Cloro para piscina: calculadora de dosis
La calculadora determina la dosis de cloro que necesita la piscina según su volumen y el nivel actual. Admite granulado, pastillas y cloro líquido.
En una piscina de 48.000 litros (48 m³), con 0,5 ppm de cloro libre y un objetivo de 3 ppm, se necesitan unos 185 g de cloro granulado al 65%. La cifra sale de multiplicar el volumen de agua por la diferencia entre el nivel deseado y el actual, y dividir el resultado entre la concentración del producto, tal como indica la fórmula de la calculadora.
El cloro mantiene el agua libre de bacterias, algas y otros microorganismos que se multiplican con facilidad cuando el sol calienta la piscina. Usar poco cloro favorece la aparición de algas. Usar demasiado irrita los ojos y la piel, y con el tiempo daña el revestimiento. En Guayaquil, donde el agua se mantiene caliente casi todo el año, el consumo de cloro es constante y conviene revisarlo con frecuencia. En Quito, a gran altitud, la radiación ultravioleta es más intensa y reduce el cloro libre con más rapidez en las piscinas al aire libre.
La calculadora aplica la relación habitual en el mantenimiento de piscinas: con el volumen en litros, la diferencia de cloro en ppm (equivalente a mg/L) y el porcentaje de cloro activo del producto, obtiene la masa necesaria en gramos. Para el cloro líquido, esa masa se convierte en volumen dividiendo entre la densidad del producto. La precisión del resultado depende de los datos que se introducen: un volumen estimado a ojo o un reactivo de medición caducado producen dosis equivocadas, aunque la fórmula sea correcta.
En el mercado ecuatoriano hay tres tipos de cloro de uso habitual: granulado, pastillas de tricloro y cloro líquido (hipoclorito de sodio). Se encuentran en tiendas de productos para piscinas, en grandes superficies de bricolaje y en distribuidores especializados. El tipo más práctico depende del uso de la piscina y de cómo se quiera dosificar, y la calculadora admite los tres.
Antes de calcular, conviene medir el cloro libre con un kit de prueba DPD y comprobar el pH, que debe estar entre 7,2 y 7,6 para que el cloro actúe bien. Si la dosis resultante es grande, lo prudente es repartirla en varias tomas, con la bomba de filtración en marcha, y volver a medir antes de agregar más producto.
El resultado se actualiza automáticamente.
Usa la calculadora de volumen de piscina para obtener este valor.
Medido con kit de prueba DPD. Usa 0 si no lo sabes.
1 a 3 ppm para mantenimiento normal; 5 a 10 ppm para tratamiento de choque.
Producto a agregar
para 48.000 L de agua, aumento de 2,5 ppm
- Volumen de agua
- 48.000 L
- Cloro activo en el producto
- 65%
- Diferencia de cloro
- 2,5 ppm
Cómo funciona
Fórmula
Cómo funciona el cálculo
¿Cuánto cloro necesita una piscina?
El cloro mantiene el agua de la piscina libre de bacterias, algas y otros microorganismos que se multiplican con facilidad cuando el agua se calienta con el sol. Un nivel bajo deja el agua sin protección suficiente y favorece la aparición de algas. Un nivel alto irrita los ojos y la piel y, con el tiempo, deteriora el revestimiento.
La calculadora determina la cantidad exacta de producto que hay que agregar para pasar del nivel de cloro actual al nivel deseado, sea cual sea el tipo de producto. El resultado depende de tres datos que se pueden medir o consultar con facilidad: el volumen de agua, el nivel de cloro libre y la concentración del producto. Cuando alguno de ellos es una estimación, el resultado también lo será.
Cómo se calcula la dosis
El razonamiento es directo: cuanta más agua hay en la piscina, más producto hace falta para subir el nivel de cloro. La fórmula base es:
D = (V × ΔCl) / (P × 10)
D es la dosis en gramos, V el volumen en litros, ΔCl la diferencia entre el nivel deseado y el actual en ppm (que equivale a mg/L) y P el porcentaje de cloro activo del producto. El factor 10 combina la conversión de miligramos a gramos con la del porcentaje del producto, por lo que la fórmula debe usarse tal como está, sin simplificaciones ni cambios en los términos.
Por ejemplo, en una piscina de 48.000 litros (48 m³), con cloro actual de 0,5 ppm y cloro deseado de 3 ppm, usando cloro granulado al 65%, la dosis es:
D = (48.000 × 2,5) / (65 × 10) = 120.000 / 650 ≈ 185 g
Para el cloro líquido (hipoclorito de sodio al 14%), la dosis en peso se convierte en volumen dividiendo entre la densidad del producto, normalmente 1,1 g/mL: D_mL = D / ρ. Con la misma piscina y el mismo aumento de cloro, la dosis en peso es de unos 857 g de producto (120.000 / 140), lo que equivale a unos 779 mL de cloro líquido (857 / 1,1).
