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Calculadora de Remates Metálicos para Tejado

Calcula los metros lineales de remates metálicos para un tejado: cumbrera, limatesas, encuentros de pared y chimenea. Incluye margen de desperdicio.

Un tejado a dos aguas de 10 m de longitud con una chimenea de 1 m × 0,8 m tiene 10 ml de cumbrera, 3,6 ml de babero de chimenea (dos lados de 1 m y dos de 0,8 m) y, si conecta con paredes laterales, otros 8 ml de remate de encuentro, totalizando 21,6 ml de remates. Con piezas estándar de 2 m y un 10 % de margen, el pedido correcto es de 12 piezas.

Los remates metálicos de cubierta son chapas dobladas en zinc, aluminio, acero galvanizado o acero prelacado que sellan las juntas entre las tejas y los elementos verticales o perimetrales que atraviesan o delimitan la cubierta. Sin remates correctamente instalados, el agua de lluvia se infiltra por las discontinuidades, causando humedades, deterioro de la estructura de madera y daños en los paramentos interiores.

En tejados inclinados, los puntos de remate más habituales son la cumbrera, las limatesas, los encuentros con paredes y los elementos singulares como chimeneas y lucernarios. Cada punto requiere un tipo de pieza específica: el remate de cumbrera se coloca sobre las tejas en el caballete superior; el de limatesa sella el valle entre dos faldones; el remate de encuentro con pared protege la junta entre el tejado y una pared vertical; y los baberos de chimenea adoptan forma de L, de T o de delantal inferior con contrababero superior.

El cálculo es lineal: se suman los metros de cada elemento a cubrir y se añade un margen de desperdicio para cortes y solapamientos. El margen habitual es del 10 % para tejados simples a dos aguas sin interrupciones, y sube al 15 % cuando hay limatesas, chimeneas, lucernarios o ángulos irregulares.

Esta calculadora recorre los cinco elementos principales (cumbrera, limatesas, encuentro con pared, chimenea y alero) y devuelve el total en metros lineales, el número de piezas estándar de 2 m a solicitar y, opcionalmente, una estimación de coste si se introduce el precio por metro lineal.

El resultado se actualiza automáticamente.

Medida a lo largo de la cumbrera; incluye vierteaguas de cumbrera

Los limahoyas son los valles entre dos vertientes del tejado (opcional, introducir 0 si no existen)

Metros de babero donde el tejado encuentra una pared lateral o frontal

Suma del perímetro de todas las chimeneas y claraboyas: 2 × ancho + 2 × fondo cada una

Metros de remate en el alero del tejado (opcional, introducir 0 si no aplica)

Normalmente 10 % para tejados sencillos; 15 % con muchos ángulos y remates

Opcional. Introduce el precio por metro de vierteaguas para estimar el coste total del material

Metros de vierteaguas necesarios

8,8m

Total con 10 % de margen; vierteaguas suministrado en piezas de 2 m

Cumbrera
8,0 m
Total bruto
8,0 m
Margen de desperdicio
10 %
Piezas de 2 m necesarias
5 piezas
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Cómo funciona

1

Se mide la longitud de la cumbrera (el remate en la parte superior del tejado) y se introduce el valor.

2

Se introduce la longitud de las limatesas, los valles entre dos faldones del tejado (se introduce 0 si no existen).

3

Se miden los metros de remate donde el tejado conecta con paredes laterales o frontales.

Fórmula

L_total = (L_cumbrera + L_limatesas + L_pared + L_chimenea + L_alero) × (1 + d/100)
L_totalMetros totales de remate con margen de desperdicio
L_cumbreraLongitud de la cumbrera (m)
L_limatesasLongitud total de las limatesas (m)
L_paredMetros de remate de encuentro con pared (m)
L_chimeneaPerímetro total de chimeneas y lucernarios (m)
L_aleroMetros de remate de alero (m)
dMargen de desperdicio (%), normalmente 10 a 15 %

Cómo funciona el cálculo

Qué son los remates de cubierta y por qué son imprescindibles

Los remates metálicos de cubierta son chapas dobladas en zinc, aluminio, acero galvanizado o acero prelacado que sellan las juntas entre las tejas y los elementos verticales o perimetrales que atraviesan o delimitan la cubierta. Sin remates correctamente instalados, el agua de lluvia se infiltra por las discontinuidades, causando humedades, deterioro de las vigas de madera y daños en los paramentos interiores.

En tejados inclinados, los puntos de remate más habituales son la cumbrera, las limatesas, los encuentros con paredes y los elementos singulares como chimeneas y lucernarios. Cada punto requiere un tipo de pieza específica: el remate de cumbrera se coloca sobre las tejas en el caballete superior; el de limatesa sella el valle entre dos faldones inclinados; el remate de encuentro con pared protege la junta entre el tejado y una pared vertical; y los baberos de chimenea adoptan forma de L, de T o de delantal inferior con contrababero superior.

