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Calculadora de período de gracia de capital en créditos

Calcula la cuota durante el período de gracia de capital y el costo adicional en intereses frente a un crédito sin gracia.

Con una TNA del 36%, la cuota mensual durante el período de gracia de capital equivale al 3% del capital adeudado, porque solo se pagan intereses y el saldo no baja. Terminada la gracia, el saldo sigue igual, pero el préstamo debe devolverse en menos meses, así que la cuota sube. Ese aumento es el precio de la pausa: un sobrecosto en intereses a lo largo de todo el contrato, que crece con la duración de la gracia y con la tasa.

En Argentina, esta modalidad aparece sobre todo en créditos hipotecarios y personales. Una entidad financiera puede ofrecerla como condición inicial del contrato o como parte de una refinanciación, cuando el titular atraviesa una caída de ingresos o una suba de la cuota por cambio de tasa. Las condiciones dependen de cada entidad y del marco que fija el Banco Central de la República Argentina (BCRA), que regula la información que las entidades deben brindar al cliente, incluido el costo financiero total (CFT).

No conviene confundirla con el período de gracia total, en el que no se paga cuota alguna y los intereses se capitalizan, es decir, se suman al saldo. En la gracia de capital, en cambio, los intereses se pagan cada mes y el saldo se mantiene estable. Ambas modalidades alivian el flujo de caja en el corto plazo, pero la gracia total aumenta la deuda de partida y deja el esfuerzo posterior bastante más alto.

Para usar la calculadora, hay que indicar el capital del préstamo, el plazo total en años, la TNA del contrato y la duración de la gracia en meses. Con esos datos se obtienen la cuota de solo intereses, la cuota posterior a la gracia calculada por sistema francés en el plazo restante, el total de intereses del contrato y el sobrecosto frente a un préstamo sin gracia.

El resultado se actualiza automáticamente.

Importe inicial del préstamo contratado

Duración total del contrato (1 a 50 años)

Tipo de Interés Nominal del contrato (0% a 30%)

Número de meses en los que solo se pagan intereses, sin amortizar capital

Cuota durante la carencia

$ 437,50

Solo intereses mensuales durante 24 meses, sin amortizar capital

Cuota tras la carencia

$ 700,95

Amortización del capital por el sistema francés en los 336 meses restantes

Costes totales del contrato

Intereses durante la carencia
$ 10.500
Intereses tras la carencia
$ 85.519
Total de intereses
$ 96.019

Comparación con préstamo sin carencia

Cuota sin carencia
$ 673,57
Total de intereses sin carencia
$ 92.484
Coste adicional de la carencia
$ 3.535
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Cómo funciona

1

Ingresar el capital del préstamo, es decir, el saldo adeudado al inicio de la gracia.

2

Definir el plazo total del contrato en años.

3

Indicar la tasa nominal anual (TNA) fijada en el contrato.

Fórmula

Im = C × r | P = C × r / (1 − (1+r)^(−n'))
Im — Cuota mensual durante el período de gracia de capital (solo intereses)
C — Capital adeudado (no cambia durante el período de gracia)
r — Tasa mensual = TNA / 1200
P — Cuota mensual después del período de gracia (sistema francés)
n' — Plazo restante en meses = plazo total en meses − duración de la gracia en meses

Cómo funciona el cálculo

Período de gracia de capital: cómo funciona y cuánto cuesta

En un crédito con período de gracia de capital, la persona deudora paga únicamente los intereses durante un número determinado de meses, sin reducir el capital. El saldo se mantiene igual al monto inicial durante toda la gracia, y la devolución del capital se concentra en el tramo de amortización que sigue. La calculadora estima cuánto baja la cuota durante la gracia, cuánto sube después y cuál es el sobrecosto en intereses frente a un préstamo que amortiza desde el primer mes.

Qué calcula la calculadora

Durante la gracia, la cuota mensual es el capital adeudado multiplicado por la tasa mensual. La tasa mensal se obtiene dividiendo la TNA entre 12, o entre 1200 cuando la TNA se expresa en puntos porcentuales. Con una TNA del 36%, la tasa mensual es del 3% y la cuota de solo intereses equivale al 3% del capital en cada mes de gracia. Ese valor es constante mientras dure la gracia, porque el capital no cambia.

Al terminar la gracia, el préstamo pasa a amortizarse por sistema francés. La cuota se mantiene constante durante el resto del contrato y se compone de una parte de intereses y otra de capital, que va creciendo mes a mes. La fórmula toma tres datos: el capital adeudado al final de la gracia, que es igual al inicial porque no hubo amortización; la tasa mensual; y el número de meses que quedan, que es el plazo total en meses menos los meses de gracia. El resultado depende solo de esas tres variables.

Por qué la cuota sube después de la gracia

La subida no es un error de cálculo ni una penalización aparte. Es una consecuencia directa de que el mismo capital debe devolverse en menos meses. Si un préstamo de 240 meses tiene 12 meses de gracia, el tramo de amortización dura 228 meses, y las cuotas de ese tramo deben cubrir el capital completo en un plazo más corto.