Conviene comprobar las unidades antes de introducir los datos. El volumen debe expresarse en litros dentro de la fórmula, por lo que 48 m³ equivalen a 48.000 litros. La diferencia de cloro se introduce en ppm, y 1 ppm equivale a 1 mg/L. Un error de unidades multiplica o divide la dosis por mil, y es uno de los fallos más frecuentes al calcular a mano.
Tipos de producto y cuándo usar cada uno
Los tres tipos de cloro más usados se encuentran en tiendas de productos para piscinas, en grandes superficies de bricolaje y a través de distribuidores especializados. La elección depende del uso que se dé a la piscina y de la forma de dosificar que resulte más cómoda.
Cloro granulado (65% de cloro activo): es el más versátil. Se disuelve con rapidez y sirve para dosis puntuales y tratamientos de choque. Es el producto más utilizado en piscinas particulares. Debe disolverse en un balde con agua de la piscina antes de agregarlo a la piscina.
Pastillas de tricloro (90% de cloro activo): tienen una concentración mayor, así que se usa menos cantidad. Se liberan despacio, por lo que son adecuadas para mantenimiento continuo con un dosificador flotante. Al tener pH ácido, conviene vigilar el pH del agua con regularidad cuando se usan.
Cloro líquido (hipoclorito de sodio, 14% de cloro activo): es más común en piscinas públicas, aunque también se usa en casas. Su concentración es más baja, así que la dosis en volumen es bastante mayor. Pierde eficacia con el tiempo una vez abierto, por lo que conviene usarlo pronto y no almacenarlo durante largos periodos.
Los valores de 65%, 90% y 14% son los que se usan como ejemplo en esta calculadora. Un producto concreto puede tener otra riqueza en cloro activo, y el dato que debe introducirse es siempre el que figura en la etiqueta.
Cloro libre: mantenimiento y tratamiento de choque
El cloro libre es el que está realmente disponible para desinfectar el agua. Para el mantenimiento normal de una piscina particular, el valor habitual se sitúa entre 1 y 3 ppm (mg/L). Por debajo de 1 ppm, el agua pierde capacidad desinfectante. Por encima de 5 ppm puede irritar la piel y los ojos.
El tratamiento de choque eleva el cloro temporalmente hasta valores más altos, habitualmente entre 5 y 10 ppm. Se utiliza cuando el agua adquiere un tono verdoso por algas, después de tormentas o de un uso intenso, o al inicio de la temporada de uso tras un periodo de cierre. Durante el choque, la bomba de filtración debe funcionar de forma continua. Después, conviene esperar a que el cloro baje por debajo de 3 ppm antes de volver a bañarse.
El kit de prueba más fiable para medir el cloro libre es el DPD (N,N-dietil-p-fenilendiamina), disponible en tiras o en reactivos líquidos. Los reactivos caducan, y un kit antiguo puede dar lecturas erróneas que llevan a dosificar de más o de menos.
Cuándo no usar esta calculadora
Hay situaciones en las que el cálculo no describe bien lo que ocurre en el agua. En una piscina con clorador salino o con generación de cloro por electrólisis, el cloro se produce en el propio equipo y no se dosifica con un producto comprado, por lo que la calculadora solo sirve como referencia si se ajusta el resultado con medidas reales.
Cuando el agua se trata además con ozono o luz ultravioleta, el cloro residual debe medirse igualmente, pero la dosis calculada solo es un punto de partida. Tampoco es aplicable al agua de consumo ni a la limpieza de superficies, para lo que se usan productos y dosis distintos.
En las piscinas al aire libre, el ácido cianúrico (estabilizador) se usa para proteger el cloro de la radiación ultravioleta. La calculadora no tiene en cuenta este parámetro. Si el agua contiene mucho estabilizador, la eficacia del cloro libre puede verse reducida, por lo que conviene consultar a un profesional antes de corregir el cloro.
Errores frecuentes en el tratamiento de piscinas
Agregar cloro sin conocer el volumen. Sin saber cuántos litros tiene la piscina, cualquier dosis queda en estimación. La calculadora de volumen de piscina de RivoCalc permite obtener este valor en menos de un minuto.
Ignorar el pH. El cloro funciona de forma eficaz cuando el pH está entre 7,2 y 7,6. Si el pH es muy alto, el cloro pierde eficacia aunque su concentración sea elevada. Comprobar y ajustar el pH antes de corregir el cloro es una práctica básica de mantenimiento.
