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Calculadora de Tasa de Esfuerzo de Crédito

Calcula la tasa de esfuerzo (DSTI) a partir de los ingresos netos y las cuotas mensuales de crédito. Indica si el ratio está dentro de los límites recomendados.

Calcular la tasa de esfuerzo antes de solicitar un crédito es una de las formas más directas de anticipar la respuesta de la entidad financiera. Este ratio relaciona el total de las cuotas mensuales de crédito con los ingresos netos de la unidad familiar, y es uno de los criterios principales que las entidades de crédito en España utilizan para evaluar la capacidad de endeudamiento del solicitante.

Cuando la tasa de esfuerzo supera el umbral que la entidad considera aceptable, aumenta la probabilidad de denegación o de condiciones más restrictivas. Por eso, conocer este valor con antelación permite ajustar el perfil financiero antes de formalizar una solicitud. Cancelar créditos pendientes, aumentar la entrada o incluir un cotitular con ingresos declarados son las vías más habituales para mejorar el ratio.

El cálculo toma como base los ingresos netos de la unidad familiar, es decir, los ingresos después de retenciones del IRPF y cotizaciones a la Seguridad Social, y no los ingresos brutos. En hogares con dos titulares, se suman los ingresos netos de ambos. Este es un punto relevante, ya que una familia en Madrid con dos fuentes de ingresos puede presentar una tasa de esfuerzo equilibrada aunque la cuota hipotecaria sea elevada para uno solo de los titulares.

A diferencia de una calculadora de cuota mensual, que muestra el coste de un préstamo concreto, esta herramienta ofrece una visión consolidada del nivel de endeudamiento del conjunto de la unidad familiar respecto a sus ingresos. Esa visión agregada es precisamente la que utilizan las entidades financieras en su análisis de riesgo crediticio. Incluir todos los créditos activos, y no solo el hipotecario, es esencial para obtener un valor representativo.

La [Ley 5/2019, de contratos de crédito inmobiliario](https://www.boe.es/eli/es/l/2019/03/15/5) obliga a las entidades prestamistas en España a realizar una evaluación rigurosa de la solvencia del prestatario antes de conceder un préstamo hipotecario. Esa evaluación incluye el análisis de la tasa de esfuerzo, junto con otros factores como el historial crediticio, la estabilidad laboral y el porcentaje de financiación sobre el valor del inmueble. Utilizar esta calculadora antes de acudir a la entidad permite llegar a la negociación con una estimación ya elaborada del propio perfil financiero.

El resultado se actualiza automáticamente.

Suma de los ingresos netos de todos los titulares de la unidad familiar

Cuota mensual del préstamo hipotecario (introduce 0 si no existe)

Suma de cuotas de préstamo de vehículo, personal, tarjeta, etc.

Tasa de esfuerzo

30,0 %

Relación entre cargas mensuales e ingresos netos de la unidad familiar

Total de cargas mensuales
600 €
Nivel de endeudamiento
Cómodo
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Cómo funciona

1

Se introduce el ingreso neto mensual total de la unidad familiar. Si hay dos titulares, se suman los ingresos netos de ambos después de retenciones del IRPF y cotizaciones a la Seguridad Social.

2

Se introduce la cuota mensual del préstamo hipotecario, si existe. Si todavía no se dispone de hipoteca pero se está simulando una solicitud, se puede utilizar la cuota estimada de la calculadora de hipoteca.

3

Se introduce el total de las restantes cuotas mensuales de crédito: préstamo de vehículo, préstamo personal, saldos de tarjetas de crédito y cualquier otro préstamo activo.

Fórmula

TE = (Σ C / R) × 100
TETasa de esfuerzo, expresada en porcentaje
Σ CSuma de todas las cuotas mensuales de crédito activas (hipoteca, vehículo, personal, tarjeta, otros)
RIngresos netos mensuales totales de la unidad familiar, después de impuestos y cotizaciones a la Seguridad Social

Cómo funciona el cálculo

Tasa de Esfuerzo en el Crédito: Cómo Evaluar la Capacidad de Endeudamiento

Antes de contratar un crédito, las entidades financieras españolas evalúan la tasa de esfuerzo del prestatario para determinar si los cargos mensuales se mantienen dentro de un nivel sostenible. Este ratio relaciona la suma de las cuotas mensuales de todos los créditos activos con los ingresos netos de la unidad familiar. Conocer este valor con antelación permite preparar mejor la negociación con la entidad y ajustar el perfil financiero antes de formalizar una solicitud.

