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Calculadora de Interés Simple | Fórmula y Simulador

Calcula los intereses simples de un capital, tasa y plazo, con el valor final y la evolución período a período.

En el interés simple, el valor de los intereses crece siempre de forma proporcional al tiempo transcurrido, porque el cálculo se realiza siempre sobre el mismo capital inicial, sin que los intereses vencidos en cada período vuelvan a generar nuevos intereses. Es lo opuesto a lo que sucede en el interés compuesto, donde los intereses vencidos se suman al capital y el crecimiento se acelera progresivamente a lo largo del plazo.

Esta calculadora determina los intereses simples y el valor final de cualquier capital, tasa y plazo introducidos, mostrando también la evolución período a período a lo largo de todo el horizonte elegido. Resulta útil tanto para simular productos de ahorro y crédito a corto plazo como para calcular intereses de mora sobre pagos atrasados, dos de los contextos más comunes donde este método de cálculo sigue apareciendo en el día a día financiero en España.

La diferencia entre los dos métodos de cálculo de intereses solo se vuelve significativa en plazos más largos. En el interés simple, el peso de los intereses respecto al capital invertido se mantiene siempre proporcional al tiempo transcurrido, siguiendo siempre la misma progresión lineal independientemente de cuántos períodos ya han pasado. En el interés compuesto, esa proporción crece cada vez más deprisa a medida que los intereses de cada período pasan también a integrar la base de cálculo del período siguiente, creando un efecto acumulativo que se intensifica con el tiempo.

Por ser más simple de visualizar y de calcular manualmente, el interés simple suele ser también el primer concepto de matemática financiera que se aprende, antes de introducir la idea de capitalización. Aún así, continúa teniendo aplicación práctica real: siempre que una institución financiera aplica intereses proporcionales al tiempo sin capitalización intermedia, sea en un depósito a corto plazo, en un descubierto bancario o en una penalización por atraso de pago, es esta la fórmula que está detrás del cálculo. Entender la diferencia entre los dos métodos ayuda a interpretar correctamente cualquier simulación o extracto que refiera intereses, sea de una aplicación financiera o de una deuda atrasada.

El resultado se actualiza automáticamente.

Importe que inviertes o pides prestado

Tipo de interés simple aplicado al capital, en porcentaje anual

Duración de la inversión o el préstamo, en la unidad elegida al lado

Intereses calculados

200,00 €

Intereses simples acumulados a lo largo de todo el plazo, sin capitalización

Capital inicial
5000,00 €
Valor final
5200,00 €

Evolución de los intereses a lo largo del plazo

PeriodoIntereses acumuladosValor total
116,67 €5016,67 €
233,33 €5033,33 €
350,00 €5050,00 €
466,67 €5066,67 €
583,33 €5083,33 €
6100,00 €5100,00 €
7116,67 €5116,67 €
8133,33 €5133,33 €
9150,00 €5150,00 €
10166,67 €5166,67 €
11183,33 €5183,33 €
12200,00 €5200,00 €
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Cómo funciona

1

Introducir el capital inicial aplicado o prestado.

2

Indicar la tasa de interés anual correspondiente a la aplicación o al préstamo.

3

Definir el plazo y elegir la unidad: días, meses o años.

Fórmula

I = C × i × t | VF = C × (1 + i × t)
IInterés simple acumulado al final del plazo
CCapital inicial aplicado o prestado
iTasa de interés periódica, expresada en la misma unidad de tiempo que t
tNúmero de períodos de tiempo transcurridos, en la misma unidad que la tasa i
VFValor final, correspondiente al capital inicial más los intereses

Cómo funciona el cálculo

Cómo Funciona el Cálculo del Interés Simple

Quien contrata un depósito a plazo, un préstamo puntual o ciertos productos de crédito a corto plazo en España se encuentra frecuentemente con el concepto de interés simple. Es la forma más directa de calcular intereses: se aplica siempre sobre el capital inicial, sin que los intereses vencidos en cada período se sumen a ese capital para generar nuevos intereses.

Esta calculadora determina el valor de los intereses y el valor final de cualquier capital, tasa y plazo, mostrando también cómo los intereses crecen período a período a lo largo de todo el plazo elegido.

La lógica detrás de la fórmula

El interés simple multiplica tres factores: el capital inicial, la tasa de interés correspondiente al período de tiempo elegido y el número de períodos que transcurren. Como la base de cálculo nunca cambia, cada período suma exactamente el mismo valor de intereses al total acumulado. El crecimiento se representa siempre por una línea recta, nunca por una curva.

Esta característica distingue el interés simple del interés compuesto, donde los intereses de un período entran en la base de cálculo del período siguiente, produciendo un crecimiento que se acelera con el tiempo. En los primeros períodos, los dos métodos se aproximan; a medida que el plazo se amplía, la diferencia entre la recta del interés simple y la curva del interés compuesto se vuelve cada vez más visible.

Un detalle que genera confusión frecente es la unidad de tiempo. La tasa de interés siempre debe estar expresada en la misma unidad del plazo: una tasa anual se multiplica por un número de años, nunca directamente por un número de meses o de días sin antes convertir el plazo a la misma base temporal de la tasa.

