Saltar al contenido principal

Calculadora de Preaprobación de Crédito Hipotecario

Calcula la tasa de esfuerzo y el ratio de financiamiento de tu crédito hipotecario y obtén un veredicto orientativo de preaprobación.

La preaprobación de un crédito hipotecario depende de dos ratios que la entidad financiera evalúa a la vez: la tasa de esfuerzo, que mide el peso de las cuotas sobre el ingreso neto del hogar, y el ratio de financiamiento, que compara el préstamo con el valor del inmueble. En un ejemplo ilustrativo, un hogar cuyas cuotas vigentes equivalen al 15% de su ingreso neto y cuya nueva cuota equivale al 30% tiene una tasa de esfuerzo de 45%. Si además la cuota inicial equivale al 20% del valor del inmueble, el préstamo llega al 80% de ese valor, y la entidad revisa esos dos números en conjunto antes de avanzar.

Esta calculadora anticipa esa respuesta antes de que reúnas documentos y pidas una reunión. Introduces el ingreso neto mensual del hogar, las cuotas de créditos ya vigentes, el valor del inmueble que pretendes comprar, el ahorro disponible para la cuota inicial, el plazo en años y la tasa de interés anual estimada. A cambio, obtienes los dos ratios lado a lado y un veredicto orientativo sobre la probabilidad de preaprobación.

Sirve para quien empieza a buscar vivienda en Lima, Arequipa, Trujillo, Chiclayo o Cusco y quiere saber qué presupuesto es realista antes de visitar inmuebles. También sirve a quien ya tiene una propuesta en mano y quiere comprobar si su perfil financiero soporta el crédito pedido o si conviene ajustar primero las condiciones. Y permite probar escenarios: cuánto cambia el resultado si aumentas la cuota inicial, si acortas el plazo o si liquidas una deuda pequeña antes de presentar la solicitud.

Conviene leer el resultado como una estimación. La entidad financiera revisa además el historial de pagos en el reporte de deudas, la antigüedad y la estabilidad del empleo, y la tasación oficial del inmueble. La calculadora ofrece un punto de partida para orientar la búsqueda, no una respuesta definitiva.

El resultado se actualiza automáticamente.

Suma de los ingresos netos de todos los titulares, después de impuestos y Seguridad Social

Total mensual de hipoteca, préstamo de coche, préstamo personal y tarjetas fraccionadas

Precio de compra o valor estimado de la vivienda

Importe que se paga al contado, reduciendo el capital a financiar

Duración total de la nueva hipoteca, en años

TIN esperado para la nueva hipoteca

Tasa de esfuerzo (DTI) resultante

39.1%

Relación entre los pagos mensuales totales, incluida la nueva cuota, y los ingresos netos del hogar

Resultado de la preaprobación
Dentro de los límites recomendados
Cuota estimada de la nueva hipoteca
S/ 739.29
Importe de financiación necesario
S/ 184,000
Relación préstamo/valor (LTV)
80.0 %
Importe máximo aprobable según la tasa de esfuerzo
S/ 219,022
Compartir

Cómo funciona

1

Introduce el ingreso neto mensual del hogar, sumando los sueldos de todos los titulares después de los descuentos obligatorios sobre el salario.

2

Indica el total de las cuotas de créditos ya vigentes, incluidas las compras pagadas en cuotas con tarjeta, los créditos vehiculares y los créditos personales.

3

Escribe el valor del inmueble que pretendes comprar y el ahorro disponible para la cuota inicial.

Fórmula

M = V − E; LTV = (M / V) × 100; P = M × i / (1 − (1 + i)⁻ⁿ); TE = ((Pa + P) / R) × 100
V — Valor del inmueble que se pretende comprar; debe ser mayor que cero
E — Ahorro disponible para la cuota inicial; no puede ser igual ni superior al valor del inmueble
M — Monto del crédito necesario, igual al valor del inmueble menos la cuota inicial. Si el resultado no es positivo, la entrada no es válida
LTV — Ratio entre el monto financiado y el valor del inmueble, expresado en porcentaje
P — Cuota mensual del nuevo crédito, calculada con el sistema francés (tabla Price)
i — Tasa de interés mensual, que se obtiene dividiendo entre doce la tasa nominal anual introducida. Con tasa cero, la cuota equivale al monto dividido entre el número de cuotas
n — Número total de cuotas, igual al plazo en años multiplicado por doce. El plazo mínimo válido es de un mes, es decir, n debe ser al menos uno
Pa — Suma de las cuotas mensuales de los créditos ya vigentes del hogar
R — Ingreso mensual neto del hogar
TE — Tasa de esfuerzo: ratio entre el total de cuotas mensuales y el ingreso, expresado en porcentaje