Qué es la tasa de esfuerzo y cómo se calcula

La tasa de esfuerzo, también designada DSTI en la terminología europea (Debt Service to Income), es el ratio entre el total de los cargos mensuales de crédito y los ingresos netos mensuales de la unidad familiar, expresado en porcentaje. El resultado indica la proporción de los ingresos comprometida con el servicio de la deuda.

El numerador incluye todas las cuotas de crédito activas: préstamo hipotecario, préstamo de vehículo, préstamo personal, saldos de tarjetas de crédito y cualquier otro préstamo vigente. El denominador son los ingresos netos totales de la unidad familiar después de retenciones del IRPF y cotizaciones a la Seguridad Social, es decir, el importe efectivamente recibido, no los ingresos brutos.

Cuando hay dos titulares, se suman los ingresos netos de ambos. Una familia en Barcelona con dos fuentes de ingresos puede tener una tasa de esfuerzo equilibrada incluso con una cuota hipotecaria que resultaría elevada para un único ingreso. Por eso, el análisis consolidado de la unidad familiar es siempre más representativo que evaluar cada crédito por separado.

El marco regulatorio del Banco de España

El Banco de España, como supervisor financiero, establece directrices y recomendaciones macroprudenciales aplicables a las entidades de crédito que operan en España. Estas orientaciones se desarrollan en consonancia con las Directrices EBA/GL/2020/06 de la Autoridad Bancaria Europea sobre concesión y seguimiento de préstamos, que fijan como umbral de referencia habitual que la tasa de esfuerzo no supere el 35% de los ingresos netos. Superar ese nivel no implica una denegación automática, pero las entidades disponen de márgenes limitados para conceder financiación por encima del 35% dentro de su cartera total de nuevos contratos.

La Ley 5/2019, de contratos de crédito inmobiliario refuerza la obligación de las entidades de realizar una evaluación rigurosa de la solvencia del prestatario antes de conceder un préstamo hipotecario. Esa evaluación incorpora el análisis de la tasa de esfuerzo junto con otros factores: historial crediticio, estabilidad del empleo, naturaleza del vínculo laboral y porcentaje de financiación sobre el valor del inmueble.

Más allá del umbral del 35%, las entidades aplican también pruebas de resistencia sobre el tipo de interés al simular la cuota que entra en el cálculo. Este ajuste varía según el plazo del préstamo: plazos más largos conllevan un factor de ajuste mayor. La finalidad es comprobar que el prestatario puede asumir los cargos en un escenario de subida del Euribor, no solo al nivel actual.

El Banco de España publica información detallada sobre estos criterios en su portal de información al cliente bancario.

Cómo interpretar el resultado

Un ratio más bajo indica mayor holgura financiera y menor riesgo de incumplimiento. La interpretación debe considerar también la composición de los cargos: un ratio próximo al límite formado principalmente por una hipoteca a largo plazo es diferente de un ratio similar compuesto por préstamos personales a corto plazo con tipos de interés más elevados.

En la práctica, muchas familias tienen una tasa de esfuerzo aceptable si se considera únicamente la hipoteca, pero al sumar el préstamo de vehículo y los saldos de tarjetas, el ratio supera los umbrales recomendados. Calcular el ratio consolidado antes de solicitar un nuevo crédito es un ejercicio útil para anticipar lo que la entidad calculará por su cuenta. La mayoría de las entidades financieras analizan el ratio actual con los créditos activos, el ratio simulado para el nuevo crédito solicitado y el ratio combinado de forma integrada.

Cómo reducir la tasa de esfuerzo

Cuando el ratio calculado queda por encima de lo deseable, existen enfoques concretos para reducirlo antes de solicitar un nuevo crédito. Cancelar créditos de coste más elevado, como tarjetas de crédito y préstamos personales a corto plazo, reduce directamente el numerador. Aumentar la entrada en el caso de una hipoteca disminuye el capital a financiar y, como consecuencia, la cuota mensual.

Incluir cotitulares con ingresos declarados aumenta el denominador y reduce el ratio. Parejas en las que solo uno de los miembros figura como titular presentan sistemáticamente ratios más elevados que si los dos son cotitulares, aunque los ingresos del segundo sean modestos. En algunos casos, consolidar varios créditos en un único préstamo con cuota global más baja puede mejorar el ratio, aunque aumente el coste total de los intereses.

