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Calculadora de Tasación Bancaria vs Valor de Mercado

Compara la tasación bancaria con el valor de mercado del inmueble y muestra cómo afecta a la financiación y a la entrada necesaria.

Si la tasación del banco queda un 10 % por debajo del precio de compra y la financiación es del 80 % sobre el valor más bajo, la entrada mínima pasa del 20 % al 28 % del precio, porque la diferencia tiene que cubrirse con ahorro propio.

Esta situación es más frecuente de lo que parece. El tasador que designa la entidad valora el inmueble de forma independiente, y su cifra no siempre acompaña al precio acordado entre comprador y vendedor, sobre todo en mercados donde los precios suben deprisa. Cuando la tasación iguala o supera el precio de compra, la financiación no cambia y el impacto es nulo. Cuando queda por debajo, el efecto recae directamente sobre la entrada.

Esta calculadora cruza tres datos: el precio de compra, el valor de la tasación y el porcentaje de financiación que se pretende solicitar, junto con el ahorro disponible para la entrada. Con ello muestra de inmediato cuánto ahorro adicional hace falta para cubrir la entrada. Los resultados son orientativos y no sustituyen la oferta vinculante de la entidad.

Un ejemplo sencillo ayuda a verlo. Si el precio de compra equivale al 100 % y la tasación al 90 %, la base de cálculo es el 90 %. La financiación del 80 % sobre esa base equivale al 72 % del precio, y la entrada sube al 28 %, frente al 20 % que habría con una tasación igual al precio.

Por eso conviene simular el escenario antes de firmar el contrato de arras, y no después, cuando las opciones se reducen. Así se puede decidir con tiempo si conviene reforzar la entrada, renegociar el precio o cambiar de entidad.

El resultado se actualiza automáticamente.

El valor acordado con el vendedor o el valor de mercado del inmueble

El valor atribuido al inmueble por el tasador independiente designado por el banco

El porcentaje del valor base que quieres solicitar al banco

El importe que ya tienes ahorrado para cubrir la entrada y los gastos asociados

Diferencia entre la tasación y el valor de mercado

-15.000 €

Equivale al 6,8% del valor de mercado

Cómo se llega a este valor

Valor base de cálculo del banco
205.000 €
Importe máximo de financiación
164.000 €
Entrada mínima necesaria
56.000 €
Falta cubrir además del ahorro disponible
26.000 €
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Cómo funciona

1

Introduzca el precio de compra o el valor de mercado del inmueble.

2

Introduzca el valor de la tasación encargada por la entidad de crédito.

3

Indique el porcentaje de financiación que desea solicitar.

Fórmula

Base = MIN(Precio de Compra, Tasación); Financiación = Base × (Porcentaje de Financiación / 100); Entrada Mínima = Precio de Compra - Financiación
Precio de Compra — Valor acordado con el vendedor o valor de mercado del inmueble
Tasación — Valor atribuido al inmueble por el tasador que encarga la entidad de crédito, de forma independiente a las partes de la compraventa
Base — El valor más bajo entre el precio de compra y la tasación; es sobre este valor sobre el que la entidad calcula la financiación
Porcentaje de Financiación — Porcentaje de la base que se solicita en préstamo a la entidad de crédito, es decir, el ratio LTV (relación préstamo-valor)
Financiación — Importe máximo del préstamo que concede la entidad según el porcentaje de financiación elegido
Entrada Mínima — Diferencia entre el precio de compra y la financiación; la cantidad que debe cubrirse con ahorro propio

Cómo funciona el cálculo

Por qué la tasación bancaria puede quedar por debajo del precio de compra

Comprar vivienda con un préstamo hipotecario implica casi siempre una tasación, encargada por la entidad de crédito a un tasador que no trabaja para el comprador ni para el vendedor. Ese valor, y no el precio pactado en el contrato de arras, es el que la entidad toma como referencia para decidir cuánto está dispuesta a prestar. Cuando ambos coinciden, la operación avanza sin cambios. Cuando divergen, la diferencia recae sobre la entrada.

La Ley 5/2019, reguladora de los contratos de crédito inmobiliario, obliga a las entidades a evaluar la solvencia del solicitante antes de conceder el préstamo. Esa evaluación no fija el valor del inmueble, pero forma parte del mismo proceso. Por eso conviene asumir desde el principio que la financiación finalmente aprobada puede ser distinta de la que se imaginaba al reservar la vivienda.