Cómo calcular los metros de remate

El cálculo es lineal: se suman los metros de cada elemento a cubrir y se añade un margen de desperdicio para cortes y solapamientos. El margen habitual es del 10 % para tejados simples a dos aguas sin interrupciones, y sube al 15 % cuando hay limatesas, chimeneas, lucernarios o ángulos irregulares.

Cumbrera: se mide a lo largo de la línea de cumbrera de extremo a extremo. En un tejado a dos aguas de 10 m de longitud, la cumbrera tiene 10 m.

Limatesas: en los tejados a cuatro aguas o en configuraciones en L, las limatesas son los valles entre dos faldones. Se miden a lo largo de la diagonal; en un tejado con inclinación del 35 % y proyección horizontal de 4 m, cada limatesa tiene aproximadamente 4,3 m de longitud real.

Encuentro con pared: cuando un tejado conecta con una pared vertical (por ejemplo, en una ampliación adosada en Madrid, Barcelona o cualquier otra ciudad española), el tapajuntas va desde el alero hasta la cumbrera en cada lado.

Chimenea: el perímetro de la chimenea determina el remate necesario. Una chimenea de 40 × 60 cm tiene un perímetro de 2 m; una de 50 × 80 cm tiene un perímetro de 2,6 m. A esta medida se añaden normalmente de 20 a 30 cm de encaje bajo las tejas en cada lado.

Materiales de remate disponibles en España

La elección del material depende del tipo de cubierta, la exposición climática y la durabilidad buscada.

Zinc natural: material de referencia en Europa para remates de calidad. La durabilidad varía según la calidad de la instalación y las condiciones climáticas locales; el fabricante indica el intervalo de mantenimiento recomendado en la ficha técnica. Es la opción habitual en obras de rehabilitación cuidada y en proyectos de arquitectura de mayor exigencia, disponible en grandes superficies de bricolaje y distribuidores especializados.

Acero galvanizado prelacado: la solución más económica y más utilizada en obras corrientes. Disponible en diversas gamas de color y espesores, su durabilidad varía según la exposición a ambientes marinos o industriales; se recomienda consultar la ficha técnica del fabricante para el periodo de garantía y las condiciones de mantenimiento.

Aluminio: alternativa al zinc, con buena resistencia a la corrosión en ambientes marinos. Es más ligero y fácil de doblar en obra, pero requiere precauciones en contacto con hormigón o morteros alcalinos, ya que la reacción puede deteriorar la lámina a largo plazo.

La norma UNE-EN 14783, transposición española de la norma europea EN 14783, recoge las especificaciones y requisitos aplicables a chapas y paneles completamente soportados para cubiertas, incluyendo los remates metálicos. Esta norma es la referencia técnica de producto en España para estos materiales.

Errores habituales en el cálculo de remates

El error más frecuente es no incluir el perímetro completo de las chimeneas. Para cada chimenea se necesitan remates en los cuatro lados: delantal o babero inferior (sobre las tejas), remates laterales (en los dos lados) y contrababero superior (bajo las tejas o el enfoscado de la chimenea). Cada lado incluye la dimensión de la chimenea más de 15 a 20 cm de encaje.

Otro error habitual es no contabilizar las limatesas en tejados a cuatro aguas. En estos tejados, cada limatesa tiene una longitud real superior a la proyección horizontal, calculada como la raíz cuadrada de la suma del cuadrado de la proyección horizontal más el cuadrado de la altura del faldón. Para una limatesa con proyección horizontal de 4 m y altura de 1,4 m, la longitud real es aproximadamente 4,24 m.

El margen del 10 % puede ser insuficiente cuando hay muchos ángulos y solapamientos. En una obra con chimenea, limatesas y encuentros de pared, un 15 % es más prudente, ya que permite absorber cortes, alineaciones y los inevitables errores de corte en obra.

Los remates de cubierta y el Código Técnico de la Edificación

En España, el Código Técnico de la Edificación (CTE), concretamente el Documento Básico DB HS1 (Protección frente a la humedad), establece las prescripciones técnicas para la impermeabilización de cubiertas inclinadas, incluyendo la obligatoriedad de remates en los puntos singulares. Los remates deben garantizar la estanqueidad tanto en condiciones de lluvia normal como de lluvia con viento.

Para cubiertas con teja cerámica o de hormigón, el CTE exige que los remates de cumbrera, limatesa y encuentro con pared se ejecuten con solapes suficientes para evitar la entrada de agua. La correcta ejecución del contrababero en chimeneas es especialmente relevante en zonas con alta exposición al viento, según las clases de exposición definidas en el CTE DB HS1.