Cómo funciona el cálculo

Preaprobación de crédito hipotecario: los dos criterios que pesan

Quien empieza a buscar vivienda en Perú oye con frecuencia el término preaprobación, pero no siempre sabe qué revisa la entidad financiera en esa fase. La preaprobación no es una promesa de crédito. Es una primera lectura de la capacidad de pago del hogar frente a dos indicadores que pesan más que cualquier otro factor aislado: la tasa de esfuerzo y el ratio de financiamiento. Esta calculadora reproduce esa lectura antes de cualquier reunión presencial, de modo que la conversación con la entidad empiece con cifras claras.

Cómo evalúa la entidad el perfil

La tasa de esfuerzo, identificada en la calculadora como TE, mide qué parte del ingreso neto mensual del hogar queda comprometida con cuotas de crédito. Suma las cuotas de las deudas que ya están vigentes y la cuota estimada del nuevo préstamo, y divide ese total entre el ingreso. Por eso un hogar con ingresos holgados puede obtener un resultado ajustado si acumula varias cuotas pequeñas, como una compra en cuotas con tarjeta o un crédito de consumo que todavía no ha terminado. Esas cuotas se suman a la del nuevo crédito en el numerador, aunque por separado parezcan insignificantes.

El ingreso que cuenta es el neto. La entidad parte de lo que efectivamente llega al hogar después de los descuentos obligatorios sobre el salario. Usar el ingreso bruto infla el resultado de forma engañosa, y es uno de los errores más frecuentes al preparar una simulación.

La cuota del nuevo crédito se calcula con el sistema francés, también llamado tabla Price. En este sistema la cuota mensual es constante durante todo el plazo, pero su composición cambia: al principio predominan los intereses y, con el paso de los años, la amortización del capital. La fórmula que usa la calculadora es P = M × i / (1 − (1 + i)⁻ⁿ), donde M es el monto financiado, i la tasa mensual y n el número total de cuotas. Alargar el plazo reduce la cuota mensual, pero aumenta el total de intereses pagados a lo largo de la vida del préstamo, así que conviene mirar ambos efectos antes de decidir.

Con una tasa de interés cero, la expresión del denominador se anula y la cuota se obtiene directamente dividiendo el monto financiado entre el número de cuotas. El plazo mínimo válido es de un mes, así que el número de cuotas debe ser al menos uno. Si la cuota inicial iguala o supera el valor del inmueble, no queda monto que financiar y esa combinación de datos no es válida.

La tasa que se introduce debe ser la nominal anual, que la calculadora divide entre doce. Si la oferta indica una TEA, la tasa nominal equivalente es 12 × ((1 + TEA)^(1/12) − 1), y conviene introducir ese valor para que la cuota calculada se aproxime a la que ofrece la entidad.

El segundo criterio es el ratio de financiamiento, conocido por sus siglas en inglés como LTV. Relaciona el monto que se va a financiar con el valor del inmueble. Si el inmueble vale 100 unidades y el hogar aporta 20 como cuota inicial, el préstamo es de 80 y el LTV es de 80%. Cuanto mayor es la cuota inicial, menor es la fracción prestada y menor el riesgo que asume la entidad si el inmueble tiene que ejecutarse. Por eso un hogar con buena tasa de esfuerzo puede encontrar dificultades si la cuota inicial es mínima, porque el ratio de financiamiento sube y deja menos margen a la entidad para aceptar el expediente.