Cómo calcula la entidad la base del préstamo

La entidad no financia sobre el precio de compra sin más. Compara el precio acordado con el valor de la tasación y utiliza el más bajo de los dos como base de cálculo. Sobre esa base aplica el porcentaje de financiación aprobado para el perfil del solicitante. Ese porcentaje, conocido como ratio LTV (relación entre el préstamo y el valor de tasación), depende de cada entidad y de cada caso, así que no existe un límite único válido para todas las operaciones.

Esta lógica tiene una consecuencia directa. Si la tasación queda por debajo del precio, el importe máximo del préstamo baja aunque el vendedor no modifique el precio pedido. La diferencia entre el precio de compra y la financiación concedida pasa a ser entrada obligatoria, que se cubre con ahorro propio y se suma a cualquier entrada adicional que ya se hubiera previsto por decisión propia.

La fórmula de esta calculadora reproduce esa secuencia en tres pasos. Primero toma el mínimo entre el precio y la tasación, después aplica el porcentaje de financiación a esa base y, por último, resta el préstamo al precio para obtener la entrada mínima. El resultado depende del valor más bajo y no del precio de compra por sí solo.

Tasación frente a precio negociado: por qué divergen

El tasador trabaja con métodos de comparación de mercado, con las características constructivas del edificio y de la vivienda y con su localización. No conoce el precio que comprador y vendedor han acordado en una negociación privada. Las normas de valoración de bienes inmuebles con finalidad financiera, recogidas en la Orden ECO/805/2003, fijan el método que debe seguirse, pero el resultado sigue siendo una estimación profesional y no un precio observado en el mercado.

En mercados donde los precios suben deprisa, la tasación tiende a quedar desfasada, porque refleja operaciones ya cerradas y no el precio del momento. Esto se nota especialmente en zonas de fuerte demanda como Madrid, Barcelona o la Costa del Sol, donde los precios de venta pueden subir más rápido que las valoraciones. En una localidad del interior, con un mercado más estable, la divergencia suele ser menor. El Índice de Precios de Vivienda que publica el Instituto Nacional de Estadística permite comprobar si el precio de una zona se ha movido mucho en los últimos trimestres.

Lo contrario también ocurre. Un vendedor puede fijar un precio por debajo de lo que el mercado admitiría, por urgencia o por desconocimiento de las condiciones locales. En ese caso la tasación queda por encima del precio de compra, y el comprador no sufre ningún impacto negativo, porque la base de cálculo sigue siendo el precio.

Qué hacer cuando la tasación queda por debajo del precio

La opción más directa es aumentar la entrada para cubrir la diferencia, sin alterar el plazo ni el porcentaje de financiación solicitado. Si el ahorro no alcanza, puede intentarse renegociar el precio con el vendedor, presentando la tasación como argumento objetivo para justificar un importe menor. Otra vía es reducir el préstamo solicitado o aplazar la compra para reunir más ahorro, aunque conviene valorar si el precio de la zona puede subir durante esa espera.

El solicitante puede pedir a la entidad una copia del informe de tasación. Si no está de acuerdo con el valor atribuido, puede presentar una reclamación por escrito y solicitar una nueva valoración. Si la entidad no responde de forma satisfactoria, puede acudir al Servicio de Reclamaciones del Banco de España. Conviene comparar propuestas de más de una entidad antes de decidir, porque cada una encarga su propio tasador, y las valoraciones del mismo inmueble pueden diferir de forma relevante, al igual que el porcentaje de financiación que cada una está dispuesta a aprobar.

Errores frecuentes y casos límite

Un error habitual es aplicar el porcentaje de financiación al precio de compra en lugar de a la base. Con una tasación inferior, esa confusión sobrestima el préstamo y deja una entrada insuficiente en el momento de firmar. Otro error es confundir la tasación con el valor catastral. Este valor sirve de base para el IBI, el impuesto municipal sobre bienes inmuebles, según el Texto Refundido de la Ley Reguladora de las Haciendas Locales (Real Decreto Legislativo 2/2004). No sirve como referencia para el préstamo ni debe usarse como estimación del valor de mercado, porque no está concebido para reflejar el precio del momento.

Hay además casos límite que conviene conocer. Si la tasación iguala o supera el precio, la base es el precio y la calculadora muestra que no hay diferencia. Si el porcentaje de financiación es del 0 %, toda la compra debe pagarse con ahorro propio y la entrada coincide con el precio. Si la tasación es muy baja, la entrada necesaria puede superar el ahorro disponible, y entonces la operación solo resulta viable reforzando el ahorro, renegociando el precio o cambiando de entidad.