Dónde se usa el interés simple en España

El interés simple aparece sobre todo en productos financieros a corto plazo, donde la diferencia respecto al interés compuesto es pequeña y la simplicidad del cálculo compensa. Es el caso de algunos depósitos a plazo con vencimientos cortos, de descubiertos bancarios y de ciertas modalidades de crédito al consumo de corta duración, en que la institución financiera aplica intereses proporcionales al tiempo transcurrido sin capitalización intermedia.

También es la base de cálculo utilizada para determinar intereses de mora, es decir, los intereses que se vencen cuando un pago no se realiza en la fecha acordada. En estos casos, el valor en deuda se incrementa con intereses proporcionales a los días o meses de atraso, siguiendo exactamente la misma lógica lineal de esta calculadora.

Fuera del sector financiero, el interés simple también sirve como herramienta pedagógica: por ser más fácil de visualizar que el interés compuesto, suele ser el primer concepto de matemática financiera enseñado antes de introducir la capitalización.

Errores comunes a evitar

El error más frecuente es confundir el cálculo con el de interés compuesto, especialmente en plazos largos, donde la diferencia entre los dos métodos se vuelve significativa. Un capital colocado a interés simple durante muchos años rinde siempre menos que el mismo capital sujeto a interés compuesto con la misma tasa nominal, precisamente porque no hay capitalización de los intereses intermedios.

Otro error común es olvidar de convertir la unidad del plazo a la misma base de la tasa de interés antes de multiplicar. Introducir una tasa anual y un plazo en meses sin hacer esa conversión produce un resultado incorrecto, generalmente sobrestimando los intereses de forma considerable.

También es frecuente ignorar que productos financieros reales pueden combinar interés simple con otras condiciones contractuales, como comisiones de apertura, seguros asociados o penalizaciones por reembolso anticipado, que no entran en esta fórmula matemática pura y alteran el coste real del producto.

Cuando consultar a un profesional

Esta calculadora determina solo el valor matemático de los intereses simples sobre un capital, una tasa y un plazo introducidos manualmente; no sustituye la simulación oficial de ninguna institución financiera ni tiene en cuenta comisiones, seguros o condiciones contractuales específicas de cada producto.

Antes de contratar un depósito, un préstamo o cualquier otro producto financiero que utilice interés simple, vale la pena confirmar con la institución responsable cuál es el método de cálculo efectivamente aplicado y cuáles son las condiciones completas del contrato. En decisiones que impliquen cantidades elevadas o compromisos financieros a largo plazo, buscar asesoramiento financiero cualificado e independiente es siempre el paso más prudente.

El Banco de España, a través de sus publicaciones estadísticas, publica series históricas de tasas de interés practicadas en España, sirviendo de referencia pública para quien desee situar una tasa de simulación respecto a lo que el mercado nacional ha practicado a lo largo del tiempo.

Preguntas frecuentes

¿Qué es el interés simple?

Es un método de cálculo de intereses en el que el valor debido o ganado se calcula siempre sobre el capital inicial, sin que los intereses vencidos en cada período se sumen a ese capital. El crecimiento es siempre proporcional al tiempo transcurrido y nunca se acelera.

¿Cuál es la diferencia entre interés simple e interés compuesto?

En el interés simple, los intereses se calculan siempre sobre el capital inicial y crecen de forma lineal a lo largo del tiempo. En el interés compuesto, los intereses vencidos se suman al capital y pasan también a generar intereses en los períodos siguientes, lo que acelera el crecimiento a medida que el plazo avanza.

¿Cuándo se usa interés simple en lugar de interés compuesto?

Es común en productos financieros a corto plazo, como algunos depósitos con vencimientos cortos o descubiertos bancarios, y en el cálculo de intereses de mora sobre pagos atrasados. En plazos largos, el interés compuesto es el método más habitual en ahorro e inversión.

¿Cómo convertir la tasa de interés anual a otro período de tiempo?

En el interés simple, la tasa y el plazo siempre deben compartir la misma unidad de tiempo antes de multiplicar. Una tasa anual se convierte a meses dividiendo por doce, o a días dividiendo por el número de días del año considerado; esta calculadora realiza esa conversión automáticamente según la unidad elegida.

¿Se aplica el interés simple a préstamos o solo a ahorros?

Se aplica a ambos. En ahorro, determina el rendimiento de un capital aplicado sin capitalización; en crédito, determina el coste de los intereses sobre un valor prestado o en deuda, incluidas situaciones de intereses de mora por atraso en el pago.

¿Cuándo debo consultar a un profesional antes de contratar un producto financiero?

Siempre que el producto implique cantidades elevadas, plazos largos o condiciones contractuales que no estén totalmente claras, como comisiones, seguros asociados o penalizaciones por reembolso anticipado. Un profesional financiero cualificado evalúa esas condiciones y la adecuación del producto a su situación, algo que esta simulación matemática no sustituye.

Por RivoCalc · Revisado según la metodología editorial · Actualizado el 2 de septiembre de 2026

Esta calculadora proporciona una estimación con fines informativos y no constituye asesoramiento financiero. Los valores reales dependen de las condiciones de cada institución y de la situación específica de cada persona. Para decisiones financieras, consulte a un profesional cualificado o a su institución.