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Calculadora de Impacto del Avalista en el Crédito

Simula cómo un avalista altera la tasa de esfuerzo en el crédito, combinando ingresos y gastos de los dos titulares.

Añadir un avalista a una solicitud de crédito suma el ingreso neto de dos personas en el mismo cálculo, y al mismo tiempo suma los gastos que cada una ya tiene con otros créditos. El resultado puede reducir la tasa de esfuerzo de un nivel considerado elevado a uno más confortable, o puede quedar prácticamente inalterado si el avalista también tiene gastos significativos. La diferencia exacta depende siempre de la combinación concreta de los cuatro valores, y de que los ingresos combinados sean mayores que cero para que el cálculo sea posible.

El resultado se actualiza automáticamente.

Ingresos mensuales netos del titular principal, tras IRPF y Seguridad Social

Suma de las cuotas de crédito ya activas del solicitante

Cuota mensual estimada del crédito que está solicitando

Ingresos mensuales netos de la persona que actuará como avalista

Suma de las cuotas de crédito ya activas del avalista

Ratio de esfuerzo con avalista

28,1 %

Ratio combinado, sumando ingresos y cargas del solicitante y del avalista

Ratio de esfuerzo sin avalista
53,6 %
Nivel sin avalista
Elevado
Nivel con avalista
Cómodo
Reducción con el avalista
25,4 p.p.
Ingresos combinados
3200 €
Cargas combinadas
900 €
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Cómo funciona

1

Introduzca el ingreso neto mensual del solicitante principal del crédito, después de deducciones de impuestos y seguridad social.

2

Introduzca los gastos mensuales que el solicitante ya tiene con otros créditos activos, como crédito de automóvil o tarjetas.

3

Introduzca la cuota mensual pretendida para el nuevo crédito que está simulando.

Fórmula

TEf = ((Ep + Ef + Pn) / (Rp + Rf)) × 100
TEfTasa de esfuerzo combinada, calculada con solicitante y avalista en conjunto, en porcentaje. Si (Rp + Rf) = 0, la calculadora retorna un error.
EpGastos mensuales de crédito ya existentes del solicitante principal
EfGastos mensuales de crédito ya existentes del avalista
PnCuota mensual del nuevo crédito que está siendo solicitado
RpIngreso neto mensual del solicitante principal
RfIngreso neto mensual del avalista

Cómo funciona el cálculo

Impacto del Avalista en la Tasa de Esfuerzo del Crédito

Cuando el ingreso de quien solicita un crédito no alcanza para garantizar una tasa de esfuerzo confortable, una de las soluciones más comunes en España es añadir un avalista al contrato. Entender con números concretos qué cambia cuando esto ocurre ayuda a decidir si merece la pena recurrir a esa figura antes de avanzar hacia el análisis formal del banco.

Qué es un avalista y por qué altera el cálculo

El avalista es una persona que se responsabiliza solidariamente del pago del crédito si el titular principal no consigue cumplir las cuotas. Para efectos de evaluación de riesgo, la institución financiera deja de mirar únicamente el ingreso y los gastos del solicitante y pasa a considerar el agregado formado por los dos: suma los ingresos netos de ambos y suma también los gastos mensuales que cada uno ya tiene con otros créditos.

Esta suma tiene dos efectos en sentidos opuestos. Por un lado, aumenta el denominador del ratio, porque hay más ingreso disponible para cubrir la cuota. Por otro lado, aumenta también el numerador, porque los gastos del avalista entran en la cuenta. Un avalista con ingreso elevado pero también con gastos elevados puede tener un efecto mucho más modesto del que se esperaría a primera vista.

Cómo se calcula la tasa de esfuerzo con avalista

El mecanismo es una extensión directa del cálculo de la tasa de esfuerzo individual. Sin avalista, el ratio relaciona los gastos actuales del solicitante más la cuota nueva con el ingreso neto únicamente del solicitante. Con avalista, el numerador pasa a incluir también los gastos del avalista, y el denominador pasa a incluir también el ingreso neto del avalista.

La lectura más útil no es el valor aislado de cada escenario, sino la diferencia entre los dos: cuántos puntos porcentuales baja la tasa de esfuerzo cuando el avalista entra en la ecuación. Una bajada grande señaliza que el avalista tiene margen financiero real para reforzar la solicitud. Una bajada pequeña señaliza que el avalista, a pesar de ayudar, quizás no sea suficiente para llevar el ratio a un nivel confortable, sobre todo si los gastos propios del avalista son elevados.

El caso de ingresos combinados nulos o negativos

La fórmula de la tasa de esfuerzo depende de dividir los gastos totales entre los ingresos totales (Rp + Rf). Si ambos ingresos suman cero o resultan negativos, la calculadora no puede proceder; el denominador sería cero, lo que hace imposible el cálculo. En estos casos, el algoritmo retorna un mensaje de error explicando que se necesitan ingresos positivos para que la solicitud pueda evaluarse. Esta es una validación crítica: una institución de crédito nunca analizaría un solicitante sin ingresos verificables, con o sin avalista, porque la capacidad de pago es el fundamento mínimo para cualquier evaluación de solvabilidad.