Cuándo consultar un especialista

El cálculo de los metros de remate es relativamente sencillo, pero la instalación requiere experiencia para garantizar la estanqueidad. En cubiertas con pendientes superiores al 45 %, tejados con varios faldones y múltiples puntos singulares, o en rehabilitación de cubiertas con estructura de madera antigua, es recomendable contratar a un tejador especializado con experiencia contrastada.

En proyectos de obra nueva o rehabilitación sometidos a licencia urbanística, los remates deben quedar reflejados en el proyecto técnico firmado y visado. La inspección de los puntos singulares por parte del director de obra garantiza que la ejecución cumple el CTE antes del cierre de la cubierta, y es especialmente importante en viviendas situadas en zonas con alta pluviometría, como el norte y noroeste de España.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es la diferencia entre babero y contrababero en una chimenea?

El babero es la chapa metálica aplicada sobre las tejas que cubre la junta entre la cubierta y un elemento vertical como una chimenea o una pared. El contrababero es la chapa insertada en la albañilería o en el enfoscado, por encima del babero, que dirige el agua hacia el babero en lugar de hacia el interior de la junta. En chimeneas correctamente ejecutadas, ambas piezas trabajan en conjunto: el contrababero encaja en el babero de forma que el agua de lluvia siempre escurra hacia el exterior de la cubierta, incluso con lluvia y viento. El CTE DB HS1 recoge esta exigencia de estanqueidad en los puntos singulares de cubierta inclinada.

¿Los remates de zinc son mejores que los de acero prelacado?

En cuanto a durabilidad, el zinc natural es el material de mayor vida útil entre los remates metálicos; los fabricantes indican los intervalos de mantenimiento recomendados en las fichas técnicas, que dependen de la calidad de la instalación y del ambiente (interior, marino, urbano). El acero galvanizado prelacado es más económico y más utilizado en obras corrientes, con durabilidades variables según la exposición; en zonas costeras o con alta contaminación industrial, la vida útil puede reducirse significativamente. Para obras a largo plazo, el zinc tiene menor coste de ciclo de vida. Para presupuestos más ajustados, el acero prelacado es la solución más habitual en España.

¿Cómo se mide la longitud de las limatesas en el tejado?

La limatesa tiene siempre una longitud real superior a la proyección horizontal porque sigue la línea diagonal inclinada donde se encuentran dos faldones. Para medirla en obra, se usa una cinta métrica a lo largo del valle de la limatesa, desde el alero hasta la cumbrera. En fase de proyecto, se calcula como la raíz cuadrada de la suma del cuadrado de la longitud horizontal más el cuadrado de la altura del faldón. Para una limatesa con proyección horizontal de 4 m y altura de 1,4 m, la longitud real es aproximadamente 4,24 m.

¿Son necesarios los remates en todos los tejados inclinados?

Sí, en todos los tejados inclinados donde existen discontinuidades. En un tejado simple a dos aguas sin chimeneas, lucernarios ni paredes laterales, los únicos remates obligatorios son el de cumbrera (en la parte superior) y el goterón del alero (en la parte inferior). En tejados más complejos, con múltiples faldones, limatesas, chimeneas o lucernarios, los metros de remate aumentan significativamente y su correcta instalación es crítica para la impermeabilidad de la cubierta. El CTE DB HS1 establece esta obligatoriedad en los puntos singulares de cubierta inclinada.

¿Cuántas piezas de remate debo pedir para una cumbrera de 7,5 m?

Los remates se comercializan habitualmente en tramos de 2 m en España. Para 7,5 m de cumbrera, con un 10 % de margen de desperdicio, el total con margen es 8,25 m. Dividiendo entre 2 m por tramo y redondeando al alza, se necesitan 5 tramos (10 m de material). La calculadora realiza este cálculo automáticamente para todos los elementos del tejado, con margen ajustable según la complejidad de la obra.

¿Cuándo es recomendable contratar a un profesional para los remates?

La instalación de remates exige doblado y encaje precisos en las tejas y en la albañilería. En tejados simples a dos aguas, un instalador con experiencia básica puede realizar el trabajo. En tejados con chimeneas, limatesas, lucernarios o múltiples ángulos, la instalación se vuelve más exigente. Si la cubierta está a más de 5 m del suelo, está deteriorada o el objetivo es una garantía de estanqueidad a largo plazo, es recomendable contratar a un tejador especializado con experiencia contrastada y, en obras con licencia, contar con la supervisión del director de obra.

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Por RivoCalc · Revisado según la metodología editorial · Actualizado el 1 de julio de 2026

Esta calculadora tiene fines exclusivamente informativos. Los resultados son estimaciones basadas en fórmulas estándar y pueden variar según las condiciones reales. Consulta a un profesional para decisiones importantes.