Con una TNA del 12%, por cada 100 unidades de capital la cuota de solo intereses es de 1,00 unidad al mes durante la gracia. Con el mismo plazo de 240 meses sin gracia, la cuota sería de 1,10 unidades. Terminada la gracia de 12 meses, la cuota posterior pasa a ser de 1,12 unidades, porque quedan 228 meses para devolver las mismas 100 unidades. Es un ejemplo ilustrativo de la lógica del cálculo, con cifras que no corresponden a un producto concreto.

Cuanto más larga es la gracia, más se acorta el tramo de amortización y mayor es la diferencia entre la cuota posterior y la que existiría sin gracia. Una gracia de pocos meses tiene un efecto moderado, mientras que una gracia larga puede cambiar de forma marcada el esfuerzo de los años siguientes.

Por qué aumenta el costo total

El sobrecosto tiene dos orígenes. El primero son los intereses que se pagan durante la gracia sobre un capital que no baja. En un préstamo sin gracia, esos mismos meses ya incluirían una parte de amortización, que reduce progresivamente el saldo sobre el que se calculan los intereses. El segundo es que el saldo se mantiene alto durante más tiempo, porque la devolución del capital empieza más tarde. Por esa razón, con una tasa positiva, el total de intereses con gracia resulta mayor que el total sin gracia.

La calculadora compara ambos escenarios y muestra el total de intereses de cada uno, así como la diferencia entre ambos. Esa diferencia es el costo real de la pausa en la amortización, y es la cifra que conviene comparar con el alivio que la gracia ofrece en la cuota mensual.

Casos límite que conviene conocer

Si la gracia es de cero meses, la cuota coincide con la de un préstamo sin gracia y el sobrecosto es nulo. Si la gracia es igual al plazo total, no quedan meses para amortizar y no hay cuota posterior que calcular; por eso la duración de la gracia debe ser siempre menor que el plazo total.

Si queda un solo mes por amortizar (n' = 1), el sistema francés se reduce a una única cuota que devuelve el capital y los intereses de ese mes. Como (1+r)^(−1) = 1/(1+r), la cuota posterior equivale a C × (1+r). Con 100 unidades de capital y una TNA del 12%, la última cuota sería de 101 unidades. Este caso aparece cuando la gracia dura exactamente un mes menos que el plazo total.

Si el capital es cero, las cuotas son cero y el sobrecosto es nulo. Un capital negativo no corresponde a ningún préstamo: la fórmula daría cuotas negativas sin sentido práctico, por lo que el dato debe ser siempre un importe positivo.

Cuando la tasa es cero, la fórmula de la cuota posterior queda indeterminada, porque el numerador y el denominador valen cero. En ese caso, el capital se reparte en partes iguales entre los meses restantes. Esta situación es poco frecuente en créditos de consumo o hipotecarios, pero conviene tenerla presente al revisar simulaciones con tasas promocionales.

Una cancelación parcial durante la gracia reduce el capital adeudado y, por tanto, cambia tanto la cuota de solo intereses como la cuota posterior. La calculadora no contempla amortizaciones parciales, por lo que, si el titular prevé pagar una parte del capital, el resultado debe recalcularse con el nuevo saldo.

En los créditos con tasa variable, la TNA puede revisarse periódicamente. Muchas entidades vinculan la tasa a referencias como la BADLAR, que publica el BCRA. Cuando la tasa cambia, la cuota de solo intereses y la cuota posterior también cambian, y la calculadora debe usarse de nuevo con la tasa vigente en cada revisión. En los créditos ajustables por un índice, el saldo cambia con ese índice y la calculadora no lo recoge. Lo mismo ocurre si el contrato actualiza el capital periódicamente: el resultado solo es orientativo.

Gastos y seguros fuera del cálculo

La calculadora solo considera el capital, la tasa, el plazo y la gracia. Los seguros, las comisiones, los gastos de tasación y otros cargos del contrato no se incluyen en el resultado. Estos cargos sí forman parte del costo financiero total (CFT), que las entidades deben informar. Por eso, para comparar dos ofertas, conviene mirar el CFT además de la TNA, ya que dos créditos con la misma TNA pueden tener costos totales bastante distintos.

Cuándo usar esta calculadora

La calculadora sirve para evaluar una propuesta de refinanciación que incluya una gracia de capital, antes de firmar. También permite comparar esa opción con otras alternativas, como cancelar parte del capital, extender el plazo o renegociar la tasa. Otro uso habitual es prever cuánto sube la cuota cuando termina la gracia y si el presupuesto familiar puede absorberla. Por último, sirve para estimar el sobrecosto de un crédito ya vigente, usando su TNA y su saldo actual.

Cuándo no usarla

No es adecuada si la gracia es total, es decir, si no se paga ninguna cuota durante ese período, porque el cálculo de los intereses capitalizados es otro. Tampoco conviene usarla sin ajustes en créditos indexados o con tasa variable, salvo que se recalcule con cada tasa vigente. Y si se necesita el costo financiero total exacto de un contrato, la calculadora solo ofrece una estimación: la cifra oficial figura en la documentación que la entidad debe entregar.