Cuándo consultar a un intermediario de crédito

Esta calculadora proporciona una estimación del ratio con base en los datos introducidos. No incorpora el análisis completo de las entidades, que considera adicionalmente el historial crediticio, la estabilidad profesional, el tipo de contrato laboral y el ratio entre el préstamo y el valor del inmueble (LTV). Para una evaluación detallada antes de contratar un préstamo hipotecario, es recomendable consultar a un intermediario de crédito registrado en el Banco de España, que puede comparar propuestas de varias entidades e identificar condiciones más ventajosas para el perfil específico del solicitante.

La TAE (Tasa Anual Equivalente) y el tipo de interés nominal son indicadores que los intermediarios de crédito pueden comparar de forma objetiva entre distintas entidades. La combinación de una tasa de esfuerzo razonable con unas condiciones de financiación competitivas es el punto de partida para una decisión de crédito bien fundamentada.

Preguntas frecuentes

¿Qué es la tasa de esfuerzo en el crédito?

La tasa de esfuerzo es el ratio entre el total de las cuotas mensuales de crédito de una unidad familiar y sus ingresos netos mensuales, expresado en porcentaje. Indica la proporción de los ingresos comprometida con el servicio de la deuda. Es el criterio central que las entidades de crédito utilizan para evaluar la capacidad de endeudamiento del solicitante en España.

¿Qué incluye el cálculo de la tasa de esfuerzo?

El numerador incluye todas las cuotas de crédito activas: préstamo hipotecario, préstamo de vehículo, préstamo personal y saldos de tarjetas de crédito. El denominador son los ingresos netos totales de la unidad familiar después de retenciones del IRPF y cotizaciones a la Seguridad Social. Cuando hay dos titulares, se suman los ingresos de ambos. Las entidades aplican también ajustes sobre el tipo de interés simulado para evaluar la resistencia del prestatario ante subidas del Euribor.

¿Cuál es un nivel confortable de tasa de esfuerzo?

Las entidades de crédito en España aplican como umbral de referencia habitual que la tasa de esfuerzo no supere el 35% de los ingresos netos, en línea con las Directrices EBA/GL/2020/06 de la Autoridad Bancaria Europea. Por debajo de ese nivel el ratio se considera manejable; por encima, el riesgo de denegación o de condiciones más restrictivas aumenta. Para un perfil equilibrado, es conveniente calcular el ratio antes de contratar y ajustar los cargos si resulta necesario.

¿La tasa de esfuerzo es lo mismo que DSTI?

Sí, DSTI es el acrónimo en inglés de Debt Service to Income, que es precisamente el ratio conocido en España como tasa de esfuerzo. La terminología europea utiliza DSTI en las recomendaciones macroprudenciales, mientras que las entidades y los comparadores españoles emplean el término tasa de esfuerzo o ratio de endeudamiento. Ambos conceptos son equivalentes y se calculan mediante la misma fórmula.

¿Cómo puedo reducir la tasa de esfuerzo antes de solicitar un crédito?

Los enfoques más eficaces son: cancelar créditos de coste elevado como tarjetas y préstamos personales a corto plazo, lo que reduce el numerador; aumentar la entrada en el préstamo hipotecario, lo que disminuye la cuota; e incluir cotitulares con ingresos declarados, lo que aumenta el denominador. La consolidación de créditos puede también reducir el ratio en algunos casos, aunque aumenta el coste total de los intereses a largo plazo.

¿Cuándo debo consultar a un intermediario de crédito?

Un intermediario de crédito registrado en el Banco de España puede comparar propuestas de varias entidades financieras e identificar condiciones más ventajosas, incluyendo tipo de interés, seguros asociados y otros cargos. Es especialmente útil cuando la tasa de esfuerzo se sitúa próxima o por encima del 35% de referencia, o cuando se desea saber qué créditos activos condicionan más la aprobación de un nuevo préstamo.

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Por RivoCalc · Revisado según la metodología editorial · Actualizado el 6 de julio de 2026

Esta calculadora proporciona una estimación con fines informativos y no constituye asesoramiento financiero. Los valores reales dependen de las condiciones de cada entidad y de la situación específica del solicitante. Para decisiones financieras, consulte a un profesional cualificado o a su entidad de crédito.