Qué márgenes aplican las entidades

Los márgenes para ambos indicadores no son uniformes ni fijos. Cada entidad financiera define sus propios criterios de evaluación y los ajusta con el tiempo según el comportamiento del mercado y el riesgo de cada cartera, dentro de la normativa de supervisión vigente. Algunos créditos se indexan a tasas de referencia, que conviene revisar en cada propuesta. Por eso, cuando un resultado queda cerca del límite de una entidad, otra puede aceptar el mismo perfil sin problema. Ninguna calculadora puede reproducir exactamente esos criterios internos, y esta herramienta utiliza solo la lógica general de los dos ratios.

La diferencia entre entidades también explica por qué conviene comparar propuestas por su TCEA, la tasa de costo efectivo anual, que incluye comisiones y gastos además de la tasa de interés nominal. La calculadora trabaja con la tasa de interés anual estimada, así que el costo real de cada oferta puede ser algo superior. Lo mismo ocurre con los seguros asociados al crédito, como el seguro de desgravamen, que elevan la cuota efectiva y no están incluidos en el resultado.

Qué cambia entre la preaprobación y la aprobación final

La preaprobación se apoya en pocos documentos: boletas de pago recientes, la declaración de renta de los últimos años, estados de cuenta bancarios y un reporte de deudas del sistema financiero. Con esos elementos, la entidad estima los dos ratios y devuelve una respuesta indicativa, válida durante un periodo limitado, que sirve para fijar un presupuesto realista antes de visitar inmuebles.

La aprobación final exige más. La entidad encarga una tasación del inmueble concreto, pide prueba de la situación laboral y, en algunos casos, documentación adicional sobre el origen de la cuota inicial. También entran en juego factores que la preaprobación no capta con detalle, como el historial de pagos, la antigüedad en el empleo o, en el caso de los trabajadores independientes, la regularidad de los ingresos. Por eso la preaprobación orienta la búsqueda, pero no sustituye el proceso completo.

Ejemplo ilustrativo

Imagina un hogar cuyas cuotas vigentes equivalen al 15% de su ingreso neto mensual, y cuya nueva cuota estimada equivale al 30% de ese mismo ingreso. La tasa de esfuerzo es de 45%, porque se suman ambas cargas. Si ese hogar pide un préstamo que cubre el 80% del valor del inmueble, el resultado tiene dos señales que revisar a la vez. Si en cambio amplía la cuota inicial hasta el 30% del valor, el préstamo baja al 70% y el ratio de financiamiento mejora, y la nueva cuota también se reduce en proporción, de modo que la tasa de esfuerzo baja al mismo tiempo. Si además liquida una deuda pequeña antes de presentar la solicitud, la parte de las cuotas vigentes disminuye y la tasa de esfuerzo mejora sin tocar el préstamo. Este tipo de comparación es justo lo que permite la calculadora, y explica por qué el análisis conjunto de ambos ratios aporta más información que mirar uno solo.

Errores frecuentes antes de pedir la preaprobación

El primer error es usar el ingreso bruto en lugar del neto, como se explicó antes. El segundo es olvidar las deudas pequeñas: las compras en cuotas con tarjeta, los créditos para equipamiento del hogar o un préstamo vehicular con pocas cuotas restantes. Aparecen en el reporte de deudas que consulta la entidad, así que omitirlas en la simulación solo crea una expectativa que luego no se cumple.

El tercer error es subestimar el peso de la cuota inicial. Una pareja en Arequipa con ahorro suficiente para una cuota inicial amplia puede compensar una tasa de esfuerzo algo ajustada, porque el ratio de financiamiento baja y deja margen a la entidad. Lo contrario también ocurre: una cuota inicial mínima puede frenar una solicitud aunque el ingreso sea holgado. Conviene probar varios escenarios antes de acudir a una entidad.

El cuarto error es simular con el mejor mes de ingresos. En el caso de los trabajadores independientes, las entidades suelen pedir un historial de ingresos más largo y la declaración de renta de varios ejercicios, por lo que la simulación debe usar un promedio realista y no la cifra más alta del año.

Cuándo consultar a un profesional

Esta calculadora reproduce el método con fidelidad, pero no sustituye el análisis de la entidad. La decisión final pondera el historial de pagos, la antigüedad y el tipo de vínculo laboral, y la relación entre el monto financiado y el valor de tasación del inmueble, que solo se conoce cuando un perito visita la propiedad.