Cuándo los bancos españoles piden un avalista

La razón más frecuente para que un banco exija un avalista es la tasa de esfuerzo por encima del límite recomendado, pero no es la única. Solicitantes más jóvenes, con poco tiempo de vinculación profesional o sin historial de crédito consolidado, ven con frecuencia este pedido incluso cuando el ratio calculado está dentro del intervalo considerado aceptable. En estos casos, el avalista funciona también como garantía de estabilidad, no solo como refuerzo de ingreso. Es el escenario típico de una pareja joven en Madrid o Barcelona comprando la primera vivienda: el ingreso combinado de los dos podría ya sostener la cuota, pero el contrato de trabajo reciente de uno de ellos lleva al banco a pedir a uno de los padres como avalista igualmente.

El Banco de España estructura la evaluación de solvabilidad de las instituciones de crédito hipotecario, incluyendo los criterios que llevan a la exigencia de garantías adicionales como el avalista. Este marco se revisa periódicamente, y las instituciones tienen cierto margen para ajustar sus propios criterios internos dentro de los límites definidos.

Errores comunes al recurrir a un avalista

El error más frecuente es elegir el avalista únicamente por su ingreso, sin fijarse en los gastos que este ya tiene. Un familiar con ingreso alto pero con un crédito hipotecario propio en curso puede añadir poco al ratio combinado, porque sus gastos entran en la misma proporción que su ingreso. Antes de pedir a alguien que sea avalista, vale la pena simular el escenario combinado con números reales, no solo presumir que el avalista va a ayudar por tener un buen ingreso.

Otro error es ignorar que el avalista asume responsabilidad solidaria total de la deuda, no solo una parte proporcional. Si el titular principal deja de pagar, el banco puede exigir el valor integral en falta directamente al avalista. Esta es una decisión que compromete la capacidad financiera del avalista durante todo el plazo del crédito, y debe ponderarse con esa dimensión en mente, no solo con la matemática de la tasa de esfuerzo.

Cuándo consultar un profesional

Esta calculadora estima el efecto directo del avalista en la tasa de esfuerzo combinada, pero no reemplaza el análisis completo de una institución financiera, que pondera adicionalmente el historial de crédito de ambos titulares, la estabilidad profesional, la edad del avalista en relación con el plazo del crédito y el ratio entre el préstamo y el valor de la propiedad. Para decidir si el avalista es la mejor solución, o si existen alternativas como reforzar la entrada inicial o incluir un cotitular en lugar de un avalista, es recomendable consultar un intermediario de crédito registado en el Banco de España.

El Banco de España es el supervisor de las instituciones de crédito en España y publica, a través de su portal de educación financiera, información sobre los criterios de evaluación de solvabilidad y sobre los derechos y deberes de quien asume el papel de avalista en un contrato de crédito.

Preguntas frecuentes

¿Qué cambia en la tasa de esfuerzo cuando hay un avalista?

El cálculo pasa a sumar el ingreso neto del solicitante con el del avalista, y a sumar también los gastos mensuales de crédito de ambos. El resultado es un ratio combinado que reemplaza el ratio individual del solicitante en el análisis del banco.

¿Un avalista con buen ingreso siempre reduce la tasa de esfuerzo?

No necesariamente. Si el avalista tiene ingreso elevado pero también gastos elevados, el efecto neto en el ratio combinado puede ser modesto. Lo que importa es la proporción entre el ingreso adicional y los gastos adicionales.

¿Cuándo pide un banco español un avalista?

La razón más común es la tasa de esfuerzo por encima del límite recomendado, pero los bancos también piden avalista a solicitantes jóvenes, con poco tiempo de vinculación profesional.

¿Responde el avalista solo por una parte de la deuda?

No. En un contrato de crédito con aval solidario, el avalista puede ser llamado a pagar el valor total en falta si el titular principal deja de cumplir, no solo una fracción proporcional.

¿Existen alternativas al avalista para reducir la tasa de esfuerzo?

Sí. Aumentar la entrada inicial reduce el montante financiado y la cuota mensual; incluir un cotitular suma el ingreso de forma equivalente pero con corresponsabilidad sobre el crédito.

¿Qué ocurre si los ingresos combinados son cero o negativos?

Si el ingreso del solicitante más el del avalista suma cero o es negativo, la calculadora retorna un aviso de error, porque es imposible calcular una tasa de esfuerzo sin ingresos positivos.

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Por RivoCalc · Revisado según la metodología editorial · Actualizado el 17 de agosto de 2026

Esta calculadora proporciona una estimación para fines informativos y no constituye asesoramiento financiero. Los valores reales dependen de las condiciones de cada institución y de su situación específica. Para decisiones financieras, consulte un profesional cualificado o su institución.