar a que el cloro libre vuelva al nivel de mantenimiento, medido con un kit DPD, antes de volver a bañarse.

¿Cuándo conviene llamar a una empresa especializada?

Si el agua no recupera la transparencia tras dos tratamientos de choque seguidos, si el pH no se estabiliza dentro de los valores normales o si aparecen manchas persistentes en el revestimiento, es recomendable recurrir a una empresa especializada. Algunas tiendas de piscinas y empresas de mantenimiento ofrecen análisis del agua con reactivos DPD, y los resultados permiten ajustar la dosis con más precisión.

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Por RivoCalc · Revisado según la metodología editorial · Actualizado el 17 de junio de 2026

Esta calculadora ofrece una estimación orientativa. La dosis real depende del volumen efectivo de agua, de la concentración de cloro activo indicada en la etiqueta del producto, de la temperatura, de la carga de bañistas y de la radiación solar. Conviene medir siempre el cloro libre antes de cada tratamiento y seguir las indicaciones de seguridad del fabricante. Los productos de cloro se manipulan con guantes y gafas, y nunca deben mezclarse entre sí ni con otros productos químicos.