Cuando los ratios calculados aquí queden cerca del límite que aplican las entidades, o cuando existen varias deudas activas y no está claro cuál condiciona la aprobación, compensa consultar a un asesor de créditos independiente o a un intermediario que compare propuestas de distintas entidades. Antes de firmar cualquier contrato de promesa de compraventa, conviene comparar la TCEA de cada oferta y leer con calma las condiciones del seguro y las comisiones. Los programas públicos de financiamiento de vivienda, cuando existen para el perfil, también pueden ofrecer condiciones distintas y merece la pena revisarlos.

Conviene contrastar cualquier cifra de tasas, márgenes o regulación con las publicaciones oficiales de las autoridades financieras del país antes de tomar una decisión.

Preguntas frecuentes

¿Qué es la preaprobación de un crédito hipotecario?

Es una evaluación inicial que la entidad financiera hace de la situación del hogar antes de que exista un inmueble concreto o un contrato firmado. Se apoya sobre todo en la tasa de esfuerzo y en el ratio de financiamiento, y devuelve una indicación del monto que el hogar podría financiar. No equivale a la aprobación del crédito. Sirve como punto de partida para orientar la búsqueda de vivienda y para saber qué presupuesto es realista antes de visitar propiedades.

¿Cómo se calcula si tengo posibilidades de preaprobación?

Se calculan dos ratios en paralelo. La tasa de esfuerzo suma las cuotas de los créditos vigentes a la cuota estimada del nuevo préstamo, calculada con el sistema francés, y divide ese total entre el ingreso neto mensual del hogar. El ratio de financiamiento divide el monto que hay que financiar entre el valor del inmueble. Si ambos quedan dentro de los márgenes que aplica la entidad, la probabilidad de avanzar a la siguiente fase aumenta. La calculadora muestra los dos resultados juntos, pero los márgenes exactos los fija cada entidad.

¿Qué documentos suelen pedir las entidades en esta fase?

Normalmente piden las boletas de pago de los últimos meses, la declaración de renta de los últimos años y los estados de cuenta bancarios recientes. También suelen revisar un reporte de deudas del sistema financiero. Los trabajadores independientes deben aportar además sus declaraciones de impuestos y, en muchos casos, un historial de ingresos más largo, porque la entidad necesita comprobar que esos ingresos son regulares.

¿La preaprobación garantiza que el crédito final se apruebe?

No. La preaprobación es indicativa y tiene una validez limitada en el tiempo. La aprobación final depende de la tasación del inmueble concreto, del historial de pagos del hogar y de la estabilidad del empleo, factores que se analizan en profundidad solo cuando existe una propuesta de compra. Una preaprobación favorable indica que el perfil encaja en los criterios básicos, pero no asegura que la entidad acepte la operación en las condiciones previstas.

¿Qué puedo hacer si los ratios superan los márgenes habituales?

Las vías más eficaces suelen ser aumentar la cuota inicial, que reduce el ratio de financiamiento, o reducir las cuotas de deudas vigentes antes de solicitar el nuevo crédito, lo que mejora la tasa de esfuerzo. Alargar el plazo baja la cuota mensual, pero aumenta el total de intereses pagados, así que conviene comparar la TCEA de las alternativas antes de decidir. Probar escenarios en la calculadora permite ver qué cambio tiene más efecto en tu caso concreto.

¿Cuándo conviene consultar a un profesional?

Conviene hacerlo cuando los ratios quedan cerca de los márgenes de la entidad o cuando hay varias deudas activas y no está claro cuál condiciona la aprobación. Un asesor de créditos independiente o un intermediario puede comparar propuestas de distintas entidades y conocer qué margen de criterio tiene cada una en ese momento. Hazlo antes de firmar cualquier contrato de promesa de compraventa, porque comparar antes evita compromisos difíciles de deshacer.

Calculadoras relacionadas

Por RivoCalc · Revisado según la metodología editorial · Actualizado el 18 de agosto de 2026

Esta calculadora ofrece una estimación con fines informativos y no constituye asesoría financiera. Los resultados reales dependen de las condiciones de cada entidad financiera y de la situación concreta del hogar. Para decisiones de crédito, consulta a un profesional calificado o a tu entidad financiera.