Calculadora de ratio LTV para crédito hipotecario
Calcula el ratio LTV entre el préstamo y el valor del inmueble y averigua la cuota inicial mínima que necesitas para un crédito hipotecario.
En un crédito hipotecario con una cuota inicial del 20% del valor del departamento, el ratio LTV queda en 80%: la entidad financiera presta ocho décimas partes del valor de la garantía y el comprador aporta el resto con recursos propios. Cuanto mayor es la cuota inicial, menor es la fracción financiada y, por lo general, más favorables pueden resultar las condiciones que la entidad está dispuesta a ofrecer.
El ratio LTV, por las siglas en inglés de *loan to value* (en español, préstamo sobre valor), relaciona el monto del préstamo con el valor de la garantía, que en un crédito hipotecario es el propio inmueble. Se calcula dividiendo el monto solicitado entre el valor de la garantía y multiplicando el resultado por 100. El valor de la garantía no siempre coincide con el precio de compra: es el menor entre el precio acordado con el vendedor y el valor que fija la tasación bancaria. Si el tasador valora el inmueble por debajo de lo que se pagará, el cálculo se hace sobre ese valor más bajo.
Conocer el propio LTV antes de acudir a una entidad financiera permite planificar la cuota inicial con tiempo. Esta calculadora sirve para simular distintos escenarios: basta con cambiar el valor de adquisición, el valor de tasación o el monto del préstamo para ver cómo varía el ratio. Así se puede comprobar qué cuota inicial hace falta para llegar a un LTV concreto y si una tasación baja obliga a aportar recursos adicionales.
Los criterios de cada entidad dependen de su política de riesgo, del tipo de inmueble y de la finalidad del préstamo, y pueden cambiar según la normativa vigente. La Superintendencia de Banca, Seguros y AFP (SBS) supervisa a las empresas del sistema financiero y publica la normativa aplicable, por lo que es la referencia adecuada para consultar las reglas en cada momento. Antes de fijar un objetivo de LTV, conviene preguntar a la entidad cuál es su criterio, porque algunas aplican límites más conservadores que otras.
El ratio LTV no debe confundirse con el ratio cuota/ingreso. El LTV mide el riesgo asociado a la garantía, mientras que el ratio cuota/ingreso mide qué parte de los ingresos del hogar se destina a la cuota mensual. Ambos indicadores se analizan en conjunto, pero responden a preguntas distintas. Esta calculadora trabaja solo con el LTV y con la cuota inicial que de él se deriva.
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Precio acordado con el vendedor
Déjalo igual al valor de adquisición si aún no tienes tasación
Capital que pretendes financiar con la entidad de crédito
Ratio LTV
Porcentaje del valor de la garantía financiado por el préstamo
- Valor de la garantía considerado
- S/ 220,000
- Entrada necesaria
- S/ 44,000
- Evaluación del ratio
- Alto
Cómo funciona
Fórmula
Cómo funciona el cálculo
Ratio LTV: la relación entre el préstamo y el valor del inmueble
Antes de aprobar un crédito hipotecario, la entidad financiera calcula un número que pesa más que casi cualquier otro dato de la decisión: el ratio entre el monto prestado y el valor del inmueble que sirve de garantía. Ese ratio se llama LTV, por las siglas de loan to value, y determina no solo si el crédito se aprueba, sino también en qué condiciones.
Conocer el propio LTV antes de acudir a una oficina bancaria permite planificar la cuota inicial con antelación y evitar sorpresas durante la evaluación. Esta calculadora estima el ratio a partir de los valores introducidos y muestra la cuota inicial mínima que corresponde a ese escenario. No sustituye la evaluación de la entidad, pero ayuda a entender las cifras antes de la primera reunión.
Qué mide el LTV y cómo se calcula
El LTV es la relación directa entre el monto del préstamo solicitado y el valor de la garantía que lo respalda. Se expresa en porcentaje e indica qué fracción del inmueble financia la entidad y qué fracción aporta el comprador con recursos propios.
La fórmula es LTV = (M / G) × 100, donde M es el monto del préstamo y G es el valor de la garantía. El valor de la garantía debe ser mayor que cero: con un valor nulo o negativo el cociente no tiene sentido y el LTV no está definido. Si el préstamo equivale a 80 de cada 100 unidades del valor de la garantía, el LTV es de 80%. Si el monto solicitado se mantiene y la garantía vale más, el ratio baja; si la garantía vale menos, el ratio sube, aunque el préstamo no cambie.