Errores frecuentes al evaluar una gracia de capital

El error más habitual es mirar solo la cuota de la gracia. Esa cuota baja, pero el sobrecosto se paga a lo largo de toda la vida del contrato. Otro error es suponer que la cuota vuelve al valor anterior cuando termina la gracia: con el mismo capital y menos meses, la cuota posterior es más alta que la que existiría sin gracia.

También es frecuente confundir la TNA con la tasa efectiva anual (TEA). Son tasas distintas, y la calculadora usa la TNA dividida entre 12 para obtener la tasa mensual. Si una oferta se presenta con la TEA, conviene convertirla a TNA antes de introducirla. Por último, muchas personas no tienen en cuenta los seguros y las comisiones que incluye el contrato y comparan dos ofertas solo por la cuota de la gracia.

Marco normativo y fuentes públicas

En Argentina, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) supervisa a las entidades financieras y regula la información que deben entregar a sus clientes, entre ella el costo financiero total. La Ley 21.526 de Entidades Financieras establece el marco general de actividad de estas entidades. Por su parte, la Ley 24.240 de Defensa del Consumidor reconoce el derecho a recibir información clara y veraz sobre las condiciones de la contratación. La calculadora no sustituye la documentación que el contrato y la normativa exigen, y las condiciones concretas de cada crédito son las que figuran en el contrato firmado.

Resumen práctico

La gracia de capital reduce la cuota mientras dura, pero no reduce el saldo ni el costo del crédito. La cuota sube al terminar, el sobrecosto se reparte a lo largo de todo el contrato y la decisión debe tomarse mirando el costo total y no solo el alivio mensual. Con capital, plazo, TNA y duración de la gracia, la calculadora permite ver ambos efectos antes de comprometerse.

Preguntas frecuentes

¿Qué es el período de gracia de capital en un crédito?

Es un tramo del contrato en el que la persona deudora paga únicamente los intereses mensuales sobre el capital adeudado, sin amortizar el capital. El saldo se mantiene igual al monto inicial durante toda la gracia. La modalidad puede pactarse al otorgar el crédito o negociarse durante la vida del contrato, por ejemplo en una refinanciación, y la duración se fija en meses en el propio contrato.

¿En qué se diferencia del período de gracia total?

En el período de gracia de capital se pagan intereses todos los meses y el saldo no cambia. En el período de gracia total no se paga cuota alguna, los intereses se capitalizan y se suman al saldo, que crece. Por eso el monto a devolver después de una gracia total es mayor que el inicial, y esa modalidad se usa poco. La gracia de capital no aumenta la deuda de partida, aunque sí encarece el préstamo en conjunto.

¿Cómo se calcula la cuota durante la gracia de capital?

Se multiplica el capital adeudado por la tasa mensual. La tasa mensual se obtiene dividiendo la TNA entre 12, o entre 1200 si la TNA se expresa en puntos porcentuales. Por ejemplo, con una TNA del 36%, la tasa mensual es del 3% y la cuota de solo intereses equivale al 3% del capital en cada mes de gracia. Ese resultado no incluye amortización, por lo que siempre es menor que la cuota del mismo préstamo con amortización.

¿La cuota sube cuando termina el período de gracia?

Sí. Al terminar la gracia, el capital adeudado es igual al inicial, pero el préstamo debe devolverse en menos meses. El plazo restante es el plazo total menos los meses de gracia. Con el mismo capital y la misma tasa, un plazo más corto implica una cuota más alta en el sistema francés. Cuanto más larga sea la gracia, mayor será el ajuste. Si el contrato tiene tasa variable, la cuota también puede cambiar con cada revisión de la tasa.

¿Se puede pedir un período de gracia de capital en Argentina?

Depende de lo que prevea el contrato y de la política de cada entidad financiera. Puede ofrecerse al otorgar el crédito o como parte de una refinanciación cuando el titular tiene dificultades para pagar. La normativa del BCRA regula la información que las entidades deben brindar al cliente, y la Ley 24.240 de Defensa del Consumidor reconoce el derecho a recibir información clara sobre las condiciones del contrato. Antes de aceptar, conviene pedir la propuesta por escrito, con el CFT y el cronograma de cuotas.

¿Cuándo conviene consultar a un asesor antes de aceptar una gracia de capital?

Siempre que se evalúe una propuesta de refinanciación o una gracia ofrecida por la entidad, sobre todo si el sobrecosto en intereses es significativo. Existen alternativas, como la cancelación parcial anticipada, la extensión del plazo o la renegociación de la tasa, y cada una tiene efectos distintos sobre el costo total y la cuota. Un asesor financiero independiente puede comparar esas opciones y ayudar a elegir la más adecuada para el caso concreto.

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Por RivoCalc · Revisado según la metodología editorial · Actualizado el 28 de julio de 2026

Esta calculadora ofrece una estimación con fines informativos y no constituye asesoramiento financiero. Los valores reales dependen de las condiciones del contrato, de la tasa vigente y de la política de cada entidad. Ante una propuesta de refinanciación, conviene consultar a la entidad o a un asesor financiero.