Lanzar el granulado directamente a la piscina. El cloro granulado no debe echarse en seco sobre el revestimiento, porque puede decolorar o dañar el vinilo o la fibra. Hay que disolverlo siempre en un balde con agua antes de agregarlo.
Usar blanqueador doméstico. Su concentración no está garantizada para uso en piscinas y no está formulado para el agua de baño. Los productos para piscinas tienen una concentración definida y están pensados para ese uso.
Seguridad al manipular productos de cloro
Conviene leer siempre la etiqueta y la ficha de datos de seguridad (FDS) del producto antes de usarlo. No se deben mezclar productos de cloro entre sí ni con otros productos químicos, sobre todo con ácidos, porque pueden liberar gases tóxicos. Los productos secos deben guardarse cerrados, en un lugar ventilado y fuera del alcance de los niños.
Cuándo consultar a un profesional
En piscinas particulares, el mantenimiento periódico por una empresa especializada es recomendable cuando aparecen algas de forma repetida, cuando el pH varía sin explicación o cuando el revestimiento muestra signos de deterioro. Si la intervención implica obra, como cambios en el vaso o en el equipo de depuración, conviene confirmar con el municipio los permisos que sean necesarios antes de empezar.
Preguntas frecuentes
¿Con qué frecuencia hay que tratar la piscina con cloro?
Durante la temporada de uso, lo habitual es medir y corregir el cloro con frecuencia, en general varias veces por semana, sobre todo después de un uso intenso o en periodos de mucho calor. Una piscina que se usa a diario consume cloro más rápido, mientras que en periodos de inactividad basta con una revisión semanal. La frecuencia exacta depende de la temperatura del agua, de la exposición al sol y del número de bañistas, por lo que la medición con kit DPD es la referencia más fiable.
¿Cuál es el nivel de cloro ideal para una piscina particular?
Para el mantenimiento normal, el nivel de cloro libre se sitúa habitualmente entre 1 y 3 ppm (mg/L). Por debajo de 1 ppm, el agua pierde capacidad desinfectante, y por encima de 5 ppm puede irritar los ojos y la piel. Conviene medir el cloro con un kit DPD antes de cada tratamiento, porque una lectura exacta evita sobredosificaciones y el desperdicio de producto.
¿Se puede usar blanqueador doméstico en lugar de cloro para piscinas?
No se recomienda. El blanqueador doméstico no tiene una concentración garantizada para piscinas y no está formulado para el agua de baño, por lo que la dosis resulta poco fiable. Los productos específicos para piscinas tienen una concentración definida y están pensados para ese uso. Antes de elegir un producto, conviene consultar la etiqueta y la ficha de datos de seguridad.
¿Cuál es la diferencia entre el cloro granulado y las pastillas de tricloro?
El cloro granulado tiene un 65% de cloro activo y se disuelve rápidamente, por lo que resulta adecuado para correcciones puntuales. Las pastillas de tricloro tienen un 90% de cloro activo y se liberan despacio, por lo que se emplean para mantenimiento continuo con un dosificador flotante. Como las pastillas tienen pH ácido, el pH del agua debe revisarse con regularidad cuando se usan. La concentración exacta figura siempre en la etiqueta del producto y es el dato que debe introducirse en la calculadora.
¿Qué es el tratamiento de choque de una piscina y cuándo se hace?
El tratamiento de choque consiste en elevar el cloro libre temporalmente, habitualmente hasta 5 a 10 ppm, con la bomba de filtración en funcionamiento continuo y durante el tiempo que indique el producto. Se utiliza para eliminar algas, bacterias resistentes y cloraminas, que son las responsables del olor intenso a cloro. Después, hay que esperar a que el cloro baje por debajo de 3 ppm antes de volver a bañarse.
¿Cuándo conviene llamar a una empresa especializada para tratar la piscina?
Conviene recurrir a una empresa especializada si el agua no recupera la transparencia después de dos tratamientos de choque consecutivos, si el pH no se estabiliza dentro de los valores normales o si aparecen manchas persistentes en el revestimiento. Muchos distribuidores especializados y empresas de mantenimiento ofrecen análisis del agua, que permiten comprobar los parámetros con reactivos profesionales.
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Por RivoCalc · Revisado según la metodología editorial · Actualizado el 17 de junio de 2026
Los resultados son orientativos. La dosis real depende de la medición del cloro libre, del volumen real de agua, de la temperatura, de la exposición al sol, del número de bañistas y de la concentración que figura en la etiqueta del producto. Antes de dosificar, conviene leer la etiqueta y la ficha de datos de seguridad. Ante cualquier duda sobre la calidad del agua o la salud de los bañistas, conviene consultar a un profesional.