La parte que más sorprende a quien calcula el LTV por primera vez es la definición del valor de garantía. No es siempre el precio de compra. Es el menor entre el valor de adquisición, que es el precio acordado con el vendedor, y el valor de tasación bancaria, que es el que asigna el perito de la entidad al inmueble. Si el tasador considera que el inmueble vale menos que el precio pagado, ese valor más bajo es el que entra en el cálculo, aunque la escritura refleje un precio mayor.
Por qué la tasación puede cambiar el resultado
Una tasación por debajo del precio de compra tiene consecuencias prácticas directas. La entidad no financia por encima del ratio que aplica sobre el valor más bajo, así que el préstamo máximo disminuye y el comprador debe cubrir la diferencia con recursos propios, además de la cuota inicial prevista. Dicho de otra forma, la cuota inicial necesaria para mantener el mismo LTV aumenta cuando la garantía se valora a la baja.
Por eso conviene simular el caso desfavorable antes de firmar cualquier compromiso. Si el LTV calculado con la tasación más baja supera el criterio de la entidad, hay que decidir si se aporta más capital, si se negocia el precio de compra o si se revisa el importe que se pide.
Cómo influye la cuota inicial en el ratio
Cuando el valor de la garantía coincide con el precio de compra, la cuota inicial es el complemento aritmético del LTV. Si el comprador aporta el 30% del valor, financia el 70% restante y el LTV resultante es de 70%. Cuanto mayor es la aportación, menor es la fracción que debe financiarse y menor el riesgo que la entidad asume sobre la garantía.
Esta relación tiene una consecuencia comercial. Un LTV más bajo supone que la garantía cubre una parte mayor del préstamo, un factor que la entidad puede tener en cuenta al fijar sus condiciones. La tasa concreta que se ofrece, sin embargo, depende del análisis de riesgo individual de cada entidad y no debe darse por supuesta de antemano. Muchas tasas de crédito hipotecario se refieren a indicadores de mercado, como la tasa de referencia que publica el Banco Central de Reserva del Perú (BCRP), pero el LTV no cambia por ese motivo: es una magnitud que depende del valor del inmueble y del préstamo.
Límites y criterios de las entidades financieras
El LTV máximo aceptado no es un número único para todo el mercado. Depende de la política de riesgo de cada entidad, del tipo de inmueble y de la finalidad del préstamo, y puede variar con el tiempo según las condiciones económicas y la normativa vigente. Esta calculadora no fija ningún límite: solo calcula el ratio con los datos introducidos.
La Superintendencia de Banca, Seguros y AFP (SBS) supervisa a las empresas del sistema financiero y publica la normativa que les es aplicable. Sus publicaciones son la referencia adecuada para consultar las reglas en vigor. Antes de fijar un objetivo de LTV, conviene preguntar directamente a la entidad cuál es su criterio, porque algunas aplican límites más conservadores que otras.
Además de la cuota inicial, la compra de un inmueble implica otros gastos que no forman parte del cálculo del LTV, como impuestos, gastos notariales o gastos de inscripción en los Registros Públicos. Conviene preverlos en el presupuesto aparte de la cuota inicial, porque el LTV no los incluye, sea cual sea el ratio aprobado para el préstamo. Olvidarlos al planificar la compra puede tensionar el presupuesto en los últimos días de la operación.
Errores comunes al calcular el LTV
El error más habitual es calcular el ratio solo con el precio de compra, sin tener en cuenta que la tasación puede ser más baja. Esto subestima el LTV real y puede llevar a planificar un préstamo que la entidad no aprueba en su totalidad.
El segundo error es usar una tasación antigua o no vigente. El valor de un inmueble cambia con el mercado, y la entidad trabaja con la tasación que encarga en el momento de la solicitud. Un valor obtenido meses atrás no garantiza el resultado final.
El tercero es confundir el LTV con el ratio cuota/ingreso. Son ratios distintos. El LTV mide el riesgo asociado al inmueble, mientras que el ratio cuota/ingreso mide la capacidad del hogar para asumir la cuota mensual en relación con sus ingresos. Ambos se analizan en la evaluación del crédito, pero cada uno responde a una pregunta diferente.
El cuarto error es olvidar que el LTV no incluye los gastos asociados a la compra, como impuestos, gastos notariales o de inscripción registral. Conviene presupuestarlos aparte de la cuota inicial.
Cuándo no usar esta calculadora
Esta calculadora da una estimación con los valores introducidos. No sustituye una tasación real y no considera el perfil de riesgo de cada solicitante, su historial crediticio ni las políticas específicas de cada entidad. No debe usarse como única base para decidir la compra de un inmueble, y menos aún para asumir compromisos financieros sin contrastar antes las condiciones con la entidad.