La calculadora tampoco incluye los gastos asociados a la compraventa ni a la formalización del préstamo, que deben cubrirse también con ahorro y pueden aumentar de forma notable la cantidad total necesaria. Tampoco modela la TAE, que expresa el coste anual del préstamo, ni el efecto del Euríbor sobre las cuotas.

Cuándo no basta con la calculadora y cuándo consultar a un profesional

Esta calculadora muestra el impacto aritmético de la diferencia entre la tasación y el precio de compra. No sustituye el asesoramiento de un intermediario de crédito, de un asesor financiero o de la propia entidad, sobre todo cuando la diferencia es elevada o cuando se comparan ofertas con condiciones distintas. Un profesional también ayuda a decidir si conviene renegociar el precio, reforzar la entrada o buscar otra entidad, y a evaluar el efecto de cada opción en el coste total del crédito.

La Ley 5/2019 y la supervisión del Banco de España forman el marco en que se conceden los préstamos hipotecarios para vivienda en España. Ninguna de estas referencias fija el valor de un inmueble concreto, tarea que corresponde al tasador designado. Lo que definen es el marco de concesión dentro del cual la tasación pesa en la decisión de la entidad, y por eso conviene revisar la oferta vinculante con calma antes de firmar.

Preguntas frecuentes

¿Por qué puede ser más baja la tasación que el precio de compra?

El tasador de la entidad valora el inmueble de forma independiente, con métodos de comparación de mercado, características constructivas y localización, sin conocer el precio pactado entre comprador y vendedor. En mercados donde los precios suben deprisa, la tasación tiende a quedar desfasada, porque refleja operaciones ya cerradas y no el precio del momento. Por eso la diferencia es más frecuente en zonas de fuerte demanda.

¿La entidad financia siempre sobre el precio de compra?

No necesariamente. La calculadora parte de que la entidad toma como base el valor más bajo entre el precio de compra y la tasación, y sobre esa base aplica el porcentaje de financiación aprobado. Si la tasación queda por debajo del precio, el importe máximo del préstamo se reduce aunque el vendedor no cambie el precio pedido. La diferencia debe cubrirse con ahorro propio, de modo que la entrada mínima aumenta.

¿Se puede pedir una segunda tasación?

Sí. El solicitante puede pedir a la entidad una copia del informe de tasación y, si no está de acuerdo con el valor atribuido, presentar una reclamación por escrito y solicitar una nueva valoración. También puede acudir al Servicio de Reclamaciones del Banco de España si la respuesta no es satisfactoria. Otra opción es solicitar la tasación a través de una entidad distinta, que encargará su propio tasador, aunque conviene consultar antes sus condiciones.

¿La tasación es igual en todos los bancos?

No necesariamente. Cada entidad de crédito encarga su propio tasador, y las valoraciones del mismo inmueble pueden variar de forma relevante entre entidades. A ello se suma que el porcentaje de financiación que cada una está dispuesta a aprobar depende también de su política de riesgo y del perfil del solicitante. Por eso conviene comparar varias ofertas antes de firmar.

¿Qué hacer si el ahorro no alcanza para cubrir la diferencia?

Hay varias opciones: renegociar el precio con el vendedor, usando la tasación como argumento objetivo, buscar una entidad con una valoración más cercana al precio acordado, o aplazar la compra para reunir más ahorro, valorando el efecto de la espera sobre el precio de la zona. Antes de decidir conviene simular cada escenario con la calculadora y consultar a un intermediario de crédito si la diferencia es elevada.

¿Cuándo conviene consultar a un profesional sobre este tema?

Conviene hacerlo cuando la diferencia entre la tasación y el precio es elevada, cuando se comparan ofertas de financiación de varias entidades o cuando la entrada necesaria supera el ahorro disponible. Un intermediario de crédito o un asesor financiero ayuda a valorar la estrategia más adecuada para cada caso concreto, incluidos los gastos de compraventa y el coste total del préstamo, que esta calculadora no contempla.

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Por RivoCalc · Revisado según la metodología editorial · Actualizado el 10 de octubre de 2026

Esta calculadora ofrece una estimación con fines informativos y no constituye asesoramiento financiero. Los resultados reales dependen de las condiciones de cada entidad de crédito y de la situación personal de cada solicitante. Para tomar decisiones financieras, consulte a un profesional cualificado o a la entidad de crédito.