Tampoco sirve para calcular la capacidad de pago de un hogar. Para eso se usa el ratio cuota/ingreso, que requiere conocer los ingresos y las obligaciones mensuales del solicitante.
Cuándo consultar a un intermediario de crédito
Un intermediario de crédito puede ayudar a comparar propuestas de varias entidades y a entender qué LTV es realista en cada caso concreto. Resulta especialmente útil cuando el LTV calculado está cerca de los límites que aplican las entidades, cuando la tasación ha quedado por debajo de lo esperado o cuando se quieren contrastar condiciones antes de presentar la solicitud formal.
Antes de contratar sus servicios, conviene comprobar que la persona o empresa esté debidamente registrada y pedir por escrito todas las condiciones ofrecidas. Ningún intermediario puede garantizar la aprobación del préstamo, porque la decisión final corresponde siempre a la entidad financiera.
Fuentes y consultas útiles
Para conocer las normas en vigor sobre créditos hipotecarios, la referencia es la SBS, que publica la regulación aplicable a las empresas del sistema financiero. Para seguir la tasa de referencia que sirve de base a muchos créditos, el Banco Central de Reserva del Perú (BCRP) publica sus tasas de interés en su portal institucional. Al revisar una oferta, conviene pedir a la entidad la Tasa de Costo Efectivo Anual (TCEA) de la operación y revisar la hoja resumen antes de la firma, para comparar las condiciones sobre la misma base.
Preguntas frecuentes
¿Qué significa el ratio LTV en un crédito hipotecario?
LTV significa loan to value, es decir, la relación entre el monto del préstamo y el valor de la garantía, que es el inmueble. Se expresa en porcentaje y muestra qué fracción del valor del inmueble financia la entidad y qué fracción aporta el comprador con recursos propios. Por ejemplo, un LTV de 80% indica que la cuota inicial cubre el 20% restante, siempre que el valor de la garantía coincida con el precio de compra.
¿Debo usar el valor de compra o el de tasación para calcular el LTV?
Se usa siempre el más bajo de los dos. La entidad calcula el LTV sobre el valor de la garantía, que es el menor entre el precio de adquisición acordado con el vendedor y el valor de tasación bancaria. Si la tasación queda por debajo del precio pagado, el préstamo máximo se calcula sobre ese valor más bajo y la cuota inicial necesaria aumenta. Por eso conviene conocer la tasación antes de cerrar la operación.
¿Cuál es el LTV máximo permitido en el Perú?
El LTV aceptado depende de la política de riesgo de cada entidad, del tipo de inmueble y de la finalidad del préstamo, y puede cambiar con la normativa vigente. Para conocer los criterios aplicables, conviene consultar las publicaciones de la Superintendencia de Banca, Seguros y AFP (SBS) y preguntar directamente a la entidad financiera, porque algunas aplican límites más conservadores que otras.
¿Qué pasa si mi LTV es muy alto?
Un LTV alto indica que la entidad financia una parte grande del valor del inmueble, lo que supone más riesgo en caso de impago. En la práctica, puede implicar un análisis de riesgo más exigente, la exigencia de garantías adicionales o condiciones comerciales menos favorables. Cada entidad decide según su propia política, así que la respuesta concreta solo la puede dar tras revisar el expediente completo.
¿Cómo puedo reducir mi LTV?
Las formas más directas son aumentar la cuota inicial disponible, buscar un inmueble cuya tasación quede cerca o por encima del precio de compra, o negociar un precio de adquisición más bajo. Cualquiera de estas opciones reduce el monto a financiar frente al valor de la garantía. También puede ayudar comparar varios escenarios con la calculadora antes de presentar la solicitud formal.
¿Cuándo conviene consultar a un intermediario de crédito sobre el LTV?
Conviene hacerlo cuando el LTV calculado está cerca de los límites que aplican las entidades, cuando la tasación ha quedado por debajo de lo esperado o cuando se quieren comparar propuestas de varias entidades antes de presentar la solicitud formal. Un intermediario puede explicar qué ratio es realista en cada caso concreto y revisar las condiciones ofrecidas. Antes de contratar, conviene comprobar que esté debidamente registrado y pedir por escrito todas las condiciones.
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Por RivoCalc · Revisado según la metodología editorial · Actualizado el 14 de agosto de 2026
Esta calculadora ofrece una estimación con fines informativos y no constituye asesoramiento financiero. Los valores reales dependen de las condiciones de cada entidad financiera y de la situación de cada persona. Para tomar decisiones financieras, conviene consultar a un profesional calificado o a la entidad financiera correspondiente.
